Generación militante

Generación militante

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30 de noviembre 2011 , 11:32 a. m.

¿Por qué se denominó Los Nuevos a la generación insurgente de mediados de los locos y dorados años veinte? Los Nuevos no eran una generación, sino un grupo de jóvenes escritores, periodistas y poetas que, liderados por Felipe Lleras Camargo, se reunieron para publicar una revista con el título de Los Nuevos, cuyo primer número apareció en junio de 1925. La influencia que, no obstante su vida fugaz, tuvo la revista, y la acción trascendental de sus redactores en la vida nacional a partir de ese momento, hizo que el nombre cobijara a la generación posterior a la del Centenario.

Enrique Gaviria Liévano, presidente de la Academia Colombiana de Historia, dedicó largos años a investigar y escribir la historia de Los Nuevos. El fruto de ese esfuerzo ha sido un libro fascinante. 'Los Nuevos en la historia de Colombia, una generación militante', que revela detalles desconocidos de una historia en la que los jóvenes de hoy tendrían mucho para aprender.

Un complemento invaluable del libro es la edición facsimilar, incluida como apéndice, de los cinco números que conforman la colección de la revista, cuya lectura permite comprobar que no obstante los 85 años transcurridos desde su publicación, las ideas con que Los Nuevos se lanzaron a la vida, no han envejecido. Sobre esa vigencia, y otros aspectos, que desde luego trata en su libro con la debida amplitud, tuvimos una breve conversación con Enrique Gaviria.

¿Conserva vigencia el pensamiento de Los Nuevos?

Los Nuevos fueron un grupo de intelectuales jóvenes que irrumpieron en la vida política del país en 1925, durante el gobierno conservador de Pedro Nel Ospina, y que se inspiraron en el 'Ariel' de José Enrique Rodó, que proclamaba a la juventud como la única esperanza de América. Si bien eran en su mayoría partidarios del socialismo y defensores de la revolución rusa, igualmente defendieron las libertades y la democracia.

Sin duda entre sus mayores preocupaciones están la cuestión social y la propensión por una cultura auténticamente nacional, a la que quisieron sustraer del llamado movimiento vanguardista o de los Ismos que apareció en la Europa de entreguerra y que tanto eco tuvo en otros países de la América Hispana.

Sin embargo, esta actitud de propender por las grandes transformaciones de la sociedad colombiana, acuñada por Los Nuevos y por el liberalismo de antaño, desapareció. El liberalismo de hoy abandonó su bandera de reivindicación social y las nuevas generaciones son apáticas frente a la política ante el descrédito en que han caído los partidos.

¿Qué diferencia política distingue a Los Nuevos de Los Centenaristas?

Los Nuevos surgirían en momentos en que se registraba un gran progreso económico en el país, que coincidía con el pago de la segunda cuota por el arrebato de Panamá; pero que contrastaba con el déficit fiscal por el excesivo endeudamiento para la construcción de las vías públicas, con la denuncia de los bajos salarios de los trabajadores y el estallido de las huelgas en los principales sectores de la economía, como ferrocarriles y puertos.

La posición de Los Nuevos era muy distinta a la de Los Centenaristas. Para 1925 comenzaban a verse las injusticias del sistema de la libre empresa en Colombia. Por otro lado, los postulados del partido socialista recién fundado atraían a estas generaciones intelectualmente inquietas, que los veían como los más indicados para solucionar los problemas económicos y sociales que aquejaban a la sociedad colombiana.

El triunfo de la revolución rusa lo consideraban como la realización plena de las reivindicaciones sociales de los trabajadores, digna de imitarse. Quizá la gran diferencia fue que los primeros se preocuparon más en la defensa de las libertades formales y las instituciones republicanas, mientras que Los Nuevos tuvieron como norte la cuestión social. Los Centenaristas defendían la democracia política, en tanto que Los Nuevos abogaban por una democracia social y económica.

¿Qué le aportaron Los Nuevos al país?

Los Nuevos, además de ser los grandes defensores de las libertades públicas y de la cultura auténticamente nacional, fueron el estado mayor de la República Liberal y de la Revolución en Marcha.

Lo anterior significa que fueron partícipes de las grandes reformas sociales de los gobiernos liberales de 1930 a 1946. Basta señalar la legislación laboral en que se consagró la jornada de 8 horas, las vacaciones remuneradas, el salario mínimo, las prestaciones sociales, el derecho de huelga, la protección a la maternidad, el reconocimiento de la Confederación de Trabajadores de Colombia (CTC) y la creación del Ministerio de Trabajo.

Amén de la reforma constitucional de 1936 que introdujo la intervención del Estado en la economía y el concepto de la función social de la propiedad; y la Ley 200 o Ley de tierras de ese año, según la cual la tierra debía ser de quien la trabajara. De ahí que Jorge Zalamea afirmara que Los Nuevos habían sido la generación del triunfo.

POR ENRIQUE SANTOS MOLANO

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