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Colombia Humanitaria finaliza su gestión de la emergencia invernal

Colombia Humanitaria finaliza su gestión de la emergencia invernal

Estrategia creada para atender fenómeno de la Niña termina obras de rehabilitación en tres meses.

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Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
17 de junio 2012 , 11:22 p. m.

Entre el 2010 y el 2011 el país se enfrentó a la tragedia invernal más grande de su historia y hoy, pese a los devastadores efectos y a que el número de damnificados no tiene precedentes, está cerca de superarla. Se ha terminado el 87 por ciento de los proyectos y el resto debe estar listo en al menos tres meses. Con esto, Colombia Humanitaria, la estrategia creada para atender el fenómeno de la Niña, que provocó un histórico aumento de las lluvias en casi todo el territorio nacional, también empieza a caminar por la recta final. (Vea la historia del ángel de las ayudas en Chocó).

En ese periodo se presentaron 3.529 eventos que dejaron 2'400.000 damnificados -una población como la del Valle del Aburrá- en 1.068 municipios de 29 departamentos. (Vea los gráficos de la inversión de Amazonas a Huila y de La Guajira a Vichada).

Los altos niveles de las lluvias significaron también la afectación de 106.068 viviendas -algo así como si todas las casas del Quindío se hubieran averiado-, más de 2.300 edificaciones institucionales (estaciones de policía, centros de salud, sedes educativas, aeropuertos y bases navales, entre otros), 2.000 pasos viales y 500 acueductos. (Lea también: 'En ninguna obra se ha perdido la plata': gerente Colombia Humanitaria)

Para atender la catástrofe, el presidente Juan Manuel Santos declaró el desastre nacional, el estado de emergencia económica, social y ecológica -medidas de excepción que se cayeron en la Corte Constitucional- y dispuso de un billón de pesos, cifra que luego subió a 5,37 billones. Estos recursos se destinaron para ayuda humanitaria (alimentos, kits de aseo y alojamientos temporales) y rehabilitación de la infraestructura.

Cifras de la atención

En principio, las solicitudes de los municipios y departamentos sumaron 15.000 obras -presentaron incluso infraestructura que no resultó afectada o no tenía relación con el desastre natural- y adelantarlas le habría costado al país 40 billones de pesos.

En total, se aprobaron 7.638 proyectos, de los cuales 4.283 quedaron en manos de alcaldías y gobernaciones (estos a la vez contrataron operadores e interventores). El resto fue entregado a ministerios y a entidades del orden nacional. (Lea acá: Sur del Atlántico vuelve a la normalidad tras emergencia invernal)

Durante los primeros seis meses de la emergencia fueron atendidas 506.000 familias y se entregaron 37.642 toneladas de mercados -suficientes para alimentar a una ciudad como Medellín-, "que fueron comprados en las propias regiones y no en Bogotá, y de acuerdo con las necesidades culturales de las comunidades", explicó Everardo Murillo, gerente del Fondo Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres y gerente de Colombia Humanitaria.

También fueron atendidas con auxilios de arriendo 53.000 familias -un número similar al que tiene Apartadó (Antioquia)-. Hoy, incluso, reciben ese beneficio familias de Gramalote (Norte de Santander) y de 19 poblaciones más, y lo tendrán por el resto del año, lo que representa un costo de 4.080 millones de pesos. Igualmente, se crearon 3.964 alojamientos temporales, de 9.572 inicialmente proyectados.

Los plazos finales

En la fase de reparación, según Murillo, el 87 por ciento de las obras de rehabilitación (sedes educativas, viviendas, vías, puentes, acueductos, taludes, jarillones, diques, dragados) han sido terminadas.

Las que faltan estarán a finales de junio, en el caso de las autorizadas a las alcaldías; los últimos días de julio, para las de las gobernaciones, y, en agosto, para las de los ministerios y entidades, que al 14 de junio tenían un avance del 66 por ciento. (Lea también: Yolanda Rentería, el 'ángel' de las ayudas en Chocó)

Las obras más insignes, por el impacto en las comunidades y el costo, son el cierre del boquete que se abrió en noviembre del 2010 en el Canal del Dique, el cual demandó una inversión de 13.000 millones de pesos y la recuperación del acueducto de Manizales por 64.000 millones de pesos. Con esos recursos, además, se ejecutaron las llamadas obras menores (cada una no supera los 250 millones de pesos), como el puente en concreto sobre el caño Ícara, en Puerto Lleras (Meta), donde durante por 40 años esa comunidad utilizó un improvisado tendido de tablas sostenidas con cables, que desapareció en una creciente.

Y mientras Colombia Humanitaria se prepara para terminar su operación, el Fondo de Adaptación, creado con el mandato de dejar el país mejor de lo que estaba, trabaja en la búsqueda de las soluciones definitivas de la infraestructura afectada por el fenómeno de la 'Niña'. Este organismo cuenta con 10 billones de pesos para ese fin.

Impacto en la economía regional

Las millonarias inversiones realizadas para la atención de la emergencia invernal (en obras) terminarán generando, según Fedesarrollo, 170.000 empleos. Las economías locales también fueron irrigadas con los recursos asignados a la compra de 38.000 toneladas de mercados en el 2011.

Desafíos del Fondo de Adaptación

La tarea de reconstrucción de colegios, hospitales, acueductos, puentes y vías y la reubicación de las familias que lo perdieron todo con el fenómeno de la Niña ya empezó, y tardará varios años.

Esa labor está en manos del Fondo de Adaptación, organismo que debe continuar el proceso que hace 18 meses inició el Fondo Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, a través de Colombia Humanitaria.

Para ese fin, el Fondo de Adaptación cuenta con 10 billones de pesos, que serán distribuidos en los sectores transporte, vivienda e infraestructura de mitigación del riesgo. (Lea acá: Recuperación de la vía La Donjuana-Chinácota-Ragonvalia-Herrán)

"En la emergencia hay que actuar, antes que pensar, y en la reconstrucción hay que pensar primero, y pensar muy bien", dijo Jorge Londoño, presidente del Fondo de Adaptación, al explicar que, aunque se requieren intervenciones rápidas, primero hay que hacer las evaluaciones de riesgos y los estudios para determinar con certeza que las soluciones que se planteen serán definitivas.

En ese proceso están la recuperación de La Mojana y del Canal del Dique y el traslado de Gramalote (Norte de Santander), que tienen gran impacto y un mayor grado de complejidad. Pero también están la construcción de 110.000 viviendas, la reconstrucción de al menos 886 escuelas, 230 hospitales e igual número de acueductos locales.

Las primeras obras que ya empezó a mostrar el Fondo son las viviendas para damnificados en los municipios de Magangué, Mompox y Arjona (Bolívar) y cuatro escuelas en Campo de la Cruz y Bohórquez (Atlántico).

guirei@eltiempo.com

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