¿Será que a las mujeres nos matan porque nos aman?

¿Será que a las mujeres nos matan porque nos aman?

El feminicidio es una forma de violencia que está aún más oculta que la agresión intrafamiliar.

notitle
28 de noviembre 2011 , 04:55 p.m.

Además, el feminicidio es calificado como la máxima expresión de violencia. Se da sin razón alguna, sin motivo alguno, sin provocación alguna. ¿Por qué? Por el simple hecho de ser mujer.

El primer informe sobre el tema lo realizó este año la Casa de la Mujer, la Ruta Pacífica de las Mujeres y dos ONG más, que se pusieron a la tarea de indagar sobre qué casos, de los registrados en Medicina Legal, son feminicidios (asesinatos por su condición de género). (Vea aquí una audiogalería sobre violencia contra la mujer)

La historia de Amanda, una madre cabeza de familia, apuñalada por la espalda por su compañero por no haberle dado un hijo varón, hace parte de los 627.610 hechos de violencia que se registraron contra las mujeres entre 2002 y 2009, de los cuales más de 100 se pueden tipificar como feminicidio.

En este periodo fueron asesinadas 11.976 mujeres y de este número el 40 por ciento de los homicidios fueron cometidos por el compañero sentimental o un familiar. Tan solo entre el 2005 y el 2009 los actores armados fueron responsables de 864 homicidios, sin contar los registrados en medio de combates. En estos casos, el estudio resalta que en un buen porcentaje de feminicidios que han sido identificados por Medicina Legal los victimarios son policías o soldados.

"Lo paradójico del tema es que el feminicidio ni siquiera es mencionado en Colombia. Está en la ley, pero la mayoría de delitos quedan en la impunidad", señala Olga Amparo Sánchez, directora de la Casa de la Mujer.

Según la Fiscalía, los deficientes y casi nulos procesos investigativos se dan por la poca denuncia a causa del temor, la falta de confianza en la justicia y el no reconocimiento de las mujeres como sujetos de derechos. Y tal vez lo más alarmante del informe: el lugar más peligroso para la mujer es su propio hogar. (Conozca más sobre la violencia intrafamiliar)

Otros casos

Tres de los vendedores ambulantes, compañeros de trabajo de Amanda y que dieron su testimonio ante la Fiscalía, aseguraron que días atrás del asesinato habían visto a Luis Enrique Villalba, el papá de sus cuatro niñas, merodeando en la calle donde vendían bocadillo con queso.

La defensa de Villalba argumentó en el juicio que "atravesaba un episodio de depresión por no poder estar con sus hijas". Sin embargo, la fiscal del caso sustentó que el hombre odiaba profundamente a Amanda por el hecho de no haberle dado un hijo varón. Comprobó que en el pueblo donde vivía desde que abandonó a su compañera, cuando nació la última niña (4 años atrás), les repetía a sus amigos que "las mujeres no servían ni siquiera para engendrar".

En el caso de Orlando Márquez, la Fiscalía formuló la acusación en su contra por el delito de homicidio agravado con fundamento en la causal de agravación punitiva (adicionada por el artículo 26 de la Ley 1257 de 2008), que se refiere a un crimen "contra una mujer por el hecho de ser mujer". Llegó a esa conclusión con base en las pruebas que recogió y que dejaron en evidencia que Orlando tenía aversión contra su sobrina Inés porque se parecía a su hermana y a su mamá y a ninguna de las dos las quería.

La sicóloga que analizó el caso concluyó que "Márquez no presentaba alteraciones mentales y que no había razón justificada alguna para que tuviera un motivo para asesinarla. Simplemente no quería a las mujeres de su familia".

Una noche de noviembre del 2008, luego de que Inés, de 20 años, llegó del colegio donde validaba el bachillerato, Orlando esperó a que se sentara a comer y con un sartén la golpeó en el rostro hasta dejarla inconsciente.

"Con los golpes quería destruir la imagen idéntica que tenía de su mamá y su hermana", consignó la sicóloga forense en su relato. Pese a esto, la condena quedó registrada como homicidio simple y no feminicidio.

Joven fue asesinada por dos militares

"Perras", ese fue el letrero que la policía judicial encontró, gracias a las luces forenses, cerca del cuerpo de Rubria Yadira Zárate Cárdenas, una joven de 30 años y madre de dos niños, asesinada el 12 de diciembre del 2009.

La investigación que han llevado la Policía y la Fiscalía y que ha estado acompañada de la Defensoría del Pueblo, estableció que en este caso hubo un feminicidio en el que están involucrados dos militares y el hermano menor de uno de ellos.

La mujer, novia de uno de los uniformados, recibió siete heridas con arma blanca de doble filo en el seno izquierdo y otra en un brazo. Además, el cuerpo presentaba signos de violencia.

En los testimonios que se escucharon en la audiencia quedó establecido que los dos militares participaron en el crimen, pero fue el menor de edad quien asumió la culpa, al parecer, por dinero. Luego de presentarse ante la justicia y ser recluido en una unidad de menores, huyó. En el caso de los uniformados, los términos se vencieron y quedaron en libertad.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.