Rafael Correa revela cómo es su vida privada tras 6 años de gobierno

Rafael Correa revela cómo es su vida privada tras 6 años de gobierno

Según una de sus ministras, el presidente ecuatoriano buscará la reelección en el 2013. Entrevista.

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02 de enero 2012 , 12:25 a.m.

Aunque todavía no hay pronunciamientos definitivos, la posibilidad de que Rafael Correa sea candidato en las elecciones presidenciales del 2013 en Ecuador parece una realidad. Betty Tola, su ministra coordinadora de Política, dijo la semana pasada que él sería candidato "con toda seguridad", para darle continuidad al proyecto político que inició con Alianza País, el partido que fundó y con el que llegó al poder en el 2006.

¿Pero quién es el presidente Rafael Correa? Parece que la pregunta tiene una respuesta obvia, pero no: con una vertiginosa agenda gubernamental y mediática, poco se sabe del ciudadano Rafael Correa, de la persona que es capaz de hablar sin rubor y con fuerza sobre la tarima, pero que es tímida en las reuniones familiares.

¿Cómo ha cambiado su imagen desde que dejó de ser catedrático para ser Presidente? Entonces lo veían amable, informal, descomplicado...

Lucho día a día para que el poder no me cambie. Creo que una de las razones para que la gente me apoye es la autenticidad. Hago sacrificios para usar corbata. En la universidad daba clases en jean, camiseta y zapatos de caucho.

¿Considera que el poder complica la vida personal?

Mucho. Aunque usted no lo crea, soy tímido. Puedo hablar ante 30.000 personas, pero en una reunión social soy muy mal conversador y detesto hablar por teléfono.

¿Y la vida cotidiana?

Es difícil. No poder pasear tranquilo con la familia ni ir al patio de comidas de un centro comercial. Son cambios duros, duros...

¿Extraña la vida familiar?

Por supuesto. Muchísimo. Insisto: salgo de aquí y me olvido de que soy Presidente.

Dicen que en la época de profesor usted era afable, chistoso. Pero ahora, cuando sale en los enlaces de televisión, lo ven bravísimo, enojado...

¿Pero usted ve todos los enlaces o no?

Claro, no me pierdo ni uno...

Hacemos muchas bromas, pero de repente uno reafirma una idea o habla más fuerte y eso sacan en los resúmenes. Es la estrategia de dar la imagen de que uno tiene terrible genio, que es un dictador, y no es cierto. La tensión puede volverme irascible, pero soy una persona de buen humor.

¿Está solo en algún momento del día?

Todo ser humano necesita estar solo y algo que me atormenta es no poder estarlo. Cuando lo estoy, trato de interiorizar, orar. Voy de mi actividad presidencial a mi familia, y estoy ciento por ciento con mis hijos y mi esposa.

¿Escucha música?

Me gustaba mucho la música y tengo todo lo de Alberto Cortez. Me gustaba mucho leer un buen libro, pero ahora es casi imposible.

¿Cuál fue último libro que leyó?

Estoy leyendo Los delitos de opinión, de Leonel Fernández, presidente de República Dominicana. No me gusta mucho la novela, pero el año pasado disfruté releer Cien años de Soledad.

¿Para usted qué es el poder?

Oportunidad de servir. Desde fuera se puede ayudar, pero eso es parchar el sistema. Ecuador requiere cambiar estructuras excluyentes, injustas. Y para eso se necesita el poder. El objetivo es que sea un país digno y justo.

¿Usted siente que tiene el poder del país, que tiene el control total?

Nunca lo voy a tener y no se lo debe tener en democracia. Además, en América Latina ganar las elecciones no es ganar el poder. Y esa ha sido la lucha en estos cinco primeros años: el cambio en las relaciones de poder.

¿Por qué? ¿Qué cambios?

Antes, independientemente de quién llegara al poder, este debía seguir haciendo lo mismo. Y los grupos fácticos, entre ellos la prensa, influían en la agenda política. Esa ha sido la lucha: transformar un Estado burgués en popular. Poco a poco vamos logrando mayor poder, legítimo y necesario para gobernar. Pero falta consolidarlo para reducir la influencia de los poderes fácticos que han dominado el país.

¿Estado popular o proletario?

Popular. Un Estado integral, no un Estado aparente que solo representa a las élites.

¿Una sociedad de ricos o de pobres?

Una sociedad justa y equitativa. Como dicen los suecos: una soguita para bajar al que sube demasiado y otra soguita para subir al que baja demasiado. Demasiada diferencia destruye la sociedad y demasiado igualitarismo destruye al individuo.

¿El modelo socialista nórdico?

El socialismo del siglo XXI. Hemos tomado cosas del socialismo escandinavo, pero con ideas relacionadas con nuestra realidad.

¿No sigue al socialismo cubano?

Somos críticos del socialismo tradicional. Guardamos principios básicos, pero evitamos errores y catecismos.

¿Hay que impulsar la educación para la paz, ahora que vivimos en una sociedad polarizada?

¿Por qué? ¿Porque usted lo dice?

¿Por qué no incluir a todos?

Estamos abiertos al diálogo y al consenso, mas no al sometimiento. Pero como hay una minoría que siempre hizo la opinión pública, ahora la sociedad está polarizada. Respeto su criterio, pero no lo comparto.

¿Por qué?

Porque hay claros signos de institucionalización del Estado. Nunca hubo una relación tan buena entre Presidente y Vicepresidente, entre Presidente y Asamblea. Los comandos conjuntos de las Fuerzas Armadas duran dos años. Estamos más unidos que nunca, pero es imposible contentar a todos.

Hay una percepción de que usted tiene subyugada a la Asamblea.

Es como lo que pasa con el alcalde (de Quito, Augusto) Barrera. Ya le están haciendo una campaña de incapaz, que no hace nada por Quito. ¿Por qué? Porque no insulta al Presidente o no hace paros ni es bravucón.

¿Extrañará a Lenin Moreno, que lo acompañó en la vicepresidencia hasta noviembre pasado, cuando usted esté en su segunda presidencia?

Por supuesto, muchísimo. No solo es un queridísimo amigo, sino un ejemplo de vida.

¿Y está pensando en su reemplazo?

No sé si yo siga. No está nada definido.

Las encuestas dicen que es usted...

Sí, hasta ahora. Pero créame que no me atrae mucho. Esto cansa... Yo soy feliz en la Presidencia, pero no necesariamente más feliz que en la vida universitaria.

¿En qué no le salen bien las cosas?

En el cambio cultural del país. Y en eso me siento solo. La victimización nos ha hecho mucho daño y nos ha quitado capacidad autocrítica. Estoy leyendo la vida del Primer Ministro de Singapur, el proceso de desarrollo más exitoso de la historia. ¿Sabe cuál es la clave? La cultura de la excelencia. Sin ese salto (impuntualidad, conformismo, irresponsabilidad) es imposible el desarrollo.

Religioso y brillante economista

Una temprana impronta salesiana, que lo convirtió en voluntario entre poblaciones indígenas, y una brillante carrera académica como economista fueron los factores que quizá hicieron que Rafael Correa alcanzara la Presidencia de Ecuador. Lo primero, además de un notorio carisma, le enseñó quechua, la principal lengua indígena del país; y lo segundo lo hizo ministro de Economía y Finanzas. Luego, en su campaña presidencial, Correa fundó Alianza País, donde propone una asamblea constituyente que redacta una nueva constitución. Nació en Guayaquil, el 6 de abril de 1963, y está casado con Anne Malherbe, profesora belga nacida en 1969, a la que conoció en 1990, en la Universidad Católica de Lovaina. Los dos son padres de tres hijos: Sofía, Anne Dominique y Rafael Miguel.

RUBÉN DARÍO BUITRÓN
El Comercio (Quito)

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