En libertad quedó el otro sospechoso del asesinato de Rosa Elvira Cely

En libertad quedó el otro sospechoso del asesinato de Rosa Elvira Cely

Mauricio Ariza se entregó voluntariamente. Fiscalía evalúa si le dicta o no orden de captura.

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03 de junio 2012 , 11:38 p.m.

Ariza fue liberado ya que no tiene ninguna orden de captura en su contra. Un Juez de Garantías le tomó algunas muestras, a las cuales accedió en compañía de un defensor de confianza. (El minuto a minuto de la muerte de Rosa Elvira Cely)

De manera voluntaria llegó ayer a la Unidad de Reacción Inmediata (URI) de Paloquemao. El sospechoso entró a la una de la tarde al complejo judicial y dos horas después inició una entrevista con una fiscal. La Policía, que se había referido a él como el presunto cómplice de Javier Velasco, capturado el viernes, confirmó que en su contra no hay orden de captura. (Vea varios videos sobre el caso de Rosa Elvira Cely)

"Se presentó gracias a los medios de comunicación, que difundieron un mensaje contundente sobre el presunto cómplice. La Fiscalía decidirá su situación", aseguró el general Roberto León Riaño, director designado de la Policía. Sin embargo, Mauricio Ariza se declaró inocente y le dijo a la Fiscalía que está a su disposición para colaborar con la investigación.

Antes de morir, Rosa Elvira Cely contó que Ariza se marchó en su moto antes de que Velasco la atacara.

Desde ambulantes hasta la Primera Dama protestaron por Rosa Elvira

El crimen de Rosa Elvira Cely, una mujer de 35 años que fue violada, torturada y asesinada el 23 de mayo en pleno corazón de Bogotá, movilizó este domingo a más de 6.000 personas, que salieron a protestar por la violencia contra las mujeres.

La cita fue en la parte alta del parque Nacional, en el sitio donde la mujer fue encontrada semidesnuda y con hipotermia. Al plantón, convocado por 'Ni una más', grupo ciudadano en Facebook, acudieron desde la primera dama de la Nación, María Clemencia Rodríguez de Santos, hasta vendedores ambulantes, estudiantes y activistas.

Desde la carrera 7a. con calle 39, la multitud peregrinó cuesta arriba, hacia el lugar donde la vendedora de minutos a celular fue encontrada por la Policía en la mañana del 24 de mayo. La gente se aglomeró alrededor del árbol más cercano y lo adornó con flores. 'Rosita, tu legado de amor y valentía nos acompañará para siempre', se leía en un cartel. En Twitter también se evidenció el rechazo del crimen. "Tu muerte no será en vano", de @oscarguarin, fue uno de los miles de trinos.

"(Rosa Elvira) Estaba junto a la carretera, cerca de (la Escuela de) Carabineros. ¿Cómo nadie la escuchó? ¿Cómo nadie la vio?", cuestionó uno de los manifestantes. Cristina Plazas, alta consejera presidencial para la Mujer, pidió "esclarecer si hubo negligencia de la Policía, del hospital Santa Clara y de la Red Distrital de Salud, para tomar las medidas pertinentes". Más allá de las voces de los indignados, sonaba el río Arzobispo, el mismo que Rosa escuchó durante su tortura y que les permitió a las autoridades encontrarla. "¿Por qué, si el asesino tenía antecedentes, no estaba tras las rejas?", preguntaron una niña y su mamá.

"No se le da el mismo valor a un delito que a otro. Crímenes como este deberían tener prioridad", comentó el exsecretario de Gobierno Distrital Antonio Navarro Wolff, quien asistió a la marcha y estuvo varios minutos junto al árbol.

Paula Torres, estudiante del plantel Manuela Beltrán, donde la víctima validaba el bachillerato, aseguró: "No volveremos a dejar que los hombres traten así a las mujeres, al menos en nuestro colegio".

Algunos pidieron a gritos cadena perpetua; otros, la pena de muerte. Un hombre incluso exigió que entregaran el culpable al pueblo. "¡Esos animales no merecen vivir!", espetó a punto de llorar. Según Navarro, "tenemos que reeducar a los hombres". El exalcalde Antanas Mockus observó que lo mínimo es que el violador se conmueva. "En un documental -recordó-, unos torturadores leían sus crímenes frente a sus víctimas. A uno, que no resistió la vergüenza, se le quebró la voz".

En el conmovedor acto, Diego Molano Aponte, director del Bienestar Familiar, solicitó acompañamiento psicológico para la hija de Rosa Elvira, de 12 años. También estuvieron presentes los ministros de Educación, María Fernanda Campo; de Salud, Beatriz Londoño, y de Justicia, Juan Carlos Esguerra, así como el general José Roberto León Riaño, subdirector de la Policía.

De lesa humanidad
Violencia contra la mujer

La congresista Ángela María Robledo anunció que radicará, junto con el representante Iván Cepeda, un proyecto de ley para establecer cuándo la violencia contra la mujer es un crimen de lesa humanidad (repetitivo y sistemático), cuándo un crimen de guerra o cuándo un crimen común.

"Si se tipifica la violencia, disminuiremos la incidencia de delitos como este", explicó Robledo. "Me duele que nos siga convocando la muerte", dijo la representante, presente en la protesta de ayer en el parque Nacional, por el crimen de Rosa Elvira Cely. La iniciativa será radicada el próximo 20 de julio con el respaldo de colectivos y organizaciones internacionales, cuyos nombres revelarán cuando consoliden la propuesta. "Esto es para acabar con la impunidad", puntualizó.

Médico oyó sus últimas palabras

El médico Néstor Rincón, del Centro Regulador de Urgencias del Distrito, fue la última persona que habló con Rosa Elvira Cely, en una ambulancia rumbo al hospital. Ante la Fiscalía, el galeno dijo que la mujer le relató que la noche del 23 de mayo "ella estaba consumiendo cerveza, en la carrera 7a. con calle 45, en compañía de dos hombres. Que consumió poco y que uno de los hombres se fue. No mencionó la hora. Relató que el hombre con el que se quedó la obligó a ir al parque Nacional, donde se bajaron de la moto y él la golpeó con el casco en varias partes del cuerpo, pero, sobre todo, en la cabeza, y que después la violó. Dijo que eso había sido como a la 1 de la mañana. Le pregunté si conocía al agresor y respondió que sí, pero no mencionó nombres". Al parecer, el diálogo se interrumpió por los procedimientos que le practicaban.

Supuesto violador volvió al colegio

Un estudiante le contó a la Fiscalía que Javier Velasco Valenzuela volvió al colegio al día siguiente de los hechos, sin moto, y que asistió jueves y viernes como si nada. "El lunes siguiente (28 de mayo) fuimos a tomar -aseguró-. Ahí me dijo que él había hecho cosas malas, que la maldad lo había llevado a cosas malas. Que hoy estaba aquí y mañana podría estar en la cárcel".

Javier Velasco ya había matado a otra mujer hace diez años

Javier Velasco Valenzuela, el hombre que señalan de violar, torturar y matar a Rosa Elvira Cely en el parque Nacional de Bogotá, ya había estado preso 15 meses por el homicidio de otra mujer, cometido hace diez años.

Sin embargo, según el expediente consultado por EL TIEMPO, quedó libre al ser declarado inimputable. El Juez Séptimo de Ejecución de Penas de ese entonces ordenó su libertad condicional, con el compromiso de que asistiera a Alcohólicos Anónimos cuatro veces por semana.

El homicidio tuvo lugar en la tarde del 3 de junio del 2002 en el sector del 7 de Agosto, en el occidente de la capital. La víctima no fue identificada en el momento y falleció por varias heridas de puñal.

Velasco fue capturado ese mismo día y estuvo preso hasta el 31 de octubre del 2003, luego de que el juez valoró un concepto psiquiátrico entregado por el Instituto de Medicina Legal.

Pero este no es el único lío judicial de Velasco. En el momento del ataque a Rosa Elvira, estaba vigente una orden de captura proferida por un juez el pasado 3 de mayo, por abuso sexual, que no figuraba en la base de datos de la Policía, supuestamente, por un error de trámite.

"No conocíamos la orden de captura, que generalmente las cuelgan en un sitio para todas las agencias de seguridad del Estado; no sabemos por qué no la teníamos", aseguró el general Luis Eduardo Martínez, comandante de la Policía en Bogotá.

Este caso por abuso sexual es diferente a otra denuncia en su contra hecha por quien fue su pareja sentimental. El hecho ocurrió el 2 de septiembre del 2007, y el caso permanece estancado en la Fiscalía porque la mujer no ha acudido a las autoridades para ampliar la denuncia.

De acuerdo con su excompañera sentimental, Velasco intentó abusar de su hijastra de 11 años y, tras ser sorprendido, cogió a su pareja por el cuello hasta casi hacerla perder el conocimiento, en forma similar a como Rosa Elvira describió el ataque de su agresor, dijo la Fiscal en la audiencia del sábado.

"Su compañera sentimental lo recibió en su casa después de haber cumplido una condena, y procedió a acceder carnalmente a una de sus hijas, delante de sus hermanos. Ella lo denuncia, y él los abandona", relató la fiscal.

Además, en los registros del Sistema de Información de Tránsito (Simit) consultados por este diario, Velasco aparece con la licencia de conducción suspendida desde julio del año pasado.

REDACCIÓN BOGOTÁ Y JUSTICIA

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