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Ondatrópica revive la magia del vinilo

Ondatrópica revive la magia del vinilo

Proyecto para reunir a leyendas de la música bailable se materializa en un álbum editado en vinilo.

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Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
15 de noviembre 2012 , 10:34 p. m.

Hay un eco que aún retumba, tras más de 40 años, en las cuatro paredes de los estudios de Discos Fuentes, en Medellín, hoy habitualmente desperdiciados: allí daban rienda suelta las orquestas de Lito Barrientos, Los Corraleros de Majagual, Pedro Laza y sus Pelayeros, Fruko y sus Tesos, el excéntrico Wganda Kenya -que hacía su Colombian rock- o Rodolfo Aicardi, a todo pulmón. Entraban todos los músicos, juntos, a tocar de manera impecable y, si un pito sonaba destemplado, había que empezar de nuevo. Pero lo que se cocinaba ahí, al finalizar un máster que luego se iría a la prensa de vinilos, tenía una mística que los puristas sienten que la grabación digital no ha podido reproducir.

Rebuscando a través de bodegas y reventas de discos desde hace varios años, el británico William Holland (DJ Quantic) y el bogotano Mario Galeano -los dos, músicos de una generación posterior pero melómanos románticos por aquella época- se han hecho con una buena colección y, al mirar una y otra vez las tapas, localizaron varios nombres, entre esos el del ingeniero Mario Rincón, cuya firma aparecía en el reverso de los discos, como responsable de casi todas las mezclas que se hacían en Fuentes.

¿Cómo sería grabar hoy un disco de música tropical a la manera de la época dorada?, se preguntaron. Y no se detuvieron hasta reunir todos los elementos: los músicos que vivieron esa época, el ingeniero que los grabó y el estudio que los acogió.

Y todos los artistas, más de 50 -entre los que estaban el saxofonista Blas el 'Michi' Sarmiento, el cantante del Pacífico Markkitos Mikolta, el director peruano Alfredito Linares, el trompetista Jorge 'saxo' Gaviria, y el millero Pedro Beltrán, 'Ramayá', e incluso Fruko, que estuvo en algunas sesiones-, que parecían estar listos en casa esperando el llamado, así la radio los hubiera olvidado desde hace décadas, les dijeron 'sí'. Y así nació Ondatrópica, con seudónimo que les calzó: Los Irreales.

Desde que Los Irreales comenzaron a encontrarse hasta hoy, han pasado ocho meses, han dado seis conciertos en el exterior (uno de ellos, al lado del río Támesis, en Londres, en los días previos a los Olímpicos), otro en los Premios Shock -con ovación de la cúpula de roqueros locales- y hasta lanzaron su primer disco, que estrenarán en vivo en Bogotá el próximo 30 de noviembre.

En CD viene en edición doble pero, más significativamente, en formato de tres LP (long play), circuló primero en Europa, Japón, Australia y Estados Unidos, bajo el sello Soundway.

La referencia inmediata para comparar a Ondatrópica es el Buena Vista Social Club, de Cuba. Pero Los Irreales fueron más allá del rescate de figuras y de la grabación en bloque: evocaron todo el proceso análogo, mezclaron músicos de las dos costas y del interior, y, por si fuera poco, grabaron material nuevo, e incluso versiones, como una insólita de Iron Man, clásico metal de la banda británica Black Sabbath.

"Un día se presentaron dos gringos en mi casa, en Malambo -recuerda 'Ramayá', quien supera los 80 años pero sonríe como un niño-. No sé cómo dieron conmigo. Me dijeron: 'Queremos tener una entrevista con usted', hablamos mucho y tomaron fotos y todo.
Al poco tiempo me llamaron a decirme que había un proyecto de grabar y que si yo quería estar... ¡Imagínese si iba a decir que no!
Estoy contentísimo de que el folclor esté irrumpiendo en todas partes del mundo".

La base es todo el sonido de la salsa, cumbia, porro y folclor que rodó en esa época dorada, de la mano de figuras como Linares, recordado en Colombia por ese clásico que fue Mambo Rock, y por ser parte de la Sonora Matancera.

"Los arreglos fueron de una música prácticamente desconocida para mí, pero no fue incómodo: yo tenía la experiencia. Y ya el grupo está bastante fuerte, hay bastante acople, nos conocemos, nos amamos, nos queremos. Somos una familia", cuenta 'Michi', cofundador de los Corraleros de Majagual y quien anduvo junto a Delia Zapata Olivella en la exploración del folclor, desde 1957. Con su orquesta Los Bravos, grabó como cantante y saxofonista en Fuentes y para la posteridad canciones como Mírame San Miguel o Hong Kong.

"En ese cuarto pasan cosas muy interesantes -explica Holland del momento de la grabación-. Es una experiencia muy fotográfica porque es como capturar una imagen sonora de lo que está pasando. Grabábamos a dos canales, eso no pasa mucho ahora.
Pero tuvimos atrás ese espíritu histórico. Hoy puedes grabar con 60 canales, super avanzado, pero estamos atrasados porque no tienes la cosa mágica de ayer".

Hablar de la cultura del vinilo es, más que un formato, evocar una tradición de grabación: los años de la RCA Víctor, del comienzo de la hegemonía de Fuentes desde Medellín y de los experimentos en estudios como Ingeson, en Bogotá. Nombres que quedaron impresos en un inmenso catálogo de música que, en su mayoría, no dio el salto al disco compacto.

Y allí se quedaron enclaustrados muchos músicos como estas leyendas.

"Lastimosamente, el papel de las casas disqueras en los últimos 20 años se ha enfocado mucho en sacar productos que tienen cierto auge comercial pero ningún impacto artístico. Fuentes se dedicó a sacar un inmenso catálogo de karaoke para que la gente cante en casa, y no hicieron nada más. Hoy son los ringtones. Si uno mira, no hay un peso artístico grueso", dice Galeano.

Admirador de esos años de Fuentes, este músico no se mueve al ritmo de la industria musical de hoy. En todos sus proyectos, como el Ensamble Polifónico Vallenato -experimento en el que dejaba fluir disonancias que desdoblaban el sonido vallenato tradicional-, tanto como el Frente Cumbiero, la 'masterización' de vinilo a CD del primer disco de Los Speakers, o su banda Los Pirañas (de la que despotricaron los más recalcitrantes fanáticos del rock tras su presentación en el pasado Festival Rock al Parque, con el argumento "¿eso qué es?"), el músico se ha movido por la autopista paralela de la música alternativa.

Es un convencido de que cualquier compañía discográfica convencional lo va a descartar. Solo ha sido el British Council el que le ha auspiciado sus expediciones sonoras.

En efecto, ha sido solo gracias al sello alternativo Intolerancia que ha sido posible que Ondatrópica publique su trabajo en Colombia.

Carlos Solano
Cultura y Entretenimiento

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