La deforestación en Colombia se está convirtiendo en epidemia

La deforestación en Colombia se está convirtiendo en epidemia

La tasa resulta ser casi el doble que la reportada por el Ideam y el Ministerio de Ambiente.

notitle
02 de diciembre 2011 , 09:49 p.m.

Para el botánico Jesús Rangel, la deforestación en el país es mayor a la proyectada por el Gobierno.

La deforestación sigue avanzando en Colombia como una epidemia. En ese drama, que acaba con especies de animales y plantas, coinciden académicos y el Gobierno. Pero en lo que no hay consenso es en las cifras.

Jesús Orlando Rangel, docente de la Universidad Nacional y uno de los más reconocidos investigadores en este campo, dice que la tasa de deforestación es, realmente, casi del doble que la entregada esta semana por el Ideam y el Ministerio de Ambiente.

"Son no menos de 470 mil hectáreas de bosques talados al año, un ritmo de destrucción que podría arrasar la cobertura boscosa total del país en menos de 146 años", dice.

Las cuentas de Rangel, que se basan en imágenes satelitales, registro de datos y modelos matemáticos, son así: se pierden 321.000 hectáreas anuales por el avance de la frontera agrícola, 30.000 más por la siembra de cultivos ilícitos -mal que incluso se ha acentuado en parques nacionales como Paramillo y la Macarena- y 128.000 hectáreas adicionales por el consumo directo de madera, que se saca luego de tumbar ilegalmente árboles nativos.

Las cuentas del Gobierno son otras, aunque no menos dramáticas. Ricardo Lozano, director del Ideam, y Frank Pearl, ministro de Ambiente, dicen que la deforestación está avanzando a un promedio anual de 238.000 hectáreas, tomando como base mediciones entre el 2005 y el 2010.

Esto es, gráficamente, como si perdiéramos, todos los días, un poco más de 653 campos de fútbol repletos de vegetación, una tala que ha perjudicado la estabilidad de los suelos y ha aumentando la erosión, los deslizamientos de tierra y la sedimentación de los ríos.

Las cifras se conocieron mientras la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y sus expertos tratan de diseñar por estos días, en la Conferencia de Cambio Climático de Durban (Sudáfrica), un mecanismo para pagarles a los países en desarrollo por conservar sus bosques.

Según Rangel, "la tala de especies maderables ha llevado a una condición cercana a la extinción a numerosas poblaciones de la flora silvestre, lo que afecta notablemente la biodiversidad de Colombia, uno de los países con mayor expresión de riqueza biológica".

Esto lo reafirma el Libro rojo de plantas de Colombia, que registra 34 especies de árboles maderables nacionales con algún grado de amenaza. Entre ellas aparecen el abarco, el guayacán y el cedro, que ya casi no se ve en Amazonas.

La mayoría de la tala ilegal se concentra en 14 departamentos. Las regiones Andina y Caribe están muy afectadas. Precisamente en esta última se ha perdido más del 90 por ciento del típico bosque seco de la zona.

De esto se desprende el comercio de madera ilegal, que, según el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), es intenso en regiones como el Urabá, la Amazonia y el Chocó biogeográfico, donde la madera se vende a intermediarios que a su vez la llevan a los mercados negros de China y otros países asiáticos.

Otra parte de la madera se introduce sin permisos en el interior del país y especialmente en ciudades como Bogotá, donde se transforma en muebles y otros accesorios que el consumidor final compra sin saber que provienen de bosques talados sin permiso. Un tráfico que mueve, según cálculos, 60 millones de dólares al año.

"La minería es otra de las causas de la destrucción de la flora, así como los incendios forestales y las quemas, que más tarde van a manifestarse en procesos de pérdida de suelo", explicó Rangel.

Ante tal panorama destructor, él propone promover la declaratoria de nuevas zonas protegidas, incentivar la red de reservas de la sociedad civil y adoptar una estrategia que permita controlar la extensión de la frontera agrícola.

En este sentido, el Ministerio de Ambiente anunció que trabajará con el Ministerio de Agricultura en el impulso de proyectos silvopastoriles para frenar la expansión de la ganadería en áreas de bosque natural. Hay avances en 5 regiones y en 50.000 hectáreas.

Javier Silva Herrera
Redacción de Vida de Hoy

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.