'Vivo muerta del miedo, tengo mucha paranoia': Marbelle

'Vivo muerta del miedo, tengo mucha paranoia': Marbelle

Regresa con su álbum 'La reina'. Confiesa que su madre fue su mejor 'fan' y al tiempo su verdugo.

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21 de noviembre 2012 , 08:04 p.m.

(Vea aquí unas imágenes de Marbelle)

Sin disquera, sin mánager, con propuesta internacional, Marbelle, la indestronable, regresa con su álbum 'La reina'. Renovada y con un corazón lleno de perdón, La artista confiesa que su madre fue su mejor 'fan' pero también su principal verdugo, y que algunas escenas de la novela la obligaron a visitar a un psiquiatra. Además se está preparando para cantar en inglés.

"Mi mamá me acostumbró a estar encerrada, mientras mis hijas se acostumbraron a salir sin mí, porque tengo un tipo de vida diferente, que no reflejo con el consumo de alcohol y otras cosas sino con comportamientos. Por ejemplo, vivo muerta del miedo, tengo mucha paranoia. A mi casa no entra nadie, soy exageradamente hermética con las amistades, no doy entrevistas en mi casa, no voy a centros comerciales, hago mercado en la madrugada con alguien que me cuide; no porque se me vaya a botar la gente, sino porque me siento vulnerable en un sitio lleno de gente".

Así es Marbelle en la intimidad de su hogar, el que convirtió en un 'búnker'. Pero ese hermetismo contrasta con su calidez a la hora de hablar y con ese desparpajo con el que anda contando cosas de esa vida que siempre sorprende.

La vida de Marbelle es de contrastes. Probó la fama a los 16 años, fue la reina de la tecnocarrilera y nadie logró ocupar su lugar durante su ausencia. Probó las mieles del triunfo muy joven, pero también probó la hiel de los maltratos, del sometimiento y de responsabilidades que no eran propias de su edad. Es ídolo de muchos, pero también ha recibido los peores insultos: "Me han dicho de todo en la calle: gorda, marrana, guisa, estúpida. Cuando estuve con Royne e iba a hacer mercado, la gente me gritaba que estaba haciendo mercado con la plata del país. Soy de amores y de odios. En algunas mujeres despierto un sentido de pertenencia, me dicen que les gusto porque soy una berraca; en otras despierto una jartera de ¡Ay, qué guisa, no la soporto! Lo mismo pasa con los hombres: para unos soy una mamacita y sex symbol y para otros simplemente no soy su prototipo de mujer. Pueden decir lo que quieran, pero no pueden decir que canto feo (risas)".

Pero Marbelle está por encima de los insultos y de los chismes que no le interesa desmentir: "Sanamente decidí no volver a rectificar porque la gente siempre va a pensar lo que le dé la gana. Semanalmente me llegan cuatro o cinco chismes distintos: que llegué a una peluquería, me arreglé de arriba a abajo y me fui sin pagar; que una señora de una boutique me está buscando porque le debo no sé cuánta plata...".

¿Como lo de los 18 millones de pesos que debe?
Pues que venga y me los cobre porque ¿qué más puedo decir?, ¿qué no los debo? Uno siempre va a estar en el ojo del huracán y realmente no me importa lo que digan (carcajada).

También se dijo que tuvo un romance con el Pibe Valderrama...
Cuando vi el chisme estaba en mi casa con Sergio (su esposo). Dijeron que estuve por cuatro horas en un yate privado con el Pibe Valderrama. Conseguí el teléfono del Pibe y me contestó la esposa, le dije: "Señora, qué vergüenza estar llamando, pero acaba de salir un chisme y quería aclarar esta situación. Admiro a su esposo pero no lo conozco". La esposa me dijo: "No, Marbelle, no se preocupe; nosotros estamos aquí viendo el programa. Sé que mi marido no la conoce; es más, estoy con mis hijas: ¡Niñas, es Marbelle... Saluden a Marbelle!".

Como tampoco le importa si le achacan más cirugías de las que se ha practicado. Eso sí, asegura que no se hará una más: "Llevo dos meses haciendo ejercicio muy juiciosa, no me cuido con la comida porque pienso que ante todo uno tiene que satisfacer su vida y ser feliz, y como no vendo almanaques sino discos, sí me puedo dar ese permiso".

Para elenco es un placer tener a Marbelle en portada, indestronable pese a sus ausencias y sufrimientos. Tuvimos el agrado de sostener una charla libre de resentimientos después de un distanciamiento de cuatro años a raíz de una nota donde una fuente la atacó y para la que ella, como dice que acostumbra, no se pronunció ni para confirmar ni para desmentir.

Al principio de su carrera lo que se vio fue una camaradería con su mamá, pero en la novela se vio a una mamá posesiva...
Ante todo era mi mamá y no podía hacerla quedar mal. En parte sí existía esa camaradería, pero así como era mi mejor fan, era mi principal verdugo. Era la que más duro me daba. Mantuve a mi familia toda la vida desde que empecé a cantar, a los 5 años. Fui la que llevó los ingresos realmente importantes a la casa. Mi mamá siempre me vio como una artista, nunca me vio como la niña de la casa. No podía hacerla quedar mal en ese momento. Quise contarlo en la novela por mi experiencia en Factor X y por experiencias con gente muy cercana que ha querido hacer lo mismo. Me he encontrado con muchas 'Yamiles', y parte de eso era mostrar que los padres no siempre tienen la razón.

¿Qué le han dejado estas experiencias?
(Mira las fotos del matrimonio). Eso fue como un cuento de hadas, pero la zapatilla se cayó antes de casarme. Aún así agradezco a la vida, a mi mamá, que me empujó un poco hacia eso, y todo lo que pasó. Hoy, a mis 32 años, tengo una fortaleza en mi alma, en mi corazón, y por eso siento una gran tranquilidad.

¿Qué pasó con los padrinos de la boda? (El expresidente Andrés Pastrana y su esposa, Nohra Puyana).
¡No tengo ni idea! (risas).

¿Qué tanto ha cambiado Marbelle?
Cuando fui mamá, entendí que uno puede llegar a hacer lo que sea por sus hijos. Y a pesar de no estar de acuerdo con muchas cosas que hizo mi mamá, la entendí. Claro que no haría lo mismo con mis hijas (Rafaela y Angie, a quien adoptó a los tres meses de nacida, cuando Marbelle tenía 18 años). Lamento no haber tenido el tiempo de reivindicar las cosas que sentí que hice mal. Considero que fui una buena hija, pero que fui muy débil al dejarme manipular; cometí errores por salir huyendo de mi casa.

¿Quedó algún rencor?
Tengo mucho dolor en el alma, siento que hay muchas cosas que me han quitado en la vida; pero aún así le doy gracias a mi mamá hasta por las cosas malas que hizo. Porque parte de esas cosas malas que hizo es lo que yo soy hoy. Conociendo de donde vengo y de donde viene la familia de mi mamá, no puedo juzgarla. Ese es el motivo por el que yo la sigo respetando y amando. Por eso no supero su muerte (lágrimas).

¿Qué le dejó su mamá?
Mi vida. Nunca hubiera podido tenerla si no es gracias a su empeño. Quería ser cantante, pero realmente considero que no hice mucho esfuerzo más que pararme en una tarima y hacer lo que ella me decía. El esfuerzo realmente lo hizo ella.

¿Qué no repetiría con sus hijas?
Nunca les daría la responsabilidad de mantener a la familia. No quiero que pasen necesidades. Deseo que sean felices, independientemente de lo que quieran ser en la vida. Sí quiero que tengan hijos, pues sería la abuela más feliz del mundo. No quiero para ellas un hombre maltratador. Esa es de las conversaciones que más he tenido con ellas.

¿No cree que sus hijas le pueden pasar 'factura' más adelante por las declaraciones sobre su consumo de marihuana?
No quiero justificar ninguno de mis comportamientos. Creo que hay mamás que sin consumir este tipo de sustancias hacen cosas bestiales con sus hijos. A mí esto me ha dado la paciencia, la disposición de tirarme al piso a jugar con ellas hasta las tres de la mañana.
Ellas lo saben, crecieron con esto en la casa. Para ellas es tan normal. Hablamos de drogas, de marihuana, de sexo, hablamos de la homosexualidad, del respeto profundo que hay que tener por la gente gay. A los niños hay que hablarles claro.

¿Y en el caso de los niños, sus seguidores?
Espero que los niños que me siguen y la gente que me admire, me admire por lo que soy. Lo que soy como persona, bonito o malo, no debe alterar estas otras situaciones. Hay cosas que le están haciendo más daño a nuestra sociedad: niñas que sienten que tienen que ser flacas y van y se meten el dedo para vomitar; los que se meten tampones llenos de licor. Me siento orgullosa de tener un hogar divino.

Ha sido víctima de maltrato psicológico, verbal y físico. ¿Ha buscado ayuda profesional?
Cuando estaba grabando la novela tuve un momento donde reventé, exploté, fui a un psiquiatra, tuvimos una sesión bastante larga y me pidió hacer un 'stop' en el camino. Me alejé como una semana de las grabaciones. Pero el mayor trabajo de psicología fue hablar con Fernando Gaitán y con Mónica Agudelo durante un año y medio; contarles mi vida fue para mí liberarme de una cantidad de cosas que ni siquiera salieron en la novela.

¿Qué no salió?
Muchas cosas que por su contenido fuerte podían herir a muchas personas. Esa frase de que la realidad supera la ficción existe en mi vida.

¿Cómo está la relación con su papá?
Tuvimos una conversación hace unos cuatro meses en la que lloramos mucho y dejamos unas cosas ya curadas. Ha tenido un par de relaciones pero no supera la muerte de mi mamá.

¿Perdonó a Royne?
Me limpié la rodilla y seguí. Hoy en día no puedo decir que tengo una buena relación con él, porque para mí es muy difícil creer en él. Lo perdoné hasta cierto punto. Todavía hay cosas que tomarán más tiempo. Hablo con él y respiro profundamente para poder hacerlo. Me cuesta mucho trabajo verlo, inclusive fue muy duro adaptarme al actor que lo interpretó. Tengo que agradecerle a Rodolfo Silva; él sí hizo un trabajo de psicología bastante fuerte conmigo. Era un derroche de amor y de consentimiento antes de grabar una escena donde él tenía que golpearme.

¿Cree en la conversión de él?
Respeto su vida, lo que ha decidido hacer con ella. Que crea o no es algo que me guardo para mí. Pero creo que los hijos están por encima de cualquier religión o creencia.

¿Cómo sobrevivió?
Cuando me separé de Royne, no tenía trabajo, no teníamos qué comer. Conté con el apoyo de Yolanda Rayo, me tuvo a mis hijas un par de meses. Luego se las llevó un amigo, Orlando, que las tuvo tres meses más.

Se dijo que había peleado con Yolanda.
Hace mucho tiempo no me veo con ella, pero seguimos teniendo una buena relación. Siempre se dice más de lo que es. Simplemente nos alejamos, pero el cariño sigue siendo el mismo y sigo estando muy agradecida con Yolanda.

¿Quiere tener más hijos?
Sería feliz teniendo dos o tres hijos más. Por lo menos uno sí quiero; de pronto a los 35 me le mida.

¿Hace cuánto no sacaba álbum?
El último fue hace tres años, pero ese disco fue por la novela. Este es mi relanzamiento.

¿Independiente?
Sola por primera vez, sin mánager, feliz y libre.

¿Por qué tecnocarrilera y no ranchera?
Me siento muy cómoda cantando ranchera. Regresé al sonido de la tecnocarrilera porque es como volver al trono que nadie ocupó en estos 16 años. Lo que vivimos con la tecnocarrilera fue un boom impresionante y no volvió a ocurrir nada con este género. Escogimos unas canciones que se adaptan muchísimo a este género y lanzamos el sencillo No te pido más. Pero quiero hacer un DVD en vivo con mariachi y tengo dos propuestas, una para grabar un disco sinfónico y la otra para uno de boleros tipo Francisco Céspedes.

¿Y la internacionalización?
Ahora que estoy sola espero encontrar la alianza adecuada. Tengo una propuesta muy interesante, por fuera, de la que no puedo hablar. Ya tienen este disco en sus manos, pero no quiero dar pasos acelerados.

¿Verdad que canta en inglés?
Sí, me gusta mucho, quiero terminar de perfeccionarlo este año. Me gusta cantar canciones de James Morrison, Amy Winehouse, Snoop Dogg.

"Mi mamá siempre me vio como una artista; nunca me vio como
la niña de la casa"

"Mi matrimonio fue como un cuento de hadas, pero se me cayó la zapatilla antes de casarme"

"Cuando estaba grabando la novela tuve un momento donde reventé, exploté, fui a un psiquiatra".

Asistente de fotografía: Junior Rojas, Retoque digital: Miguel Cuervo / Vestuario: Studio F, Flagship Store, Cra. 13 N°. 82-12, Tel. 621 1935, Bogotá, Estivo, centro comercial El Retiro, locales 167-168, segundo piso, Tel. 621 6362, Bogotá. Impecable, Calle 90 N°. 12-40, Tel. 218 8425, Bogotá / Accesorios: Swarovski, centro comercial El Retiro, Local 104, primer piso, Tel. 376 4035, Bogotá / Peinado: Yolanda Sepúlveda, Cel. 312 560 4269, / Silla: Arturo Cabra - José Luis Botero, Unique, Tel. 315 780 1469, Bogotá.

Gloria Franco

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