Burgos, el terco

Burgos, el terco

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30 de julio 2012 , 01:13 p.m.

Tal vez porque a veces soy terco me llamó tanto la atención el nombre de la película colombiana que llega esta semana a la cartelera: Sofía y el terco. Porque soy terco y porque sé que la terquedad puede ser un lastre o un motor, porque puede impulsar o detener hasta el hastío, porque puede llevar al cielo o al infierno.

La busqué y la sorpresa fue grata: encontré en esta película una historia sencilla -el sueño de conocer el mar- contada de manera poética. Encontré, en vez de superhéroes o dementes, gente común y corriente, con ambiciones y preocupaciones como las de cualquier colombiano, como las de cualquier espectador. Encontré talento por montones en los protagonistas, entre los cuales llama la atención la presencia de la española Carmen Maura, una de las actrices más apreciadas por el siempre sorprendente director Pedro Almodóvar. Encontré a Colombia narrada a través de su bella geografía, desde las cumbres dibujadas de todos los verdes posibles hasta el imponente mar que baña sus costas.

Es evidente que detrás de esta película hay un terco. Se llama Andrés Burgos, tiene cuatro novelas publicadas -esta semana aterriza en librerías la que dio origen a la película, que lleva el mismo nombre- y el año pasado fue considerado uno de los 25 secretos mejor guardados de la literatura latinoamericana durante la prestigiosa Feria del Libro de Guadalajara.

Terco, sí, por haber renunciado a las fórmulas supuestamente taquilleras: las del chiste fácil, la ramplonería, el narcotráfico y la violencia, de las cuales está repleta la videoteca nacional. Terco, también, por haber preferido el silencio a la bulla. Por elegir una historia en la cual la vejez es protagonista. Por haberse dado el gusto de detenerse en los detalles.

Andrés Burgos es más terco que el personaje interpretado por Gustavo Angarita. Pero su terquedad en este caso es motor y no lastre. Su terquedad juega a favor del cine colombiano, porque le entrega una película de esas que lo hacen sentir a uno orgulloso.

Está bien que Colombia produzca comedias fáciles y películas tipo thriller. Está bien, entre otras razones, porque cabe acá la máxima popular que dice que en la variedad está el placer. Pero me alegra mucho que el público también tenga en la baraja opciones talentosas, inteligentes y cultas como esta de Andrés Burgos. No en vano fue a punta de terquedad y de talento como logró tener en su nómina a una chica Almodóvar.

fquiroz64@gmail.com

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