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Regule los hábitos de sueño tras la temporada de vacaciones

Regule los hábitos de sueño tras la temporada de vacaciones

Los horarios se retoman poco a poco. Dedique un tiempo adecuado que le garantice un descanso óptimo.

Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
27 de enero 2013 , 07:19 p. m.

El buen dormir está estrechamente ligado al bienestar físico y psicológico de las personas; el mal dormir afecta las funciones tanto comportamentales como cognitivas”, dice María Fernanda Hurtado Liévano, psicóloga, directora de Vivir la Familia.

El resultado se puede ver “en síntomas como irritabilidad, pereza mental, aislamiento, bajo rendimiento académico o laboral, dificultades en la atención, desconcentración, cansancio, entre otros, sin mencionar dificultades de salud, como el ritmo inadecuado de crecimiento en los niños”, agrega la experta.

Por eso, ahora que se acabaron las vacaciones y está en proceso de regular las costumbres, volver a los buenos hábitos de sueño es fundamental, más si varió notablemente su ciclo en diciembre y enero.

No olvide que es un tema individual. “Hay personas que funcionan mejor a la luz del día y su organismo está listo para levantarse temprano, vivir activamente, y apenas se va la luz del sol se sienten muy cansados y necesitan dormir más temprano. Pero, hay otras que tienen más actividad mental en las horas de la noche. Entonces, es importante que cada uno pueda entender cuál es su ciclo para saber así regular muy bien su proceso de sueño de acuerdo con su tendencia, si es más diurna o es más nocturna”, explica Carolina Arbeláez Buraglia, psicóloga de la Universidad Javeriana, especializada en psicoterapia psicoanalítica.

Complementa esta explicación Hurtado, al señalar que “hay adultos que son muy activos y a veces con 5 o 6 horas de sueño alcanzan a repararse muy bien. Pero, en general para los niños se aconseja dormir de 8 a 10 horas y para los adultos también poder dormir unas 7 u 8 horas y media para poder hacer ciclos completos del sueño”.

Por lo tanto, es muy importante que cada uno establezca su requerimiento específico de sueño y que adopte otras estrategias que le garanticen un descanso adecuado, “como evitar la televisión y otros aparatos tecnológicos en el cuarto; comer muy sano, especialmente en las noches y evitar las bebidas estimulantes como la cafeína, para preferir mejor consumir una bebida más suave como una aromática, que puede ayudarle”, dice Arbeláez.

Beneficios del sueño

Diferentes investigaciones han comprobado los beneficios del sueño y reiteran que es durante este “que se realizan todos los procesos de reparación del organismo y de la fisiología del cuerpo a nivel cerebral. Mientras dormimos estamos haciendo unos procesos como de limpieza cerebral”, explica Arbeláez.

Pero, no es un solo sueño, entramos en diferentes niveles de profundidad y hay unos momentos donde el cerebro va como recogiendo las vivencias del día y archivando unas cosas a la memoria o descartando otras.

En una de las fases, la del movimiento rápido de los ojos, donde tenemos sueños con imágenes, se van cumpliendo funciones que ayudan a ‘enumerar’ situaciones de lo que vivimos durante el día o emociones que no hemos acabo de procesar.

Entonces, el tener un sueño interrumpido, tener alteraciones en este o no cumplir con las horas suficientes, va a generar efectos, primero en el organismo a nivel de cansancio, de tensión y, además, en la mente tiene efectos en la capacidad para memorizar, entre otras.

Proceso para descansar

Para volver a un ciclo normal de sueño, aquí algunas sugerencias:

- De manera paulatina, es importante que los niños se vayan levantando en las mañanas 15 minutos más temprano, y de la misma manera, a la hora de dormir se acuesten 15 minutos antes. Y así sucesivamente, de tal manera que el horario del sueño no se vea alterado de manera tan abrupta y sí poco a poco vayan recuperando los espacios adecuados.

- Es importante que la actividad física y el horario de comida termine dos horas antes de la hora de dormir. Antes de acostarse, se deben realizar actividades pasivas.

- Los padres deben entender que es natural que haya ansiedad por la entrada al colegio, por tanto, no se debe regañar por este hecho.

- No ver televisión antes de acostarse, ni dormir con el televisor prendido.

- De ninguna manera los niños pueden dormir con sus padres. Por más ansiedad que haya, ellos deben dormir en su cuarto y hay que prepararlos y tomar la decisión.

- Todo lo anterior se debe hacer de una manera tranquila. Los niños deben asociar la hora de dormir, como el momento de descansar, y no como un castigo.

- Generar la rutina de ahí en adelante.

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