Los cerca de 500 habitantes de la vereda Petrólea, donde hace diez días estalló un carro bomba que dejó tres muertos y dos heridos, confían en la Policía, pero no quieren tenerla cerca.
Tampoco quieren vivir al lado de oleoductos, torres de energía o cualquier otra cosa que pueda convertirse en blanco de una oleada de terror que esta semana trajo siete atentados en cinco municipios de la región.
Como resultado de todas esas acciones, cinco personas murieron y decenas de civiles y uniformados resultaron heridos. El miedo pulula en los siete municipios del Catatumbo, donde la guerrilla, además, ha activado explosivos en zonas urbanas y ha abandonado carros bomba en las carreteras.
Aunque no hay nada que lo confirme, en la zona se ha especulado que la escalada de terror podría estar relacionada con la presencia del jefe de las Farc, Rodrigo Londoño Echeverri, 'Timochenko'.
No obstante, las autoridades dicen otra cosa. "Las Mercedes (Sardinata, Norte de Santander) es constantemente hostigada porque es un corredor estratégico de entrada de drogas y armamento", argumentó el coronel Eliécer Camacho, comandante de la Policía en Norte de Santander.
Como sea, en Petrólea la gente empezó a considerar abandonar sus casas. "Al menos tres familias nos manifestaron que se desplazarán a Cúcuta porque temen por sus vidas", sentencia Manuel Eduardo Jaimes, personero de Tibú.
En otras poblaciones como El Tarra y el corregimiento Las Mercedes, en Sardinata, donde las Farc se han enfrentado a la Policía en los cascos urbanos, la gente se impuso un toque de queda y no sale de noche.
Para Wilfredo Cañizares, director de la ONG Fundación Progresar, la situación de Norte de Santander y, específicamente, la del Catatumbo, tiene que ver con la promesa incumplida del Gobierno tras la salida del Bloque Catatumbo de las autodefensas, de desarrollar una estrategia de recuperación institucional del territorio.
"Seis años después, ese vacío aparente que dejaron las AUC fue llenado por los distintos frentes de las Farc, el Eln y el Epl y en los últimos tres años estas organizaciones guerrilleras han ido incrementando su presencia en cerca de 30 municipios", denuncio Cañizares.
Para el Ejército, las Farc están tratando de demostrar un poderío que no tienen en la zona y, por eso, se aliaron con el Eln, el Epl y las bandas criminales. Quieren además dominar por completo la cadena del narcotráfico en la frontera con Venezuela.
En esta labor cobra importancia la figura de Víctor Ramón Navarro, alias 'Magateo'(vea nota anexa), quien además de liderar el único reducto que existe en el país del Epl, está aliado con las Farc para manejar el negocio de la droga y comandar los ataques terroristas en la región.
'Megateo', el enemigo público No. 1
Víctor Ramón Navarro Serrano, alias 'Megateo', es considerado el azote en el Catatumbo (Norte de Santander).
Navarro Serrano, de 36 años, es oriundo de San Calixto (Norte de Santander), zona que ha convertido en su refugio. Desde el 2006 se convirtió en el enemigo público número uno cuando ordenó la emboscada en zona rural de Hacarí para evitar su captura. En el atentado, murieron 10 agentes del DAS y siete militares. Hoy es el principal narcotraficante del nororiente del país y el enlace entre las Farc y las bandas que operan en la frontera con Venezuela. El MinDefensa lo responsabiliza de al menos siete atentados recientes ocurridos en un solo fin de semana. El Gobierno ofrece 2 mil millones de pesos por información que permita su captura; y la DEA reastrea sus movimientos en la frontera.
EL CATATUMBO
(NORTE DE SANTANDER)
REDACCIÓN ORIENTE