Contra la depresión

Contra la depresión

notitle
25 de julio 2012 , 04:53 p.m.

No obstante los temores de que la cirugía en uno de los ojos habría de causarme forzosa inactividad durante lapso considerable, los prodigios de la ciencia médica me permitieron recobrar prontamente la opacada luz original. A las cuarenta y ocho horas, estaba leyendo las nutridas noticias sobre la laboriosa conciliación con los indígenas del Cauca y sobre el agravamiento de la crisis de España. Y, además, deleitándome e ilustrándome en la lectura del recientísimo y apasionante libro del profesor Paul Krugman, Premio Nobel de Economía, intitulado End this Depression Now! (Terminar esta depresión ahora).

Su tesis central es la de que la recesión de hace cuatro años en Estados Unidos finalizó, pero la depresión no. Cientos de millones de sus conciudadanos sufren aflictivas dificultades y los prospectos de la juventud se van a pique, siendo todo este sacrificio innecesario. Se poseen los conocimientos y las herramientas para superar dicha adversidad, pero no se aplican los principios cuya validez se ha reforzado con los actuales eventos. Pese a que siguiéndolos se podría volver, a su juicio, a más o menos pleno empleo, en el término sorprendente de dos años.

Todo esto ha sido bloqueado, en su entender, por falta de claridad intelectual y voluntad política. En contravía de lo pregonado por las autoridades federales, las de los estados y localidades han reducido los gastos, especialmente en educación, llevando al desempleo a elevado número de docentes. Y el Banco de la Reserva Federal no ha aportado a la solución lo que institucionalmente le correspondía y era de esperar de su director, Ben Bernanke. Los grandes programas de infraestructura, ferrocarriles ultrarrápidos y vivienda popular, quedaron estancados cuando más urgentes eran.

Actualmente, la sociedad estadounidense está afectada por desocupación masiva. La falta de puestos de trabajo refleja "el fracaso de un sistema profundamente desigual e injusto". "El hecho es que por dos generaciones se tuvieron empleo más o menos adecuado y tolerables niveles de desigualdad después de la II guerra mundial, y podemos volver a tenerlos". En concepto de Krugman, el problema, en puros términos económicos, no es demasiado arduo ni requiere cura de larga duración. Entre 1939 y 1941, antes del ataque de Pearl Harbor, se crearon en EE. UU. más de diez millones de empleos. "La depresión -repite- podría y debería cesar rápidamente".

Al rompecabezas de España y de la Unión Europea le ha consagrado el profesor Krugman numerosas investigaciones, observaciones y recomendaciones. Su origen institucional se encuentra atado a la adopción del euro como moneda única y común de 17 heterogéneos países. La burbuja inmobiliaria de España, fomentada por los bancos alemanes, provocó intenso auge e inflación y disparó los salarios al nivel de los germanos.

Cuando esa burbuja concluyó, se vio obligada a pasar de la construcción a la manufactura, pero los altos costos le restaron competitividad. De haber tenido moneda propia, la peseta, anterior, simplemente habría devaluado y el ajuste se habría producido sin traumatismos. En su lugar, se ingenió la fórmula ruinosa de la devaluación interna, o sea la de reducir los salarios y los empleos hasta cuando la economía volviera a nivelarse, si las gentes resistían semejante tratamiento. Como en el caso de Grecia, España va a requerir el rescate del Banco Central Europeo.
Todo este conjunto de circunstancias incita a volver la cara hacia el objetivo supremo de la creación de empleo, dondequiera se esté. Es de justicia elemental, tanto más viendo los daños causados por la "manía de la austeridad", que ningún valor nuevo genera. Penitencias como las de España no hay pueblo que las aguante.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.