Estudian ajustes a Plan de Ordenamiento Territorial (POT) de Cali

Estudian ajustes a Plan de Ordenamiento Territorial (POT) de Cali

Alcaldía presenta documento sobre ese proyecto y señala que se cumplen seis meses de participación.

18 de agosto 2012 , 12:28 a. m.

La tarea se enfoca a la revisión y ajuste del POT, contemplado en Acuerdo 069 de 2000.

La  Administración Municipal dice que se ha dado durante los últimos seis meses un amplio proceso de participación ciudadana, en el cual se han recibido las observaciones y recomendaciones de los habitantes de las comunas y los corregimientos, los gremios, la academia y de diversos grupos interesados en el diseño de un instrumento que puede prefigurar elementos determinantes del futuro de la ciudad.

Se han tenido en cuenta aspectos determinantes en el proceso de la actual revisión del POT: Inicialmente, se parte de reconocer las enormes diferencias del territorio que planificó el POT en el 2000, el cual hoy constituye el escenario sobre el cual construir un futuro deseable para los caleños.

En estos 12 años, según datos del Dane, cerca de 220.000 caleños se han agregado a los 2'075.000 existentes en el 2000, al tiempo que la ciudad desarrolló aproximadamente 59 hectáreas por año en su zona urbana, sin contar el crecimiento acelerado de los asentamientos humanos de desarrollo incompleto.

Apenas una mínima parte de este crecimiento se hizo según los preceptos del POT, no sólo porque los asentamientos informales ocuparon los cerros y ríos de la ciudad, zonas que no estaban previstas para el desarrollo, sino que además se construyeron edificaciones sin la debida licencia y concepto de uso, hecho debido en parte a que el procedimiento fijado para la aprobación de los nuevos desarrollos (y en general, cualquier construcción) era confuso, lo que provocó que se realizaran cambios muy significativos en las normas, mediante circulares normativas, entre otros instrumentos, que desfiguraron el modelo territorial propuesto por el POT.

Los analistas sostienen que temas como la localización de la industria en los municipios aledaños al tiempo que se 'desocupa' la zona industrial de la ciudad; o los procesos de densificación de los barrios populares que producen hacinamiento e incrementan los déficits de espacio público y equipamientos; o la expansión del comercio y los servicios sobre las zonas residenciales sin planificación, no fueron claramente considerados en el POT.

"En términos generales, puede afirmarse que la planeación y el desarrollo económico no se coordinaron. Por otra parte, aunque el POT 2000 identificó algunos instrumentos de planeación y gestión, muy pocos funcionan, entre otras cosas, porque la mayoría no fueron reglamentados. Figuras como las áreas de régimen diferido generaron un estado de incertidumbre y ambigüedad que no sólo dio lugar a la especulación y confusión, sino que propició la informalidad, causando con ello más problemas que soluciones", dice el documento.

En relación con la reglamentación de la zona rural, la Administración  dice que en el POT vigente faltó profundidad en la identificación de programas y proyectos, así como una normativa clara, y una identificación y delimitación precisa de sus componentes. Paralelamente, los procesos de conurbación se incrementaron en forma importante, al tiempo que se conformó una extensa aglomeración urbana y un incipiente sistema de ciudades en la región sin una guía explícita.

También sopstiene que "aunque el POT incluyó unas pautas para los acuerdos regionales, estos no fueron desarrollados, debido en parte a la desaparición, con la reforma administrativa del 2000, del ente gestor encargado de sacarlos adelante, situación que produjo efectos determinantes en el desarrollo de Santiago de Cali y de los municipios vecinos".

Para los ajustes se debe considerar que el entorno internacional ha cambiado y presenta elementos que necesariamente debe considerar la revisión del POT de Cali. "Paradigmas como la sostenibilidad y la competitividad, se presentan como metas fundamentales para el desarrollo urbano contemporáneo. La equidad concebida en las Metas del Milenio de las Naciones Unidades es el tercer elemento de esta tríada de objetivos que la agenda internacional ha puesto en primer plano. Igualmente, durante estos 12 años la ciudad emprendió grandes proyectos urbanos que han producido cambios substanciales en el desarrollo urbano, entre estos el Sistema de Transporte Masivo - MIO, las Megaobras y las ciudadelas educativas, muchos de los cuales no estaban previstos en el POT vigente".

Los expertos advierten que "estos proyectos de enorme relevancia, han producido importantes cambios en el funcionamiento de la ciudad y han generado dinámicas urbanas que, desafortunadamente, no han sido aprovechadas, por ejemplo, para la aplicación de instrumentos de planificación, gestión y financiación".

El informe de la Alcaldía dice que "en términos generales, puede afirmarse que el POT vigente se preocupó más de la regulación de las construcciones privadas, que de la orientación y programación de la inversión pública, que es un componente fundamental para la construcción del territorio futuro. Esta inversión pública que se ha identificado y programado por fuera de las premisas de ordenamiento del POT, quizás de una manera sectorial, produce impactos no controlados en el territorio".

La inversión pública orientada es determinante para adelantar programas y proyectos necesarios para mejorar las condiciones y calidad de vida de los caleños, en especial de los más necesitados, en términos de dotación de vivienda, servicios públicos, equipamientos y espacios públicos.

En este contexto, la revisión del POT se propone construir un instrumento más estratégico y útil para la administración del municipio, capaz de orientar la inversión pública y, al mismo tiempo, regular la actuación privada con miras a la construcción de un modelo territorial socialmente acordado.

El documento habla de "un modelo que busque la construcción de un territorio que facilite el desarrollo económico, bajo la consideración de éste como un factor determinante para la competitividad. Que considere el sector privado no sólo desde la óptica de la regulación de sus inversiones, sino como posible socio en el desarrollo e implementación de los grandes proyectos que han de marcar la transformación del municipio hacia el futuro. Un POT que define una agenda para el proceso de integración regional y crea los instrumentos adecuados para adelantar el proceso de concertación con los municipios vecinos. Que considera la zona rural como una parte integral del territorio urbano, para la cual hay que tomar decisiones paralelas a las de la zona urbana. Y, desde luego, un POT que es capaz de incorporar las decisiones adecuadas para canalizar hacia los fines establecidos, las diversas inversiones provenientes del Gobierno Nacional (por ejemplo los Macro-proyectos de vivienda) o los recursos de regalías. Al mismo tiempo, este debe ser un instrumento más sencillo y fácil de aplicar, que evite innecesarios desgastes de la administración pública y de los constructores e inmobiliarios, en tramitaciones complejas y de larga duración".

De acuerdo con la administración local, "el POT debe construir normas que no permitan diversas interpretaciones, que distingan entre temas fundamentales y accesorios, y que se encuentren en concordancia con las intenciones generales del modelo, las políticas, objetivos y estrategias, así como de los programas y proyectos del POT".

REDACCIÓN CALI

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