Editorial: Alerta en Argentina

Editorial: Alerta en Argentina

10 de febrero 2013 , 08:01 p. m.

De nuevo soplan vientos adversos para la libertad de prensa en Argentina. El episodio más reciente se deriva del pacto logrado entre el gobierno de Cristina Fernández y los principales supermercados para congelar los precios de sus productos hasta el próximo primero de abril, en un intento por combatir la inflación, que, según los muy cuestionados datos oficiales, el año pasado fue de 10,8 por ciento.

Diversos medios de ese país revelaron que, tras alcanzar el acuerdo, vino una recomendación oral, no sustentada en acto administrativo alguno, del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, para que, durante el mismo lapso, estos establecimientos dejaran de anunciar en medios escritos, sugerencia que oficialmente nadie ha confirmado. Pero las declaraciones de la subsecretaria de Defensa del Consumidor, María Lucila Colombo, al intentar justificar la determinación, dejan pocas dudas sobre su existencia. Interrogada la semana pasada al respecto, desafiante, cuestionó: “¿Para qué van a publicitar el mismo precio, que debe mantenerse por 60 días, todos los fines de semana? Va a ser más aburrido que chupar un clavo”.

La censura no siempre se ejerce directamente. Hay formas más sofisticadas, como restringir una fuente de financiación de la prensa que, entre otras, contribuye a su independencia. En este caso, hay fuertes indicios de que un gobierno está ejerciendo presión, cierta asfixia, al obstaculizar el vínculo comercial de la prensa no oficialista con un sector del que provienen nada menos que la tercera parte de sus ingresos. De ser así, se estaría atentando contra la libertad de expresión y contra la propiedad privada. Esto es, contra la autonomía de que gozan los dueños de tales establecimientos de disponer de su dinero como bien consideren. Por eso, tiene razón la asociación de entidades periodísticas de dicho país cuando afirma que “prohibir anuncios privados o amedrentar a las empresas que desean pautarlos son variantes de la censura”.

La misma entidad ha recordado cómo la Corte Suprema argentina ha dejado claro que, así como el Estado no puede asignar de manera arbitraria su pauta publicitaria, “tampoco puede, a través de sus funcionarios, bloquear la pauta privada”. Bien haría el gobierno de Cristina Fernández en enviar un mensaje contundente que ahuyente este nuevo nubarrón.

editorial@eltiempo.com.co

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.