Colombia y Francia exigen a las Farc cumplir promesa de no secuestrar

Colombia y Francia exigen a las Farc cumplir promesa de no secuestrar

Exigieron la liberación del periodista francés Roméo Langlois.

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30 de abril 2012 , 09:25 p.m.

Tanto el Gobierno colombiano como el francés les recordaron ayer a las Farc que el 26 de febrero pasado se comprometieron públicamente a no volver a secuestrar civiles, y exigieron la inmediata liberación del periodista Roméo Langlois.

El presidente Juan Manuel Santos dijo que tiene "claros indicios" de que la guerrilla tiene en su poder al reportero y que por ello deben cumplir con su palabra.

"Las Farc hace algunas semanas le prometieron al país y al mundo que iban a dejar el secuestro", dijo Santos, quien agregó que: "El mundo entero y Colombia estaremos pendientes del cumplimiento de la palabra por parte de las Farc".

El Jefe de Estado también exigió a "las Farc que liberen lo más pronto posible a este periodista. Entre otras cosas, porque tenemos entendido que está herido".

Horas antes, desde París, el canciller galo, Alain Juppé, dijo que las Farc tienen la oportunidad de demostrar que pueden cumplir con su palabra de no volver a secuestrar.

El comunicador francés desapareció desde el sábado, cuando las Farc atacaron en Caquetá la patrulla militar a la que acompañaba. El reportero, como lo señaló el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, llevaba casco y chaleco militares.

Ese hecho originó ayer una polémica entre gremios, expertos académicos y el vicepresidente Angelino Garzón.

Garzón inició el debate al señalar que "bajo las normas del Derecho Internacional Humanitario (DIH), este tema tiene que llevar a una reflexión entre los medios". Y cuestionó: "¿En qué casos debe ir o no un periodista?" y "¿dentro de nuestras Fuerzas
Armadas, en qué casos se debe invitar a un reportero?".

Pero la actitud y trabajo del reportero francés fue defendida por colegas y académicos. "Tenemos que seguir cubriendo el conflicto porque la gente quiere conocerlo, y la única manera de cubrirlo es yendo a todas las partes y vistiéndonos como toque", dijo la periodista Salud Hernández.

Y agregó: "No es culpa del Ejército. Claro que debería quedar por escrito, como hacen la Fuerzas de EE. UU.".

María Teresa Herrán, periodista y experta en ética periodística, señaló que "periodistas como Langlois saben que tienen un estatus especial como civiles que la guerrilla debe respetar".

Por su lado, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) recordó que las normas del DIH es clara al señalar que "los periodistas civiles que realicen misiones profesionales en zonas de conflicto armado serán respetados y protegidos, siempre que no participen directamente en las hostilidades". Más allá de la polémica, la Fundación para la Libertad de Prensa (Flip) pidió que al comunicador se le respete la vida.

Este organismo humanitario también dijo que espera que las Farc confirmen que tienen al reportero para iniciar una eventual mediación para su liberación. EL TIEMPO conoció que miembros del CICR se reunieron con comandantes del Ejército.

Langlois es un periodista apasionado y arriesgado

Con apenas 23 años, Roméo Langlois llegó a Colombia a cubrir el proceso de paz que el gobierno de Andrés Pastrana adelantaba con las Farc y se quedó en el país.

"Era muy arriesgado, le gustaba el campo e ir al monte, a sitios donde se vivía la guerra", cuenta Carlos Camacho, periodista de EL TIEMPO y quien conoció a Langlois en esos diálogos, cuando el francés no tenía medio y Camacho trabajaba para la agencia Colprensa.

Fallido el proceso de paz, Roméo se quedó en Colombia y con su fama de bonachón, alegre y muy buen colega, se abrió paso.
Consiguió las corresponsalías del canal de televisión France 24 y la del diario Le Figaro.

Sus colegas coinciden en que fue crítico del gobierno Uribe, entrevistó a comandantes del frente décimo de las Farc y siguió el secuestro de Íngrid Betancourt.

Un primo suyo, que pidió que se guardara el anonimato, lo describió como "un apasionado del periodismo" y "que se ha concentrado en la violencia". "Gracias a relaciones de confianza de vieja data, ya ha estado varias veces con las Farc, para hacer reportajes. Ha enfrentado situaciones difíciles y ha sido tomado como rehén", afirmó.

El caso de Irak y Afganistán

Una de las posibilidades que han tenido los periodistas en Irak y en Afganistán para entrar a la zona de guerra de manera segura es con las unidades militares. De ahí nació en EE. UU. el término "periodista incrustado", que empezó a usarse en la primera Guerra del Golfo (1991) y se mantuvo en la invasión a Irak (2003). Según el Comité para la Protección de los Periodistas, entre 2003 y 2009 nueve periodistas murieron mientras estaban 'integrados' con fuerzas militares en Irak. En Afganistán fallecieron seis entre 2001 y 2011.

Anncol se refiere al corresponsal francés

El portal de noticias Anncol, que difunde información de las Farc, publicó dos comunicados sobre el caso del periodista francés Roméo Langlois. Sin atribuirlos a fuentes de las Farc ni llevar la firma de esta guerrilla, dicen que la presencia del comunicador en el Caquetá, junto a uniformados, se dio cuando "superiores" programaron un "cinematográfico" ataque a un campamento guerrillero donde como director de la película fungía el director de cine Roméo Langlois". Aunque no dice si el corresponsal está en manos de las Farc, sí asegura que el caso "es responsabilidad del Gobierno al involucrar en sus filas militares a un ciudadano como reportero de guerra". (Lea también: La información que la agencia de noticias Anncol emitió)

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