Lo pintoresco y medio oscuro

Lo pintoresco y medio oscuro

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11 de julio 2012 , 06:44 p.m.

Comedia negra criminal, o policíaca, que va un poquito más allá del costumbrismo ramplón a lo Dago García y del folclorismo visual de Trompetero -por no hablar de los viejos divertimentos del 'benjumeísmo'-. Siendo la consabida malicia indígena de pretensiones comerciales un simple pretexto narrativo, la caricatura o ridiculización de personajes locales y regionales constituye su punto débil. Porque una cosa es un mercado artesanal, de raíces etnográficas rurales, y otra muy distinta aquellos espacios populares urbanos a la colombiana atiborrados de mercancías extranjeras o especímenes para todos los precios, ingenios y gustos.

Los sanandresitos son instituciones netamente nacionales en donde el contrabando y los precios rebajados están a la orden del día -siendo sus comunes denominadores-. Lugares llenos de chucherías y misceláneas que lo sacan a uno de apuros... porque compatriota que se haya abstenido de comprar allí, que comience por tirar la primera piedra. Particularmente resulta muy chistoso el personaje peliculero apto para vendernos los títulos más raros y exquisitos por escasos dos mil pesos.

Andrés Parra, actor egresado del Teatro Libre de Bogotá, protagonista de La pasión de Gabriel y ahora famoso por encarnar al 'patrón del mal', personifica en esta ocasión al policía corrupto e inepto capaz de desacreditar a toda una respetable institución. No obstante sus dotes graciosas, el agente Tenorio cae en obvias payasadas, sin percatarse de que se encuentra envuelto en un callejón delictivo cuya salida forzosa apenas se vislumbra. Con él: un ramillete de chuscas muchachas y uno que otro pilluelo.

En el país de la fritanga dietética y la lechona light, las frases de cajón como "de eso tan bueno no dan tanto", o "todo lo barato sale caro" están muy de moda en el más reciente cine colombiano, que aún no da muestra de ser verdaderamente nuevo -salvo contadísimas excepciones-. En Mi gente linda, mi gente bella, Harold Trompetero incluso divide su comedieta por secciones tituladas Porque perder es ganar un poco o... Las caleñas son como las flores.

Director de fotografía y productor ejecutivo, el novel director Alessandro Angulo heredó de su padre, Guillermo, la pasión por el cine que ha evidenciado en repetidas ocasiones: productor de Bluff, cabeza visible de Laberinto Producciones, autor del documental sobre la legalización de la droga (Ilegal.co) y, también, del estupendo reportaje televisivo Los tiempos de Pablo Escobar.

laurens@etb.net.co

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