Samacá, una historia tejida en más 123 años

Samacá, una historia tejida en más 123 años

Tejidos Samacá fue uno de los pioneros de las confecciones en Colombia.

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01 de febrero 2012 , 10:59 p.m.

En el Valle de Samacá surgió hace 123 años uno de los primeros sueños de industrialización en Colombia: Tejidos Samacá, una empresa que vivió una era dorada hasta los 30's y que hoy se resiste a desaparecer.

Varias generaciones de samaquences hicieron su vida alrededor de esta fábrica que nació de los sueños de industriales colombianos, la técnica europea y el anhelo de modernidad de presidentes como José Eusebio Otálora, Rafael Núñez y Rafael Reyes.

El carbón y el hierro fueron la base de la Revolución Industrial en Inglaterra y Estados Unidos, y en Samacá, había yacimientos de ambos minerales Por eso de los cimientos de una Ferrería se forjó la idea de la Fábrica de Hilados y Tejidos de Samacá en 1887, que también tendría por objetivo la explotación de minas de hierro y carbón.

Las acciones se repartieron entre el Departamento de Boyacá e inversionistas privados y la fábrica comenzó a operar en 1889.

En sus primeros años la escasez de algodón, la falta de vías y la Guerra de los Mil Días obligaron a suspender labores en varias ocasiones. En 1905 el Gobierno Nacional vendió sus acciones y herramientas a bajos precios, las cuales, según se dice, fueron a parar a Medellín para convertirse en Coltejer.

La empresa renació bajo el nombre de Compañía de Samacá, con un capital de 100 mil pesos y durante el gobierno de Reyes vivió sus mejores épocas gracias a subvenciones y contratos para vestir al Ejército Nacional. Llegó a producir más de once mil metros de telas y a tener 100 telares.

Sin embargo la década de los 30 no tuvo compasión de ella, y poco a poco la fue 'marchitando'.

A finales del siglo XIX Samacá no contaba con carreteras, ni cultivos del algodón. La maquinaria y los técnicos que construyeron la fábrica de tejidos llegaron a lomo de mula. El analfabetismo de la zona también fue un duro problemas alcanzar la anhelada industrialización.

La Fábrica sintió los 'coletazos' de la crisis económica mundial de 1929. Un año después la jornada laboral se limitó a tres días.

El primero de noviembre de 1936 le represa de El Rabanal colapsó e inundó el Valle de Samacá. Siete obreros murieron en la catástrofe.

Todavía sobreviven muchas de las primeras máquinas de la fábrica, algunas con más de 100 años como esta centrifugadora inglesa con revestimiento en cobre, construida antes de la aparición del acero inoxidable

La pesadilla de El Rabanal

Fue durante la noche del primero de noviembre de 1936 cuando la represa El Rabanal colapsó y sus aguas se abalanzaron sobre el Valle de Samacá dejando a su paso 12 muertos, siete obreros entre ellos.

El agua inundó la planta, arrasó el hotel de empleados, el almacén, casas, la central eléctrica y la carretera. Se decretó un año de receso para reconstruir la fábrica, a 500 metros de las antiguas instalaciones.

Pero la empresa nunca volvería a ser la misma y sucumbió por la competencia de las textileras antioqueñas en 1964, para luego renacer.

Carlos Manuel Araque

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