Ni rajan ni prestan el hacha

Ni rajan ni prestan el hacha

notitle
02 de febrero 2013 , 07:54 p. m.

Nada perjudica más la política de vivienda social que las trabas para habilitar suelo urbano a bajo costo. A pesar de los grandes esfuerzos del Gobierno para triplicar el presupuesto de vivienda para los más pobres, la reglamentación municipal del suelo aún no termina de resolver las iniquidades del mercado de la tierra. Por ello, el Gobierno Nacional dictó medidas orientadas a garantizar la destinación de un porcentaje básico de suelo urbanizado para la construcción de vivienda de interés social -VIS- y prioritaria -VIP- en todos los procesos de urbanización y renovación urbana (decreto 075 del 2013), así como a evitar incrementos no justificados en los valores del suelo necesario para la construcción de vías, acueductos, alcantarillados y las mismas viviendas (decreto 2729 del 2012).

En cuanto a los desarrollos en predios no urbanizados, el decreto 075 prioriza en la exigencia de suelo urbanizado para el desarrollo de vivienda VIP (cuyo precio no exceda los 41,2 millones de pesos), en un porcentaje que no puede ser inferior al 20 por ciento de la totalidad del suelo residencial de cada proyecto, según lo que defina cada concejo municipal en la revisión del plan de ordenamiento territorial, POT.

En los procesos de renovación urbana, las normas del POT deben establecer los porcentajes de suelo más convenientes para el desarrollo de viviendas VIP o VIS, con el fin de dotar a los municipios de rangos más amplios de precios que permitan equilibrar la estructuración financiera de los proyectos y no excluir zonas de renovación por los altos costos del suelo en las zonas urbanas consolidadas. El decreto 075 profundiza en la autonomía de los municipios, de manera que sean las alcaldías las que asuman la reglamentación de estas materias.

Otro decreto, el 2729, frena el incremento injustificado en el valor del suelo, generado por la expectativa de futuros desarrollos de proyectos de interés público. Esto favorece los intereses de las entidades públicas y elimina sobrecostos para el Estado, cuando deba adquirir predios para la ejecución de obras públicas, pues permite congelar el precio del suelo en la negociación de los procesos de enajenación y expropiación. Estas medidas garantizan la destinación de por lo menos 5.000 hectáreas de suelo para acoger 500.000 viviendas VIP durante la vigencia de los POT.

Por ello, no es aceptable la interpretación de la administración de Bogotá: en primer lugar, en ningún momento las normas prohíben viviendas VIP en los procesos de renovación urbana y, por el contrario, dejan en manos de los municipios la decisión de los porcentajes de suelo que se deban destinar a VIP o a VIS. De hecho, es el POT de Bogotá el que no contempla exigencias para VIP en renovación urbana.

Tampoco promueven la exclusión social: el decreto no regula usos del suelo, ni señala donde deban localizarse los proyectos destinados al desarrollo VIS o VIP, pero sí deja en manos de los municipios los mecanismos para que estas reservas de suelo puedan concretarse preferiblemente en proyectos de urbanización o renovación urbana de las entidades públicas. El problema es que en Bogotá no existe ni un solo proyecto de renovación adoptado que permita garantizar el cumplimiento de la obligación.

De las 70.000 viviendas anunciadas por el Alcalde no se ha iniciado ni un solo proyecto, no se ha aprobado un solo plan parcial ni mucho menos se ha iniciado construcción alguna en el Centro Ampliado de Bogotá. Los resultados demuestran un evidente fracaso con caídas del 58 por ciento en licencias de construcción y del 76 por ciento en lanzamientos de proyectos de interés social. Hoy no hay en Bogotá más de 196 viviendas de interés prioritario en venta. Quienes están segregando a los bogotanos más pobres son las autoridades distritales, negándoles el acceso a una vivienda digna. La realidad es que no están construyendo ni una casa para los pobres, ni en el centro ni por fuera de él. No hacen ni dejan hacer.

Germán Vargas Lleras
Ministro de Vivienda, Ciudad y Territorio

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.