El combo infantil / Opinión

El combo infantil / Opinión

20 de julio 2012 , 04:08 p.m.

A propósito de la participación en el concierto Notas de Independencia de grupos como Los Niños Vallenatos del Turco Gil, los Niños del Joropo y la orquesta infantil La Charanguita, vale la pena anticiparse al 2030 y analizar, cuando estos niños y jóvenes sean ya adultos productivos, cuáles serán sus posibilidades y las de otros colombianos dedicados a esta actividad.

En los videos de estos grupos folclóricos infantiles, se percibe un adiestramiento en músicas nativas como joropo, salsa o vallenato; pero, quizás por su corta edad, no alcanzan a mostrar un dominio técnico que les permita salir de los límites del acordeón o del canto de vaquería para cultivar un lenguaje más universal que los pueda llevar más lejos en el futuro. Sin embargo, el hecho de que hoy existan estos semilleros es un avance para el país, ya que estas escuelas les enseñan a valorar sus músicas nativas.

Ojalá que estas enseñanzas sean un trampolín que les permitan a los niños incorporar un vocabulario más amplio en el futuro, pues está demostrado que las manifestaciones regionales en su estado puro difícilmente superan las fronteras si no se integran con las tendencias globales.

Hay que anotar que la formación musical desde la temprana edad ha sido un factor determinante para que músicos de países como China y Venezuela lleguen al techo de esta profesión, a pesar de que estas naciones no producían concertistas destacados hace tres o cuatro décadas. En el caso colombiano, acudo a una interesante reflexión del curtidísimo periodista cultural Bernardo Hoyos para describir el panorama: "Parecería imposible ubicar un colombiano en lo más alto del competido mundo de la música".

En ese sentido, la participación de agrupaciones infantiles en Notas de Independencia, y en el campo de entrenamiento que se les ofreció en días anteriores al concierto, es un buen comienzo que quizás sirva de motivación para que los niños de Colombia tomen ese camino. Pero hay que insistir, sobre todo ante el Ministerio de Educación, en que se fortalezca la formación musical en primaria y bachillerato, para enriquecer a todos los estudiantes en una verdadera apreciación de la música. Así no caerán tan fácil en el consumo dócil de tendencias comerciales simplistas, como ha sucedido siempre.

ÓSCAR ACEVEDO
Músico y crítico de música
acevemus@yahoo.com

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