Bibliotecas serán como las ágoras

Bibliotecas serán como las ágoras

Nuevo director de Biblioteca Luis Ángel Arango, habla de retos de estos lugares en la era digital.

18 de diciembre 2012 , 07:45 p. m.

“José Ortega y Gasset decía: ‘Una biblioteca personal es un plan personal de lectura’, de ahí que una biblioteca pública sea un plan social de lectura”, comenta Alexis de Greiff refiriéndose a una de las metas que se ha propuesto para desarrollar al frente del cargo que asumirá desde el próximo 17 de enero: director de la Biblioteca Luis Ángel Arango.

Y lo dice a sabiendas de que el surgimiento y el auge de Internet hicieron que las bibliotecas, entre otras instituciones y sectores, tuvieran que empezar a repensarse y replantearse. Por eso explica que su mayor desafío será lograr que la biblioteca deje de considerarse solamente como un lugar donde lo único que se puede hacer es consultar información, sino que más bien debe empezar a “ser esencialmente un ágora, donde se produzca conocimiento en contacto con otras personas y aprovechando la diversidad de herramientas que ofrecen tanto la biblioteca como la red”, explica.

Menuda tarea. Pero si algo sabe de Greiff es precisamente conjugar saberes distintos, pues es físico de profesión, ha llevado a cabo altos estudios de posgrado en Historia y Filosofía, y ha respirado cultura desde su infancia: pertenece a la familia del notable poeta León de Greiff, al que recuerda como un ser huraño, que solo comía sardinas y arequipe.

De sus maestros en la Universidad Nacional, no recuerda a los que le enseñaron a resolver los problemas más complicados, pues él creía que la física le iba a ayudar a entender de dónde venimos y para dónde vamos. Y aunque eso no sucedió, a cambio obtuvo algo mejor, porque fue alumno de Carlo Federici, que “nos dio la ética de un científico humanista; es decir, de alguien que tiene claro que los artefactos solamente cobran sentido y son útiles cuando interactúan con los seres humanos”, explica.

Todas esas influencias son las que piensa poner en práctica en la Biblioteca Luis Ángel Arango, de la que sostiene que ya es un “lugar de encuentro y el espacio que en la ciudad más se parece a una democracia”. En ese sentido, afirma que la Biblioteca ya está más que consolidada entre niños, lectores y usuarios de los distintos servicios que ofrece, y que él no se la va a inventar, sino a continuar con lo que han hecho los directores que lo han precedido. “De hecho, sostiene que Jorge Orlando Melo y Margarita Garrido hicieron enormes trabajos de digitalización de algunas de las colecciones de la Biblioteca.

De Greiff reconoce además que en estos tiempos en que el desafío lo abre la llamada era digital, no piensa pelear ni oponerse a ella, sino más bien tomar “lo mejor que nos ha dado: el espacio de interacción y producción colectiva”. Eso sí, aclara que todo lo que se haga en la Biblioteca serán procesos participativos, aunque sin demagogia.

“Podemos involucrar en un mismo espacio a científicos, humanistas, ciudadanía, políticos, etcétera, para que nos encontremos, produzcamos y discutamos, pero sin banalizar la cultura, porque si bien todos podemos hablar, no todos lo hacemos desde la misma posición, pues, sobre literatura, por ejemplo, no es lo mismo un estudiante de primer semestre que Italo Calvino”, remata de Greiff.

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