Una bendición o una maldición

Una bendición o una maldición

notitle
15 de diciembre 2012 , 07:38 p. m.

Para un país, la minería puede ser o una bendición o una maldición cuando se presenta un boom de sus precios internacionales. Varios países hoy industrializados han impulsado su desarrollo y la inclusión social de sectores importantes de su población gracias a inmensos recursos provenientes de esta actividad. Canadá es uno de estos ejemplos.

Pero, para otros, especialmente aquellos en procesos de desarrollo, la bonanza minero-energética se ha convertido en una maldición, entendida como un alto crecimiento económico, que ha concentrado el ingreso y que ha beneficiado más a multinacionales que al propio país.

En fin, ha traído conflictos internos de gran envergadura, donde los sectores débiles han pagado un alto precio. Por fortuna, países en desarrollo, como Chile e Indonesia, figuran entre aquellos que han manejado positivamente su actividad minera.

Como Colombia vive actualmente una situación en la cual su motor de desarrollo es la minería y el petróleo, es fundamental entender en qué condiciones esta oportunidad se convierte en una posibilidad para mejorar la situación de una sociedad tan desigual como la colombiana, y para sentar las bases de un crecimiento económico alto, sostenible e incluyente.

Lo único que los colombianos no necesitan es que la gran dinámica de este sector se convierta en una maldición.

Como lo señaló recientemente Albert Berry, profesor de muchos de nuestros actuales economistas, la primera condición es que no se priorice como objetivo solamente el crecimiento económico, sino la generación de empleo digno y la equidad.

Si la decisión política es mirar estos últimos, dado que la minería genera solo crecimiento y muy poco empleo, es necesario asegurarse de que problemas como la enfermedad holandesa no maten la dinámica de sectores intensivos en mano de obra, como el agropecuario y la industria, actividades que generan encadenamientos mucho mayores con otros sectores que la minería.

Otro elemento anotado por Berry, especialmente crucial para nosotros, es que el boom minero-energético, que garantiza crecimiento a corto plazo, no destruya las bases económicas del comportamiento a largo plazo de la economía, o sea en el período postminero.

Para ello se requiere un buen manejo de la política cambiaria, pero, además, reubicar recursos que garanticen la reconversión productiva de las actividades que deben ser la base de un crecimiento con empleo y equidad: el sector agropecuario, la industria y un sector servicios que no se limite a ser receptor de la informalidad laboral, como sucede en Colombia.

Y un cuarto elemento, bastante ignorado por el país: la alta productividad y equidad de la pequeña agricultura y, más aún, la gran similitud entre la gran agricultura y la gran minería en torno a sus impactos limitados en generación de empleo y su contribución a una mayor desigualdad.

Dos elementos se adicionan en Colombia: la debilidad institucional, especialmente en lo ambiental, y la contradicción que surge de tener como modelo económico el boom minero-energético y simultáneamente tener al sector rural como el centro de la agenda para la paz.

Si se abre esta discusión, que es de fondo y que se da en momentos en que Colombia tiene un sector privado excesivamente poderoso y un Estado excesivamente débil e inoperante, se podrán tomar decisiones oportunas.

Todo depende de la voluntad política de no quedarse solo con el crecimiento a corto plazo y aprovechar esta bonanza para que sea realmente el milagro colombiano.

Cecilia López Montaño
cecilia@cecilialopez.com

www.cecilialopezcree.com

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.