Disputa por supuesto mal manejo de recursos en U. La Gran Colombia

Disputa por supuesto mal manejo de recursos en U. La Gran Colombia

Pelea tiene en aprietos a José Galat, su rector. Él se defiende y dice que acusaciones son falsas.

16 de octubre 2012 , 10:18 a.m.

José Galat, uno de los rectores de universidad más reconocidos en el país, quien incluso fue precandidato a la Presidencia en el 2010 por el Partido Conservador, podría ganarse un carcelazo de tres días por cuenta de una disputa interna en La Universidad La Gran Colombia.

Algunos de los que fueron sus subalternos lo involucran con supuestos manejos irregulares de los excedentes en dinero que produce este centro de estudios; con el intento de venta de la dicha universidad y hasta con posibles comisiones que la universidad habría entregado a funcionarios de Acción Social a cambio de ganar licitaciones públicas.

“La disputa arrancó en el año 2007 cuando José Galat intentó venderle la universidad a la empresa Laureate International Universities. Yo me le opuse y desde ahí me gané su enemistad”, dice Antonio José Rocha, quien estuvo vinculado a la universidad hasta el viernes pasado y quien hacía parte del Plenum de la institución, la máxima autoridad de la universidad, el cual está integrado por 120 personas.

Según Rocha, Galat ha seguido insistiendo en vender la universidad y por esta razón está intentando cambiar los estatutos de la entidad para tener el control total y librarse de los organismos a los que les tiene que rendir cuentas. Por esta razón, asegura, la universidad está creando la figura de presidente, cargo que no existía y que quien lo ocupe quedaría por encima de cualquier órgano de control interno y además estaría facultado para hacer lo que quisiera.

“Es un cargo que tiene nombre propio, pues uno de los requisitos para ser presidente de la universidad es haber sido rector de esta por 30 años, requisito que solo lo puede cumplir José Galat. Nadie más podría llegar a ese cargo”, agrega Rocha.

Galat se defiende y dice que las acusaciones son hechas por “personas que han sido despedidas de La Gran Colombia y salieron resentidas y llenas de veneno a inventar falsedades”. Asegura que alguna vez en el 2007 le hicieron la propuesta de comprar acciones de la universidad, pero que fue rechazada por la universidad. Y sobre el cambio de estatutos sostiene que la reforma la está haciendo la asamblea general de la universidad, que es un ente autónomo y no depende de él.

Sin embargo, Rafael Tribín, quien también hacía parte del Plenum de la universidad, sostiene que todos los funcionarios de la Gran Colombia directa o indirectamente dependen del rector. “Lo he visto con mis propios ojos, cuando alguien entra a la oficina de Galat, le hablan con la cabeza agachada y con los brazos en la espalda. Todos, de los rectores para abajo le rinden cuentas y le obedecen”, asegura Tribín, quien es el autor de una demanda que le ordenó a Galat y a cinco funcionarios más tres días de prisión por “desacatar una orden judicial”.

Un fallo del Juzgado Once Civil Municipal sancionó a Galat y a cinco funcionarios más de la universidad con tres días de arresto y cinco salarios mínimos legales mensuales vigentes por “desacatar una orden judicial” que le solicitaba a la universidad información con la que, dicen, querían corroborar si se estaban cometiendo irregularidades.

Dicha decisión, expedida por el Juzgado Once Civil Municipal y que fue apelada por Galat, pretendía que los directivos del centro de estudios le informaran sobre la vinculación de la hija y el yerno de Galat a la universidad, así como un contrato firmado entre Acción Social y la Unión Temporal Mujeres Emprendedoras en Acción, esta última es una entidad perteneciente a la universidad, que según Tribín, se creó ocho días después de que se ganaron la licitación.

“Galat puso a su yerno, Gustavo Puentes, que como formación académica solo cuenta con un semestre de hotelería y turismo, como director interno de la universidad, ganándose 10 millones de pesos, mientras un decano solo se alcanza a ganar cuatro millones de pesos y a un profesor le pagan como mucho 13.000 pesos la hora”, sostiene Tribín, el autor de la tutela que tiene a Galat a punto de pagar tres días de cárcel.

Esta pelea entre los directivos de la Universidad La Gran Colombia apenas empieza y es que ya en la Fiscalía y en la Dian cursan algunas investigaciones que tratan de resolver si la universidad ha estado sacando dinero al exterior en efectivo y si se han sobornado funcionarios para ganar licitaciones públicas.

REDACCIÓN JUSTICIA

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.