Tensión por la nueva red eléctrica en la Vía Perimetral de Cartagena

Tensión por la nueva red eléctrica en la Vía Perimetral de Cartagena

Opiniones divididas por el proyecto que evitaría un apagón en la ciudad.

12 de agosto 2012 , 04:13 p. m.

El proyecto de interconexión El Bosque, que permitirá mayor confiabilidad y continuidad del suministro de energía eléctrica en Cartagena, sigue generando polémicas en la ciudad, especialmente por el sistema de cableado aéreo en el tramo que bordea la Vía Perimetral, en la zona suroriental.

Los tropiezos del proyecto, cuya principal finalidad es evitar un 'apagón' de grandes proporciones, son de vieja data, desde cuando la pasada alcaldesa, Judith Pinedo Flórez, se mostró en franco desacuerdo en permitir el cableado aéreo y los grandes postes al borde de la Perimetral y cerca a varios asentamientos humanos.

Este segundo tramo tiene una extensión de dos kilómetros e incluye la instalación de 18 postes de 24 metros de altura, que atraviesan barrios como Olaya Herrera, sectores Foco Rojo, Rafael Núñez, 11 de Noviembre, Boston, La Candelaria (Omaira Sánchez) y El Líbano, a orillas de la Ciénaga de La Virgen.

"Este proyecto de expansión del sistema eléctrico de la ciudad tiene que hacerse de conformidad con las normas urbanísticas y protegiendo la zona más deprimida de Cartagena. Es impensable que propongan poner torres de energía o cableado de energía sobre una zona completamente recuperada, que no tiene ni un cable, que es un espacio de encuentro permanente, donde hay colegios, jardines sociales y canchas deportivas", dijo en su momento Pinedo Flórez.

Con la nueva administración y el otorgamiento de la licencia ambiental para intervenir una zona de manglar, el proyecto arrancó en mayo del presente año con el compromiso adquirido por parte de ISA, la empresa contratista, de hacer subterráneo los dos kilómetros de cables al año 2018.

No obstante, el proyecto ha seguido inmerso en la polémica y desde instancias como el Concejo Distrital se ha debatido sobre la viabilidad del mismo, teniendo en cuenta los posibles peligros de enfermedades a que se vería abocado la comunidad vecina del proyecto, algo que ISA ha desmentido con vehemencia.

La principal preocupación, además del tema paisajístico que se vería afectado por la cantidad de postes, es el tema de la salud. El neurocirujano Rubén Sabogal, invitado por el Concejo, dijo que las ondas electromagnética tienen un zona de influencia de 500 metros a la redonda, de lo contrario podría afectar la salud de los habitantes del sector.

Posibles enfermedades como cefalea, insomnio, alteraciones del comportamiento, ansiedad, depresión, cáncer, alergias, enfermedad de Alzheimer, malformaciones congénitas e, incluso, disminución del deseo sexual, están en la lista de las posibles consecuencias de las ondas electromagnéticas.

El concejal David Múnera, del Polo Democrático, ha sido uno de los más incisivos con el tema. "ISA asaltó literalmente a la ciudad al ponerla de rodillas asegurando que si no se ejecutaba el proyecto como ellos exigían la ciudad soportaría apagones y racionamientos", dijo el Concejal, para quien jamás debió autorizarse la obra porque en el POT la zona está proyectada como un parque ecoturístico.

El compromiso por medio del cual se entregan las líneas en el 2018 fue firmado por el ministro de Minas y Energía, Mauricio Cárdenas; el alcalde de Cartagena, Campo Elías Terán Dix; el gerente de Transporte de Energía de ISA, Julián Cadavid; Tatiana Londoño, de la Procuraduría General de la Nación, y Alejandro Contreras, por las Juntas Acción Comunal (Asojac).

Además, el alcalde CampoElías Terán ordenó al Dadis hacer seguimiento periódico al tema.

'No hay peligro de enfermedades': ISA

El gerente de Transporte de Energía de ISA, Julián Cadavid, dijo que eran infundadas las alarmas que se han sentido en el caso del cableado aéreo y aseguró que no existe ninguna posibilidad de que se presenten enfermedades sen la zona de influencia del proyecto.

Según el funcionario de ISA, desde hace 40 años la Organización Mundial de la Salud estudia los campos electromagnéticos y ha hecho tablas de medición para medir la peligrosidad que hay para los humanos.

Estos estudios indican que la frecuencia de transferencia es la que puede determinar el riesgo, y se considera baja si está entre 0 y 300 hz, y alta si pasa de 300 hz. En Colombia, la transmisión de frecuencia es de 60 hz, dentro del rango bajo.

"Según la OMS, las bajas frecuencias no causan campos eléctricos ni magnéticos y no causan nada perjudicial para la salud", señaló.

Añadió que la servidumbre (distancia que tiene que haber entre las torres y cualquier ser vivo) es, para estos casos, de 32 metros del eje de la línea.

"Esto quiere decir que después de esta distancia puede haber calles, carreteras, canchas deportivas, y también se puede sembrar", dijo.

También advirtió que ISA tiene 46 años de experiencia y hasta el momento no ha tenido ningún caso de enfermedades causadas por campos electromagnéticos.

JUAN CARLOS DÍAZ M.
Corresponsal de EL TIEMPO
CARTAGENA

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