Oma: unas por otras

Oma: unas por otras

Columna de gastronomia. Por Sancho, crítico gastronómico

24 de noviembre 2011 , 05:26 p. m.

Conocí Oma hace muchos años, cuando uno de mis planes favoritos de sábado en la mañana era ir a curiosear títulos en esa librería maravillosa que aún creo que llevaba su nombre, y leer periódicos y revistas de latitudes lejanas mientras me tomaba un buen americano en ese local algo oscuro de la carrera quince con calle 82, que aún está allí, aunque desafortunadamente ya no goza de la compañía de libreros y lectores.

Me aficioné al sabor de su café -sigue siendo mi preferido entre los cafés comunes y corrientes- y con frecuencia pido un tinto con el sello de Oma para llevar a mi oficina. Apenas quito la tapa, su aroma -y la envidia que despierta- inunda un espacio en el que casi todos se han resignado al horror de un café artificial que dispensa una máquina de monedas.

Tal vez porque me resulta familiar ese nombre, escogí casi por instinto el restaurante Oma del parque de la 93 para el desayuno del domingo pasado. Una vez allí, recordé que en otros tiempos lo buscaba para comer su calentado, en una época en que la oferta de este plato no era tan amplia como lo es hoy.

Pero algo había olvidado: que así como se ha distinguido por su buen café, Oma también se ha caracterizado por su mala atención. Y a veces, como el domingo pasado, mala sería un piropo: habría que decir, con justicia, "muy mala". Como si quisieran dar cartilla de lo que no se debe hacer.

Demorados, olvidadizos, poco prácticos, nada detallistas y cero amables, me hicieron pensar que el calentado lo han desmejorado. Tal vez sigue siendo el mismo, pero el mal servicio le agregó ingredientes que dañaron su sabor. En todo caso, sugeriría controlar mejor la calidad de la carne -no estaba tierna-, reducir el tamaño de los trozos, ponerle un poco más de papa, y ser más generosos con la salsa criolla (sobre todo si el cliente lo sugiere en el momento de ordenar).

Oma es una marca reconocida, su café es destacable, los productos de pastelería -un poco costosos... aunque no tanto como los de Juan Valdez- son sabrosos, el menú de sus restaurantes demuestra una sana preocupación por tener opciones agradables para casi todos... ¿por qué no se esfuerzan de la misma manera por ofrecer un buen servicio?

Oma. Calle 93 A No. 12 - 55. Tel: 6400215

 

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