Murió la libretista Mónica Agudelo esta mañana en Bogotá

Murió la libretista Mónica Agudelo esta mañana en Bogotá

Luego de padecer un cancer se fue la creadora de novelas como 'La hija del mariachi' y 'La madre'.

29 de enero 2012 , 09:42 a.m.

Mónica Agudelo era de bajo perfil, de pocas entrevistas, de menos apariciones en los medios. Pero sus historias la llevaron a que, incluso, en los chats de las cadenas hispanas de Estados Unidos, los televidentes latinos la aclamaran.

Dándole una mirada rápida a esos chats, se encuentra una verdadera pasión por agradecerle a esa mujer que hizo La hija del mariachi (2006), que pusiera a cantar rancheras, que mostrara, según dice alguna de esas opiniones, "gente tan humana".

El actor Nicolás Montero (que actuó en varias de sus creaciones: Hombres, Sueños y espejos, La hija del mariachi), lo ratifica: "Ella nunca permitió que su ambición como escritora estuviera por debajo de sus maravillosos personajes e historias, de su forma de ver el mundo. Ella enriqueció la televisión".

Y a su muerte, ocurrida este domingo en la madrugada en Bogotá, tras padecer un cáncer, deja un universo de creaciones muy, pero muy importantes para la televisión colombiana: además de La hija del mariachi, Amor sincero, La madre, La costeña y el cachaco, La maldición del paraíso y Hombres, entre muchos otros, y con Bernardo Romero Pereiro, Señora Isabel, Sangre de lobos, y Sueños y espejos.

Agudelo, nacida en Bogotá, tenía 55 años. Estudio filosofía y letras en la Universidad del Rosario y periodismo en el Inpahu. Era hija de John Agudelo Ríos, quien fue impulsor del proceso de paz durante el Gobierno de Belisario Betancur (1982-1986). Sus hermanos son Felipe (escritor, con quien hizo La hija del mariachi y La ley del corazón, que estaba escribiendo) y Pilar.

Siempre dijo que Bernardo Romero fue su gran maestro y que gracias a él fue más rápido su camino en la televisión. Y precisamente Judy Henríquez, esposa del fallecido Romero, afirma que "a Mónica siempre le tendré que agradecer un personaje como el de Señora Isabel y también, que llevara a Bernardo en su corazón, que hablar de él con tanta admiración. Era un gran ser humano".

Montero retoma a Henríquez sobre Señora Isabel. "Recuerdo un diálogo en el que la señora Isabel estaba con su esposo y él hablaba de lo bonita que era Isabel, de lo formal que era Isabel... todo en pasado y ella le pregunta: '¿es que cuándo me morí?'. Eso era Mónica. Leer sus libretos es una celebración de las posibilidades de la vida".

Por su parte, Pepe Sánchez, director y actor, también resalta su humanidad. "Trabajé con ella en la versión original de La madre como director y nunca había  tenido en mis manos un guión tan lleno de humanidad, de sentimientos, de personajes muy bien estructurados y de un hondo sentido. Sin que se ofendan mis amigos libretistas, ella fue de lo mejor que ha pasado por la televisión y nos va a hacer mucha falta".

Agudelo era una gran roquera y una admiradora de Bach. Pero cuando con su hermano Felipe y con Mauricio Miranda escribió La hija del mariachi, se dedicó a oír las rancheras de José Alfredo Jiménez y en una entrevista dijo que estaba sorprendida de sus letras, de su métrica. "Con cada canción se puede hacer una telenovela", comentó, agregando que en los créditos debería ir: "Guion de José Alfredo, idea de Mónica".

Esa telenovela, seguramente, le devolvió la fe a la libretista. Su mamá, que padecía Alzheimer, había perdido el habla. Mónica la puso a ver su novela y apenas sonó una ranchera, la señora Tenorio cantó.

Seguramente, en medio de su sencillez como persona, Mónica Agudelo sintió que su trabajo valía y mucho. Pero no era tan micro su mundo. Todo lo contrario. La libretista, que se fue muy temprano fue una de las más premiadas de la televisión y varias de sus novelas se hicieron en México, entre ellas Señora Isabel.

"Ella nunca hizo televisión industrializada. Por eso se tomaba su tiempo para crear maravillas", dice Nicolás Montero.

Como se tomó tiempo -y mucho- para oír a Marbelle, la reina de la tecnocarrilera, contar su historia y llevarla a las noches televisivas, con humanidad, con personajes de carne y hueso, fiel a la sensibilidad de la filósofa, de su filosofía, pues cuenta Montero que siempre decía que era mejor La iliada en Carulla, para que la gente la comprara, que en la casa, guardada.

Las letras de Mónica Agudelo

Amor sincero, La hija del mariachi, La costeña y el Cachaco, Lo que es el amor, Todo por amor, Tentaciones, La madre, Hombres, Mirada de mujer, Eternamente Manuela, Señora Isabel, Sangre de lobos, La maldición del paraíso, Amor amor y Sueños y espejos.

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