Gustavo Petro abre debate al desaprobar las corridas de toros

Gustavo Petro abre debate al desaprobar las corridas de toros

El alcalde de Bogotá dijo que no patrocinará "espectáculos alrededor de la muerte".

13 de enero 2012 , 07:36 a.m.

Al iniciarse este sábado la temporada taurina en la plaza de toros de Santamaría con una novillada, el alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, prendió el debate con su propósito de que en el Distrito no se realicen más espectáculos que contemplen la muerte, como serían las corridas de toros.

"Todos los espectáculos, la cultura, el arte alrededor de la vida, bienvenidos, pero no lo que se construye a través de la muerte de animales o de seres humanos", puntualizó.

Por ello, el burgomaestre no utilizará el derecho al palco presidencial en la plaza, ni nombrará delegado.

Sería la primera vez en los 81 años de historia de la Santamaría que el palco de la alcaldía estará vacío, mientras los toreros hacen su faena con los astados y los 12.000 espectadores que acuden por corrida disfrutan la fiesta brava.

La posición de Petro sorprendió a la tauromaquia nacional y, principalmente, a la Corporación Taurina de Bogotá, cuyo presidente, Felipe Negret, no hizo comentarios.

El alcalde le notificó públicamente a la Corporación que espera iniciar una negociación para que "modifique" el espectáculo de la corrida. Su objetivo es que la Santamaría se abra a múltiples actividades culturales.

"Como ciudad, somos los dueños de la plaza -le dijo Petro a EL TIEMPO- y, en esa medida, la política pública es la de que ese espacio no puede continuar cerrado y muerto para la cultura". De ahí que no solo revisará el contrato de arrendamiento de la plaza, que la Corporación tiene con el Distrito -que vence el 31 de marzo del 2015-, sino que les ordenará a las juntas directivas de Codensa y la ETB que no patrocinen temporadas taurinas.

Por una temporada taurina la Corporación le entrega a Bogotá alrededor de 1.300 millones de pesos.

Los defensores

De acuerdo con Miguel Gutiérrez, dueño de la ganadería Ernesto Gutiérrez, la industria taurina es una importante fuente generadora de recursos, que financian la construcción y funcionamiento de hospitales y parques.

Además, crea un promedio de 15.000 trabajos directos e indirectos por temporada en el país. Pero, sobre todo, subrayó Gutiérrez, la actividad de los toros "está legalmente constituida, es parte del ancestro y de la cultura nacional". (Lea artículo sobre los empleos que generan las corridas de toros)

El debate recuerda que la Corte Constitucional, en un fallo del 2010, autorizó las corridas como tradición cultural, pero siempre y cuando "se empiecen a eliminar conductas crueles".

Al nieto fundador de la plaza, Fermín Sanz de Santamaría, lo tomó por sorpresa el planteamiento de Petro, al que calificó como "facilista y populista".

El maestro César Rincón, en un cara a cara del programa Pregunta Yamid, de CM&, expresó que la fiesta de los toros "es un ballet". En cambio, dijo que no le gustaba ver "cómo los animales terminan en la cadena cárnica". A su vez, el maestro Manzur destacó la belleza del espectáculo, pero no que "de abrebocas" se claven banderillas.

Sebastián Castella, matador francés, quien estará este domingo actuando en la Plaza de Toros La Santamaría, afirmó a ELTIEMPO.COM que las corridas de toros han sido prohibidas  en algunas plazas del mundo por motivos políticos y dijo que será cuestión de tiempo para que las vuelvan a abrir.

"Si te fijas, en Cataluña prohibieron los toros pero no otras fiestas como la del 'toro en volado', donde el toro va por las calles con fuego en los cuernos", dijo Castella. (Vea las declaraciones de Castella a EL TIEMPO.COM)

Agregó que, frente a estas medidas, quienes viven de los toros deben tener "paciencia". Incluso, dijo preferir que se prohíba "la suerte suprema" (muerte del toro) a "dejar morir la fiesta".

"Prefiero seguir así, manteniendo viva la fiesta y teniendio paciencia, que dejarla morir", agregó.

Por su parte, opositores de la fiesta brava, como la directora de Anima Naturales Internacional, María Paula Silva, aplaudieron el anuncio de Petro. Más aún, porque cumple una promesa de campaña en cuanto a que se comprometió a acabar con los "espectáculos crueles" en Bogotá.

Los casos de Cataluña y de Quito

Desde el primero de enero del 2012, Cataluña es la segunda comunidad autónoma de España en abolir las corridas de toros, luego de las islas Canarias.

La decisión surgió tras una iniciativa legislativa popular que se inició en el 2008. Posteriormente, el Parlamento Regional de Cataluña acogió y votó en julio del 2010 a favor de dicha iniciativa.

Hoy quedan asuntos por resolver, como el futuro de la plaza de toros, las indemnizaciones que reclaman los empresarios taurinos y la iniciativa del Partido Popular Catalán, en la cual propuso ante el Senado y el Congreso de los Diputados que la fiesta de los toros sea considerada de interés cultural general.

En Quito, el 'sí' a una consulta popular prohibió la muerte de los toros. Ecuador celebró el 7 de mayo del 2011 la consulta que prohibió parcialmente las corridas en Quito. Al contrario del caso de Cataluña, en la capital de Ecuador la fiesta de los toros podrá continuar sin que se sacrifique al animal en el ruedo. No sucedió lo mismo en otras provincias de Ecuador, como Ambato y Riobamba, de fuerte tradición taurina, dado que el 'no' se impuso en la pregunta de si estaban de acuerdo con prohibir los espectáculos que tengan como finalidad dar muerte al animal.

Manifiesto en defensa de las corridas

Reconocidos escritores y periodistas han escrito un manifiesto que están firmando otros aficionados al toreo:

"Las corridas de toros, como las conocemos hoy, datan en España y en la América española de la época de la Ilustración (l750-l850). Los señores de a caballo de las antiguas fiestas son sustituidos por los peones, y se escriben los primeros reglamentos taurinos, que buscan tanto proteger la vida del torero como preservar la integridad del toro hasta el momento ritual de su muerte. Son normas que, al ser observadas, permiten que el juego del toreo se transforme en arte. Un arte específico que contiene los ideales de la cultura hispánica: el sentido trágico y heroico de la vida. El toreo es así una gran metáfora sobre la vida y la muerte.

Como todo arte, el del toreo no es comprendido por todo el mundo.
Pero esa no es una razón para atacarlo y pretender prohibirlo con el argumento de que es cruel, detrás del cual se esconde el simple afán de prohibir los gustos y aficiones de los demás.

Nosotros, aficionados a la llamada fiesta brava, reclamamos y defendemos nuestro derecho a gozar de una tradición artística pacífica. Reclamamos nuestro derecho a la libertad de opción cultural, como se respeta la libertad de conciencia. El ataque a las corridas es una manifestación violenta de intolerancia cultural y social. Así como no pretendemos imponerle a nadie nuestra afición, exigimos respeto absoluto por nuestros gustos y sentimientos.

También nosotros somos defensores del medio ambiente y de la conservación de las especies, que incluyen la del toro bravo, y en consecuencia las condiciones que hacen posible su crianza y su existencia."

Escriben: Antonio Caballero; Alfredo Molano; Víctor Diusabá; Germán Castro Caycedo


 

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