Valeria convirtió su lucha contra la anorexia en una campaña

Valeria convirtió su lucha contra la anorexia en una campaña

Esta joven cerriteña, de 17 años, cada día enfrenta el fantasma de esta enfermedad.

23 de agosto 2012 , 07:33 p. m.

Un diario en el que pega los empaques de lo que ahora come sin remordimiento le recuerda a Valeria Pinzón Rivera, que ganó una batalla en la lucha por sobrevivir, pero que el trabajo no termina.

La anorexia, ese enemigo silencio que se apoderó de su ser, la ronda como un fantasma, pero ella ahora sonríe y recuerda sin amargura los momentos de una tragedia que transformó en alternativa para muchos jóvenes que como ella han sucumbido a cerrarle la boca a la comida.

"Cuando estaba chiquita empecé a sentir complejo por mi cuerpo, a sentirme gordita. Hacía dietas y volvía a comer mucho. Me sentía mal por no poderme controlar".

Valeria apenas tenía 10 años cuando se sentía así. Recuerda que los apapachos y los mimos de 'la bella gordita' ahondaban una herida que cada día era más profunda.

Ella guardaba silencio, mientras las paredes de su cuarto se llenaban de afiches de modelos europeas extremadamente delgadas.

Así pasaron los días entre el colegio y la casa donde vive sola con su madre, quien llegó a Bogotá en busca de un mejor futuro. Pero ni siquiera el cariño de sus compañeros le permitieron salir del pozo en el que se sumergió.

"Llegó un momento en el que dije voy a dejar de comer y ahora sí es en serio", recuerda esta adolescente, quien después de cumplir sus 15 años se encerró en la idea de que la comida no la dejaba ser como quería.

Se inventó un problema de colón y las dietas de los médicos de la Eps le ayudaban en su propósito. En la otra orilla, Victoria Rivera, su madre, sufría entre trámites y autorizaciones de exámenes, mientras ella se transformaba en un esqueleto de apenas 30 kilos de peso.

"Como le gusta el diseño no relacionaba las fotos de las modelos con lo que le pasaba, pero un día subí a su cuarto y la encontré muy mal. Una arritmia cardiaca casi se la lleva. Entendí que lo que pasaba no era de médico general", relata Victoria, quien en esa búsqueda se encontró con una realidad más cruel.

Un tratamiento para quienes padecen de trastornos de la alimentación cuesta entre 5 y 8 millones de pesos. Por eso, como nunca lo imaginó, acudió a un programa de televisión en busca de ayuda para su única hija, así pudo llegar a una clínica donde fue atendida por siquiatras.

Fueron los días más intensos de la batalla, de la que hasta ahora ha salido bien librada.

Después de su grado de bachiller, la niña y su madre regresaron a El Cerrito, su tierra natal, donde nació la campaña 'Yo elegí vivir... y tú' a través de la cual la joven recorre colegios y escuelas del Valle para dar su granito de arena.

"Llegué a pensar que realmente lo mejor era morir, pero ahora tengo esta oportunidad y la posibilidad de ayudar a otros", dice Valeria, con sus 44 kilos y una sonrisa permanente, mientras trabaja en el diseño de camisetas, botones y mensajes con los que llega a cientos de escolares de Buga, El Cerrito, La Unión y Cali, donde piden su testimonio.

"Hay que amarse y valorarse como uno es, el cuerpo es un vestido que Dios nos dio para estar aquí", dice esta sobreviviente a los muchachos que escuchan atentos su historia.

Fundación por la vida

Con los accesorios que diseña, camiseta, botones y afiches, Valeria Pinzón no solo espera despertar conciencia, también conseguir recursos para convertir el lema de su campaña 'Yo elegí vivir...y tu', en una fundación.

"Por experiencia propia sé que pese al esfuerzo de los padres, un tratamiento para sus hijos es casi imposible. Espero darle vida a una fundación donde reciban la asesoría que necesiten", dice Valeria.

Asegura que muchos creen que la anorexia es una enfermedad de ricos y por eso muchos chicos mueren sin recibir atención. "Por eso trabajaremos en crear la fundación".

Un mal con pocos datos

La anorexia y la bulimia son dos trastornos alimenticios cada vez más frecuentes. Sin embargo, no se cuenta con estudios que dimensionen su avance.

El siquiatra Iván Osorio, coordinador del programa 'Sicólogos en las aulas', que atendió a unas 500 instituciones del Valle, dice que aunque no se hizo un estudio clínico se pudo evidenciar que los problemas existen y hay que ponerles cuidado.

Patricia Aley
Corresponsal de EL TIEMPO
El Cerrito (Valle)

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.