La historia detrás del primer día de consultas en el Camad del Bronx

La historia detrás del primer día de consultas en el Camad del Bronx

Se atendieron 250 personas en el Bronx y 70 en El Amparo.

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17 de septiembre 2012 , 09:48 p. m.

Las 5.000 personas que se calcula deambulan a diario en medio del humo de las pipas de bazuco y cigarrillos de marihuana que se encienden cada segundo en el Bronx, en el centro de Bogotá, quizás el mayor expendio de venta y consumo de drogas del país, estaban ayer en alerta.

A las 9 de la mañana de este lunes asomó por una de sus esquinas y por primera vez la unidad móvil acondicionada para ser el primer Centro de Atención Móvil para Drogodependientes (Camad) en Bogotá, anunciado por el alcalde Gustavo Petro. Se estacionó en un rincón de la calle 9a. con carrera 15, la puerta de entrada al hervidero del Bronx, a pocas calles del palacio presidencial.

A esa misma hora, un segundo Camad se ubicó en El Amparo, en el occidente de la capital, en Kennedy, otra reconocida zona de consumidores y adictos.

Los guardias internos o 'campaneros' del Bronx estaban avisados de la apertura del Camad. El anuncio lo había hecho su líder, el comerciante de reciclaje Saúl Cañas. Por eso, no hubo mayor resistencia, porque Cañas convenció a los dueños de las bodegas de reciclaje y de los 400 cambuches armados a lo largo de la carrera 15; a los jugadores de las máquinas tragamonedas y a los adictos, de que esa unidad móvil se abriría para brindarles una atención en salud integral a ellos y a sus familias, de acuerdo con lo prometido por el Alcalde y el secretario de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo. (Vea aquí Así comenzaron a funcionar los nuevos centros para adictos).

No obstante, los centinelas custodiaban con ojos de águila cualquier movimiento e impedían el ingreso a la 'olla' a cualquiera que no fuera 'ñero'-como ellos mismos se dicen-, 'jíbaro' o reconocido por ellos.

El traslado del Camad

El Camad del Bronx, en sus primeros minutos de operación, solo atrajo miradas de desconfianza. Unos pasaban de lado e ingresaban a la 'olla' cargando montones de cartones amarrados y bolsas con envases y papel usados para venderlos en las bodegas de reciclaje que funcionan las 24 horas.

Con el dinero que obtienen ahí mismo, compran una 'bicha' de bazuco por 1.000 o 1.500 pesos, un 'moño' de marihuana por 500 o una papeleta de cocaína por 1.500. También adquieren en uno de los cambuches improvisados como 'restaurantes' un pan con chocolate por 200 pesos o 'fritos' por 300.

Hacia las 9:30 a.m., el Camad fue retirado de la citada esquina y reubicado unos 10 metros más al oriente de la calle 9a. En este nuevo punto, se presentó el primer paciente del Bronx: Ricardo, a secas, un hombre de 45 años, de Manizales, adicto al bazuco desde hace 22 y que llevaba 30 días aguantando dolores por una fractura en el pie izquierdo. El médico del hospital Centro Oriente, auxiliado por una enfermera, atendió el caso. Lo remitieron a un albergue.

Detrás de él siguieron llegando otros consumidores con heridas, fracturas y llagas, como Leidy Tatiana, joven con una herida que le supura hace 4 años en la pierna izquierda. Ella, de 22 años, lleva cinco consumiendo bazuco, por el que dejó a sus cinco hijos en El Guamo (Tolima), al cuidado de su madre.

"Bueno, hoy parece que Dios se acordó de mí", expresó Leidy con ojos pícaros, tras ser atendida en la unidad móvil, dividida en su interior para atender, en un lado, la parte médica o clínica, y en el otro, la psicológica y odontológica, servicio que no funcionó por falta de energía para operar la unidad respectiva.

Al final, 250 personas fueron atendidas en el Bronx y 70 en El Amparo.

Bogotá tendrá cinco Camad

El secretario Distrital de Salud, Guillermo A. Jaramillo, dijo que en la capital se abrirán cinco centros de atención médica para adictos (Camad), donde los consumidores y sus familias tendrán servicios médicos, sicológicos, odontológicos y toda la ayuda que requieran.

'Soy testimonio de que sí sirve'

Héctor Elí Arenas fue uno de los adictos que sobrevivieron a la drogadicción y a la vida en el desaparecido Cartucho por más de 18 años.

¿El Camad es solución o no para la gente del Bronx?

Parte. Yo soy un testimonio de que el apoyo del Distrito sirve para salir del hueco.

¿Cuál es el problema real?

La falta de oportunidades. Allá hay personas con mucho talento. La empresa privada debería ofrecer trabajo.

¿Qué más se necesita?

Educación, albergues, centros de rehabilitación serios y que todos tengan documentos de identidad.

¿Darle una dosis a un adicto como parte de un programa social serviría?

En sectores como el Bronx no, porque uno es como un barril sin fondo. Si uno tiene 100 pesos o 100.000 se lo fuma. Mejor, más oportunidades.

¿Cuáles son los delitos graves que se mueven en el Bronx?

El tráfico de armas, drogas y el sexual. También la insalubridad.

Bronx, corazón del tráfico de armas y drogas: Policía

Los habitantes de la calle y los drogadictos -que no son lo mismo, aunque a veces coincidan- son solo la cara visible de la calle del Bronx, en el corazón de Bogotá.

Son apenas la fachada detrás de la cual se esconden traficantes de armas y de drogas, y negocios ilegales, como la adulteración de licor, la compra y venta de billetes falsos, la piratería de todo tipo de marcas, la prostitución de menores y el comercio de sicarios, entre los ilícitos más conocidos.

Cuando se habla del Bronx, la Administración cita que allí viven 2.000 de los casi 10.000 habitantes de la calle que se dice hay en la ciudad. Pero la cifra es aproximada, porque las autoridades no tienen libre acceso al lugar.

En grandes operativos, la Policía ha logrado este año detener a 715 delincuentes, de los cuales 231 tenían orden judicial, y ha incautado más de una tonelada de estupefacientes, entre marihuana, bazuco, cocaína, base de coca y heroína. Además, ha recuperado 26 motos y 38 carros robados.

Pero el comandante de la Policía de Bogotá, general Luis Eduardo Martínez, sabe que estos operativos no atacan el corazón del problema. "Vamos a desmantelar las bandas que se esconden detrás de la indigencia", dijo tras el asesinato de uno de sus hombres hace apenas dos semanas.

Lo positivo y lo negativo de los centros

Los Centros de Atención Médica para Adictos (Camad) que comenzaron a funcionar este lunes en Bogotá, en unidades móviles, tienen aspectos positivos y negativos para los expertos consultados.

El director de la Corporación Nuevos Rumbos, Augusto Pérez, y la psicóloga especializada en farmacodependencia Ruby Cascavita destacaron como positivo su impacto social. "Por primera vez se atiende a una población vulnerable como la del Bronx y eso es bueno desde el punto de vista social y de salud o pública", dijo Pérez. Cascavita, a su vez, aplaudió que se quiera "disminuir los riesgos de inseguridad y delitos por esa vía".

Sin embargo, los reparos están en el campo científico y la sostenibilidad del programa. Pérez comentó que "se requiere que se mantenga en el tiempo y se articule con una política de drogas, que ya existe en Bogotá". Por su parte, Cascavita manifestó que "lo visto hasta ahora se trata de un plan que atiende solo el síntoma y no la enfermedad, como es la adicción, que requiere un tratamiento más complejo y especializado".

Lucevín Gómez E.
Redactora de EL TIEMPO

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