Polémica por demolición de muro en el Irotama en Santa Marta

Polémica por demolición de muro en el Irotama en Santa Marta

Según un fallo judicial estaba obstruyendo la vía pública.

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19 de agosto 2012 , 10:07 p. m.

Pese a una protesta de los empleados del Hotel Irotama en Santa Marta, el viernes se cumplió la diligencia de demolición del muro de cerramiento y la garita de acceso al conjunto cerrado del complejo vacacional que, según, un fallo judicial estaba obstruyendo la vía pública.

La diligencia, presidida por la inspectora de Policía del barrio La Paz, Duina González, se iba a realizar con maquinaria pesada, pero tuvo que hacerse a punta de maceta y martillo, en medio de discusiones entre los obreros y los empleados del hotel.

La medida atiende la Resolución 2117 de noviembre de 2010 de la alcaldía de Santa Marta, y una acción de cumplimiento del Juzgado 23 Administrativo del Circuito de Bogotá, en respuesta a una querella de amparo a la posesión por perturbación instaurada por la Sociedad Hidroestructuras de Colombia Limitada (Hecol), que alega que no ha podido iniciar un proyecto turístico porque el muro perturba la libre movilización en una vía pública.

No obstante, las directivas del Irotama dicen que tienen pruebas legales que demuestran que el muro y la garita, construidos desde 1972, están en terrenos privados.

"Se trata de una vía privada construida dentro de dos lotes de propiedad de Irotama, que cuentan con sus respectivas matrículas inmobiliarias No. 080-56838 y 080-59304, y pagan impuesto predial", dijo el director general del Irotama, Miguel Triana, en un comunicado.

Agregó que con la resolución 1847 del 12 de junio de 2001, la alcaldía de Santa Marta reconoció la existencia jurídica del conjunto cerrado del Irotama y expidió licencia de construcción de la portería que ha permitido mantener la seguridad y la vegetación del hotel y el conjunto cerrado, por lo cual considera que la orden judicial de demolerlos fue un atropello.

"No es cierto que la vía de ingreso al Irotama sea pública ni que el muro que protege la propiedad interfiera el paso de una vía pública. La realidad es lo contrario, por la presión de intereses particulares se pretende convertir una vía privada en vía pública", aseguró el directivo.

Para Miguel Triana, el problema radica en la intención de construir un proyecto particular, que obtuvo recientemente una escritura de un lote de la zona de Pozos Colorados, y pretende utilizar para ello las vías privadas del Irotama.

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