Editorial: Alerta amarilla

Editorial: Alerta amarilla

17 de agosto 2012 , 07:39 p. m.

Ha llegado el momento de tomarse en serio la compleja situación de los taxis de Bogotá.

Si unos ciudadanos se han visto en la obligación de crear una aplicación digital gratuita para móviles que busca evitar los llamados 'paseos millonarios', y si hoy la ciudad enfrenta una vez más la amenaza de un paro, es sobre todo porque tanto sus líderes como las últimas cinco administraciones distritales han dejado para mañana las decisiones vitales que han debido tomarse ayer.

Como si ya no se supiera de memoria todo lo que sucede por dentro y por fuera de ese servicio público, como si los usuarios y los taxistas no hubieran contado ya suficientes tragedias, además de la piratería, la inseguridad, la accidentalidad y un servicio deficiente, fantasmas que rondan el mundo de los vehículos amarillos.

Por eso, hoy muchos coinciden en que la realidad de los taxis de Bogotá es una bomba de tiempo. Pese a esto, no ha tenido el lugar que debería en los debates sobre la movilidad.

De dicha preocupación nació el libro ¡Taxi! El modo olvidado de la movilidad en Bogotá, fruto de una investigación realizada por los profesores Jorge Acevedo y Álvaro Rodríguez, que pone en blanco y negro como nunca antes la situación del sector.

El informe, que en días pasados fue reseñado por este diario y que describe los principales aspectos de este particular servicio de transporte, desde la agobiante sobreoferta hasta la singular relación entre los propietarios y los conductores de los vehículos, arroja luces sobre el complejo escenario que deben recorrer día tras día los taxistas de la capital.

Deja claro, por ejemplo, que movilizan 1'100.000 pasajeros diarios, que las tarifas que se manejan -menos de dos dólares por la carrera mínima- se encuentran entre las más bajas del mundo, que están involucrados en una cuarta parte de los accidentes que suceden en las vías bogotanas, que muchos consiguen sus licencias sin mayores requisitos y que el hecho de que les sea permitido soportar jornadas de un promedio de 14 horas y solamente se les haga una revisión anual a los carros agrava los riesgos que se corren a diario en las calles. Sin olvidar, agregamos, que el gremio también es víctima constante de la inseguridad.

Pero tal vez lo más relevante de la investigación de Rodríguez y Acevedo es lo relativo a la abrumadora sobreoferta. El estudio demuestra que hoy, no obstante el congelamiento del parque automotor a comienzos de los 90 y el pico y placa decretado en el 2001, y por cuenta de los demás mecanismos fallidos de regulación, en la ciudad hay demasiados taxis: cerca de 54.000. Pero nadie sabe con exactitud cuántos. Ni cuántos ilegales.

La cifra es el resultado de un prolongado y costoso descuido del Distrito, que históricamente ha cumplido a medias su deber de regular el servicio. Ha faltado que este modo de transporte sea incorporado a las políticas de movilidad para que sea, por ejemplo, compatible con el SITP. Y es que hoy ni siquiera existen zonas para que recoja y deje pasajeros sin generar congestiones.
Ante esta alerta amarilla, es tiempo de una transformación del modelo de gestión hacia uno con reglas más claras. Como ya lo sugirió el Ministerio de Transporte, las empresas deberían responder por la calidad del servicio y por las condiciones laborales de los conductores y no limitarse a la afiliación del vehículo.

Tal ajuste debe darse después de un debate de altura, con participación de los involucrados, incluidos los usuarios. Las vías de hecho no pueden en ningún momento ser el medio para lograr el anhelado cambio.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.