La noche que avergonzó a la guardia de Obama

La noche que avergonzó a la guardia de Obama

Una exótica sanandresana y un gringo con ganas de 'compañía' fue el coctel que originó el incidente.

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21 de abril 2012 , 08:13 p.m.

Lo que no han podido urdir organizaciones terroristas de todos los calibres lo logró una madre soltera de Cartagena en pocas horas: sacar corriendo a un puñado de agentes encargados de la seguridad del hombre más poderoso del mundo y poner en entredicho al centenario Servicio Secreto de Estados Unidos. (Siga este enlace para leer: 'Escándalo de agentes no tiene comparación')

El escándalo de prostitución, que ya 'descabezó' a seis funcionarios y tiene en jaque a otros 23 -entre agentes y militares- comenzó el miércoles 11 de abril, en el exclusivo bar Tu Candela, en el centro histórico de La Heroica. (Lea también: La mujer que sacó del país a agentes tras el escándalo en Cartagena)

La VI Cumbre de las Américas estaba a dos días de su iniciación y en esta capital solo se hablaba de la visita del presidente Barack Obama. Las medidas de seguridad eran extremas en los alrededores del hotel Hilton, donde se hospedaría, pero en la ciudad amurallada la rumba continuaba. (Ya son seis los agentes del Servicio Secreto que salen por escándalo)

Alrededor de la medianoche, dos miembros de la guardia del mandatario llegaron a Tu Candela, donde es normal que los extranjeros hagan contacto con 'damas de compañía'. "Eran unos gringos 'mamadores de gallo', excesivamente alegres, pero no bailaban", contó una cliente que asistió esa noche al local. (Lea aquí: Talese invita a escribir historia detrás del escándalo en Cartagena)

Allí, en medio de la rumba electrónica y de los tragos de vodka, uno de los agentes conoció a una veinteañera de piel canela y cuerpo exuberante, identificada por medios estadounidenses como Dania Londoño, el nombre con el que se registró en Facebook. (Siga este enlace para ver más fotos de la supuesta involucrada).

"No es una visitante frecuente, pero cuando viene es una de las que más llaman la atención. Se da el lujo de despreciar hombres", comentó la fuente sobre la mujer. (Lea también: PleyClub, el epicentro del escándalo de los agentes de EE. UU.)

Ya en la madrugada del jueves, ella y una amiga salieron con los dos hombres y tomaron un taxi rumbo al tradicional hotel Caribe, donde se hospedaban los estadounidenses desde hacía dos semanas.

Según una fuente del hotel, los agentes trabajaban todo el día, pero en la noche bebían y algunas veces se metían a la piscina: "Empezaban a tomar licor y cervezas nacionales. Después salían y regresaban con cervezas importadas".

Los dos agentes se encerraron en sendas habitaciones del Caribe con las dos mujeres, con la condición de que estas saldrían antes de las 6 a.m.

La fiesta se acabó pronto para la amiga, pues su cliente, de unos 45 años, se negó a tener sexo con ella. "Es un tipo raro. A pesar de que me le insinué, no quiso nada, tal vez porque estaba muy borracho, así que me tocó esperar a mi compañera fuera de la habitación", contó la mujer a bordo del taxi de José Peña, quien llevó a las dos a sus casas.

Según el relato que escuchó el taxista, el hombre que contrató a Dania acordó un precio con ella y luego se negó a pagarlo. A The New York Times, ella le dijo que eran 800 dólares y él solo le dio 30.

Entonces, la mujer buscó a su amiga, porque no entiende inglés, y ambas regresaron a la habitación del hombre, que nunca les abrió. El ruido sacó de sus cuartos a otros agentes, que trataron sin éxito de que el escándalo no trascendiera. Ante la falta de respuesta del hombre -le contó la afectada a The New York Times- sus colegas hicieron una colecta y, entre dólares y pesos, juntaron lo equivalente a 220 dólares, una suma que no impidió el escándalo.

Protagonista
Todos quieren con Dania

El escándalo de los agentes secretos ha sido de tal magnitud que la mayoría de los grandes medios de EE. UU., y algunos de Inglaterra, enviaron reporteros para reconstruir la historia. Una caleña que también es 'dama de compañía' en el Centro Histórico dijo que supo que un prestigioso medio estaba ofreciendo 10.000 dólares a quien obtuviera la foto de Dania Londoño, la mujer que tiene en aprietos a los escoltas.

"Daba risa ver que todas las chicas estábamos con el celular listo para tomarle la foto a esa muchacha linda que veíamos de vez en cuando en el centro", señaló. También hubo 'cacería' en el exclusivo sector de Cielo Mar, en el norte de la ciudad, donde residía desde hacía más de un año. Sus vecinos dicen que tiene un hijo de unos 10 años de edad y que varias veces la habían visto llegar con el mismo hombre, al parecer su 'novio'.

"Aquí pensábamos que se sostenía con lo que le daba él, un tipo maduro y pudiente", dijo una vecina. En su sitio de Facebook, la mujer decía que era de San Andrés y que sostenía una relación 'abierta'. Esos datos y las cuatro fotos que le han dado la vuelta al mundo era lo único que había en esa página, que cerró apenas supo que ya era pública. Un conocido suyo la describió como buena persona pero de carácter fuerte.

"No se la deja montar de nadie" fue su frase. La última vez que la vieron en el barrio fue el miércoles 18, luego de que el taxista que la transportó el día del incidente llevó a unos periodistas estadounidenses. El taxista contó que la mujer los recibió y les concedió una entrevista de espaldas a la cámara, no se dejó tomar fotos y quedó en verse de nuevo con un periodista foráneo en la noche, pero no llegó a la cita.

En su defecto, mandó a su abogado, el cartagenero Marlon Betancourt, quien fue candidato al Concejo Distrital por el PIN, pero se 'quemó' . Según los vecinos, la mujer se fue ese mismo día y luego mandó buscar a su hijo. Desde entonces ha sido imposible conseguirla. EL TIEMPO estableció que Betancourt estudiaba ayer con un 'pool' de abogados expertos una posible demanda contra Estados Unidos, ya que su clienta dice haberse sentido "maltratada" por el agente.

Repercusión
Ya van 23 investigados

Los dos agentes envueltos en el escándalo no habrían sido los únicos que salieron a buscar prostitutas. En total, ya son 23 los investigados por el escándalo: 12 del Servicio Secreto (de los cuales han salido 6) y 11 militares.

Varias fuentes aseguran haber visto a los agentes de Obama en sitios de lenocinio como Isis y Electra, en el centro histórico, y Rochy y Pley Club, en el barrio El Bosque. Una persona cercana a este último -propiedad del texano Michael Ardi, veterano de Vietnam- aseguró que varios guardaespaldas que estuvieron allí salieron del lugar con mujeres.

Según la congresista Susan Collins, la republicana de mayor rango en el Comité de Seguridad del Senado, al menos 20 prostitutas fueron llevadas al Hotel Caribe por los agentes. Dos de los empleados del Servicio Secreto que dejaron la agencia a principios de semana, David Chaney y Greg Stokes, eran supervisores.

JUAN CARLOS DÍAZ M. Y ALBERTO MARIO SUÁREZ D.
Corresponsales de EL TIEMPO

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