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El doctor está enfermo

El doctor está enfermo

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En el país se ha vuelto normal abrir la prensa y leer sobre un hospital cerrado, trabajadores de la salud que llevan meses sin recibir pago y personas que hacen largas filas para que les digan que no las pueden atender. También se lee sobre casos de ciudadanos que llevan meses o años esperando por una cirugía o miles de personas que al año tienen que "entutelar" para ser atendidas. Estas situaciones me hacen preguntarme si las cosas deben ser así. Yo no lo creo. Desde 1993 el gasto en salud de los colombianos ha crecido cerca de mil por ciento y los padecimientos, vaya paradoja, también en gran proporción. Algo está fallando en el sistema nacional de salud. No resulta aceptable que, a pesar de un esfuerzo económico sin precedentes, estos asuntos no encuentren solución.

En 1993 cambiamos nuestro sistema. Ello se hizo, según se le dijo al país, para arreglar todos los problemas que tenía el sistema anterior. Se creó la Ley 100 y fueron introducidas las EPS. El gasto en salud se incrementó a gran velocidad. Hoy es de 34 billones de pesos. Si se ha metido tanta plata ¿por qué los problemas no se resuelven y, al contrario, en muchos frentes se agravan? Las EPS intermedian el dinero que los colombianos aportan mediante los impuestos, las contribuciones obligatorias y voluntarias y el gasto de bolsillo. Estos rubros no han parado de crecer, al igual que las tutelas y las barreras para ingresar al sistema de salud. La plata le llega a las EPS, pero no fluye a los hospitales y para los pacientes ya se volvió común escuchar: "Ese medicamento no lo hay, la cita se la daremos para dentro de un mes, usted no aparece en el sistema, ya se le autorizaron muchos exámenes, no hay cama, la EPS no autoriza ese tratamiento o esa cirugía...".

Cuando se montó el sistema de aseguramiento en salud, en el cual las personas pagan y, en función de ese pago, reciben buena, regular, mala o ninguna salud, se les dijo a los colombianos que la población estaría cubierta en 2001. Hoy toda la población no está afiliada al contributivo o al subsidiado. Se les ofreció a los usuarios un Plan Obligatorio de Salud, POS, y el sistema niega medicinas o tratamientos que están en ese POS. Se dijo que la competencia de las EPS llevaría a la construcción de una red de servicios que garantizaría el acceso a todos sin importar el origen social y étnico. Resulta que el sistema sí discrimina por origen social y étnico. Se dijo que las EPS crecerían y la salud también. Hoy existen EPS que han visto aumentar su patrimonio en más de 200 veces, mientras las personas se quedan enfermas en su casa o en las puertas de los hospitales o, lo que es peor, dentro del hospital mientras esperan la autorización de la EPS. Esta situación tiene que cambiar. Con la salud no se juega. La gente no se puede seguir muriendo de enfermedades que la medicina sabe curar.
A pesar de este oscuro panorama, en Bogotá todo funciona de forma distinta a como ocurre en el resto del país. Desde 2004 se tomó la decisión de crear una política de salud que convirtiera este servicio en un derecho. Se analizó cada una las barreras que tiene la ciudadanía cuando va a acceder al sistema de salud: geográficas, económicas y administrativas. Cada una de esas barreras se atacó. El Distrito, entonces, acercó los servicios a la gente. Construyó hospitales y centros de salud. Creó programas que llevaron a la casa, al colegio y al trabajo los servicios médicos. Y ejerció control sobre las EPS a través del flujo de recursos para que estas no negaran servicios y dieran las citas oportunamente. Las medidas fueron complementadas con una política de apoyos alimenticios en comedores comunitarios y colegios para mejorar la calidad de vida de las poblaciones vulnerables y evitar que estas enfermen. En la tarea se han invertido billones de pesos. Los resultados han sido tales que, por ejemplo, la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud reconocen la labor de la Alcaldía de Bogotá. Este es un trabajo que debemos consolidar y profundizar.

El almendrón del debate está en el papel que juegan las EPS en el sistema de salud. Esta edición de nuestro periódico busca contribuir en ese debate. Para la Alcaldía es indispensable que la ciudadanía tenga claridad sobre el porqué encuentran tantas dificultades a la hora de acceder a un servicio médico. Bienvenido el debate y que al final la razón se abra camino.

Para más información http://bit.ly/oqza68

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