Pastor Maldonado, 23 años buscando ganar en la Fórmula 1

Pastor Maldonado, 23 años buscando ganar en la Fórmula 1

Victoria del venezolano en España no es casualidad. Otros deportes casi lo alejan del automovilismo.

notitle
16 de mayo 2012 , 11:37 p.m.

En el país del béisbol, del fútbol, del baloncesto, del voleibol y últimamente hasta del rugby, el automovilismo empieza a tomar un tinte diferente gracias al fin de semana redondo que tuvo el venezolano Pastor Rafael Maldonado Motta, al lograr la pole y luego la victoria en el GP de España, cumplido en el circuito de Cataluña.
Este triunfo es el primero de ese país en la historia de la Fórmula 1, tras la participación de los pilotos Johnny Cecotto (1983-1984) y Ernesto José Viso (2006).

Nacido el 10 de marzo de 1985 en Maracay (27 años), 'Pastorcito' -lo llaman así para diferenciarlo de su padre, Pastor- rápidamente absorbió el amor por los deportes a motor de su progenitor y de la mayoría de sus tíos, quienes no solo han sido asiduos practicantes de esta disciplina en Venezuela, sino unos verdaderos apasionados, pese a la humilde condición de la familia.

Algunas distracciones deportivas casi evitan su destino en el automovilismo. El ciclismo, por ejemplo, fue una de las actividades que Pastor probó, y en la que dio buenos resultados. Con solo 5 años de edad, el venezolano alcanzó el segundo lugar en una competencia nacional de bicicrós, pero más pudieron los olores de la gasolina y de los neumáticos quemados que su cariño por el 'caballito de acero'.

A los 7 años, en el kartódromo Carmencita Hernández, de su ciudad natal, Maldonado no pudo disimular más su amor por esas exuberantes y potentes máquinas, y su primer contacto con el automovilismo fueron los karts. Las victorias no se hicieron esperar. Ganó todas las pruebas existentes en el calendario automovilístico de Venezuela y su debut en el exterior fue en Canadá, en donde corrió la copa de karts de ese país y logró el subcampeonato.

Su destino inmediato fue Europa. Con 15 años, el venezolano encontraba el primer dilema real de su vida: seguir con su carrera deportiva o finalizar sus estudios bajo los estrictos parámetros del Liceo Militar Libertador de Maracay. La opción fue obvia: los motores lo enclaustraron en las pistas del Viejo Continente, aunque no dejar cuentas pendientes con su estudio en Venezuela le permitió llegar a un acuerdo con las directivas de la institución para que regularmente fuera al país al presentar sus exámenes. Al final, y después de tantos esfuerzos, Pastor se graduó con honores.

Allí empezó un periplo que aún no termina. En el 2002, cuando tramitaba su licencia Súper A para empezar a competir en las importantes categorías europeas, se topó con nada más que con el siete veces campeón de la Fórmula 1, el alemán Michael Schumacher, quien también realizaba el mismo trámite. Esa fue la primera vez que Maldonado vio en persona a uno de sus ídolos, y con el paso de los años confesó: "Quedé estupefacto".

Con la experiencia adquirida llegaron los primeros triunfos. En el 2002 y en el 2003 gana las categorías novato y experto de la Winter Series, patrocinado por Renault. Un año después, se reta a sí mismo y decide participar en la Eurocup y en el Campeonato Italiano, torneos que hacen parte de la Fórmula Renault 2000.
Logra una destacada figuración en ambos, pero al final es en Italia en donde alcanza la tercera corona de su corta carrera.

Con esos pergaminos, el venezolano debuta en la Fórmula Renault V6 en el 2005. Aunque el título fue esquivo, su nombre no fue indiferente y a los 19 años piloteó un Minardi PS04 Cosworth de 900 caballos de fuerza. ¡El sueño de niño estaba cumplido!

Quienes conocen a Pastor le abonan que nunca ha sido conformista. Lógicamente, él no quería quedarse ahí y fue uno de los cinco pilotos privilegiados a nivel mundial que ingresaron al Programa de Desarrollo para Pilotos (Renault Driver Development) de Renault Fórmula 1.

En el 2006, en la World Series, sus números impresionaron: cuatro victorias, cinco poles, seis podios, un récord de pista y cinco vueltas más rápidas, pero con todo y eso, no ganó el título. Lo más grato fue la cena que ofreció el príncipe Alberto a los ganadores del GP de Mónaco en las diferentes pruebas que ese fin de semana hubo en el principado.

Pastor, como ganador de la tercera válida de la World Series, compartió manteles con el inglés Lewis Hamilton, vencedor en la GP2, y Fernando Alonso, en la Fórmula 1.

Estructurado en cuerpo y mente, el venezolano debutó en el 2007 en la GP2, la categoría que antecede a la Fórmula 1, con el equipo italiano Trident Racing, escudería con la que alcanzó a sobresalir, pese al accidente que lo dejó por fuera de la temporada. El resultado: fractura múltiple de clavícula cuando montaba en bicicleta, paradójicamente la primera disciplina que práctico. Tres años después de su debut, Maldonado fue el primer latinoamericano en consagrarse en esta categoría. El título dejó otras huellas significativas: estableció -con seis- el récord de victorias, al dejar atrás las cinco que ostentaban Nico Rosberg (2005), Lewis Hamilton (2006), Timo Glock (2007) y Nico Hulkenberg (2009).

A finales de ese mismo año, Frank Williams, dueño de la escudería campeona de 16 títulos mundiales en la Fórmula 1, anunció con bombos y platillos la incursión del venezolano en sus filas. El nombramiento, más allá de las cualidades del piloto, también lo atribuyen, en gran parte, a la inyección económica otorgada por el gobierno de Hugo Chávez, a través de la petrolera PDVSA, quien, según la oposición, le aporta al piloto una cifra cercana a los 66 millones de dólares al año.

Pastor, quien nunca ha ocultado su afinidad con Chávez, espera seguir cosechando triunfos para una escudería que desde el 2004, con Juan Pablo Montoya, estaba huérfana de un triunfo, de un gran ídolo.

Ayudar a los niños, una gran causa

En enero del 2005 se creó la Fundación Pastor Maldonado, con el objeto de dar forma a la iniciativa que desde pequeño siempre tuvo el piloto, en el sentido de colaborar con su comunidad y ayudar a la infancia de escasos recursos.

ANDRÉS BOTERO B.
Redactor de EL TIEMPO

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.