El gran recurso de las bibliotecas universitarias

El gran recurso de las bibliotecas universitarias

Las bibliotecas universitarias son el aliado perfecto de la academia a la hora de investigar.

30 de abril 2012 , 02:08 p.m.

Pese al auge de la tecnología, de los motores de búsqueda y de la investigación, las bibliotecas universitarias no han perdido su vigencia.

Por el contrario, son lugares llenos de magia, que han encontrado en la versatilidad de los servicios la mejor opción para brindarles a estudiantes, docentes, egresados, empleados y, en algunos casos, a personas externas a la institución, toda una riqueza informativa que dinamiza el conocimiento.

Hay de "todo para todos", como afirma Silvia Prada, directora de la Biblioteca Alfonso Borrero Cabal, de la Pontificia Universidad Javeriana, para quien lejos de quedar relegadas por la tecnología, "gracias a esos desarrollos es que se amplían las posibilidades en ellas, que van desde la tradicional e importante búsqueda de libros, hasta la facilidad de poder consultar en Internet, ver películas e investigar en bases de datos". No es gratuito, advierte Prada, que 1'260.735 usuarios ingresaran a la biblioteca Javeriana durante el 2011.

Obviamente, a la par con esos avances, hoy más que nunca estos centros de conocimiento se están renovando para ofrecer un amplio abanico de posibilidades.

"Es justamente este auge lo que nos propone muchos retos a quienes trabajamos en ellas", asegura María Teresa Arbeláez Garcés, directora de la Escuela Interamericana de Bibliotecología de la Universidad de Antioquia.

FUNCIONES Y SERVICIOS QUE SUPERAN LOS LÍMITES

Según una reflexión que hace la Universidad Complutense de Madrid, en el documento 'La función social de las bibliotecas universitarias', estas son "centros de recursos para el aprendizaje, la docencia, la investigación y las actividades relacionadas con el funcionamiento y la gestión de la universidad o institución en su conjunto".

"Repensar la biblioteca no es solo repensar sus servicios, su modelo y sus métodos de gestión: es repensar el compromiso ético que la sustenta y la guía...", argumenta el documento.
Muchas de ellas lo han entendido así y, por eso, además de apoyar el desarrollo curricular de los pregrados y posgrados, tienen material bibliográfico que permite el enriquecimiento personal a través de la literatura y la cultura, entre otras; también se han convertido en los sitios que facilitan el acceso y la difusión de los recursos, colaboran en los procesos de formación de la información, gestionan la consecución de material bibliográfico de  alta calidad, tienen a las tecnologías como sus herramientas para la búsqueda y sistematización de la información, cuentan con convenios con bases de datos especializadas y forman a sus usuarios.

En la Javeriana, por ejemplo, se pueden encontrar 388.974 volúmenes de libros, que representan 186.103 títulos; hay 6.811 títulos en revistas, 5.604 en partituras, 6.310 en videos, 3.568 en grabaciones sonoras y 457 mapas. En materia electrónica, cuenta con suscripción a 169 bases de datos, que permiten el acceso a investigaciones internacionales destacadas; 144.025 libros en texto completo y 535.524 referenciales; 89.733 títulos de revistas en texto completo y 3'324.118 referenciales; 1.270.000 tesis en texto completo y 2.720.000 referenciales; 843.897 grabaciones sonoras; 72.803 partituras;  y 127.892 mapas. Los usuarios también cuentan allí con 150 computadores portátiles, para préstamo interno dentro de la biblioteca.

Además cuenta con conexión a Internet, un software de búsqueda potente, cafetería, salas de estudio y de música, auditorios, espacios para ver películas, cuentas en 'Twitter' y 'Facebook', para que los estudiantes se informen por esos canales de las facilidades o, incluso, soliciten préstamos y el acceso a las redes sociales, que no está restringido. También tiene servicio 24 horas.
La biblioteca de la Universidad Externado de Colombia, otra de las más destacadas en el ámbito universitario, actualmente cuenta con  162.160 títulos de libros, 1.269 títulos de revistas, además de materiales audiovisuales, bases de datos y material audiovisual que facilita las consultas.

También ofrece cursos de formación a usuarios, sala virtual, colecciones únicas en el país como la de Diarios Oficiales y una sala única en bibliografía de derecho romano, llamada Fernando Hinestrosa, con más de 8.000 volúmenes. Esta última fue donada por Fernando Hinestrosa, exrector de la Universidad.

La Universidad Jorge Tadeo Lozano, por su parte, ofrece servicios similares, con colecciones especializadas en Publicidad, Diseño gráfico y Biología Marina, sus programas más fuertes.
Todo este panorama, más todas las actividades que continuamente coordinan, hacen de estas espacios tesoros invaluables a los que hay que asistir para descubrir sus secretos.
"La biblioteca es una herramienta básica, no solamente de trabajo, sino muchas veces de recreación y de cultura, que uno necesariamente tiene que estar consultando, porque todo el tiempo se  requiere información, entonces es el complemento ideal", comenta María Consuelo Moncada, directora del sistema de bibliotecas de la Universidad Jorge Tadeo Lozano.

BIBLIOTECÓLOGOS TAMBIÉN SE TRANSFORMAN

Todo esto no sería posible sin los bibliotecólogos. Una profesión que, al igual que las bibliotecas, ha sufrido una transformación y ha pasado de ser concebida como la  organización de libros a cumplir una función vital.

"La bibliotecología no es solamente el manejo físico del libro; un profesional de esta área se desenvuelve para desarrollar y potenciar los procesos de lectura, los investigativos, los de formación de la sociedad y del ser humano, a través de la intervención y la gestión del conocimiento", dice María Teresa Arbeláez Garcés, directora de la Escuela Interamericana de Bibliotecología de la Universidad de Antioquia.

Para ella, la carrera no ha tenido difusión y no se alcanza a comprender lo importante que es un bibliotecólogo en la sociedad. Por eso, la invitación, dice, es para que aquellos a quienes les interesa, se enteren primero de lo que significa y su importancia.
Afortunadamente, dice la directora de la primera escuela de bibliotecología del país y a la que vinieron a capacitarse bibliotecólogos de toda Latinoamérica, cada vez hay mayor demanda por esta profesión "con buen campo de acción en el país, que cada vez más se interesa por aportar al desarrollo, a través de la lectura, la investigación y la información".

La invitación es para todos

Sebastián Encinales es estudiante de quinto año de derecho de la Universidad Externado y, aunque no se considera un 'ratón de biblioteca', sí aprovecha mucho los recursos que esta tiene. Allí ha encontrado gran cantidad de material bibliográfico, que le ha permitido formarse con más disciplina en su profesión. Es por eso que aconseja a todos los estudiantes que aprovechen los recursos que en estos sitios se encuentran, pues es tanta la riqueza informativa, que dos horas diarias, en su caso, no son suficientes para descubrir y explorar la infinidad de información.

"Internet y los motores de búsqueda son importantes, pero en ellos no se encuentra todo lo que hay en las bibliotecas. Por eso, el consejo es no dejar de lado el libro y buscar más en estos lugares, que cada día están más aliados con la tecnología, lo que permite encontrar la información con más facilidad", sugiere Sebastián.

Una búsqueda exclusiva

Para Emanuele Andreis, estudiante de quinto año de jurisprudencia de la Universidad Católica de Milán (Italia), las bibliotecas son imprescindibles. Tanto así, que cruzó el Océano Atlántico para investigar sobre un tema que, según él, solo ha encontrado en Colombia.

Llegó hace más de un mes al país para internarse, casi que 12 horas al día, en la biblioteca de la Universidad Externado de Colombia, para profundizar su investigación para la tesis de grado, en la que desarrolla un análisis comparativo entre los sistemas de derecho penal italiano y colombiano frente al narcotráfico.

"Lo que he encontrado aquí no lo hubiera podido encontrar por Internet, pues en la web hay tal cantidad de información, que uno no logra tropezarse con lo necesario y con la profundidad de lo que se encuentra en una biblioteca. Así que al enterarme que podía venir a hacer mi trabajo hasta aquí, no lo dudé", cuenta Emanuele, quien logró hacer este convenio gracias a la colaboración de la Universidad Externado con la de Milán.

Su búsqueda exhaustiva ha sido muy productiva: libros únicos, tesis de grado y acceso a sitios especializados en las bases de datos han aportado de forma única a su investigación.

Y es que precisamente esa es otra de las funciones de las bibliotecas universitarias: hacer que la producción intelectual de la institución esté al servicio de la comunidad académica, y que el mundo tenga acceso al conocimiento que en ellas se genera. "De esta manera, somos un instrumento de paz, somos una ventana hacia el mundo", asegura Silvia Prada, directora de la Biblioteca Alfonso Borrero Cabal de la Universidad Javeriana.


 

HILDA ROCÍO HURTADO ANDRADE
Redactora de EL TIEMPO

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