BOYACÁ Y CASANARE, DAMNIFICADOS

BOYACÁ Y CASANARE, DAMNIFICADOS

Sentí la explosión de una roca y un remezón que nos tumbó. Salimos corriendo pero me acordé que mi mamá estaba en la casa y me devolví. Ahí fue cuando encontramos el ranchito caído , relata Nilson Cendales, de 20 años y habitante de la vereda El Cinio en Sabanalarga (Casanare), donde la tierra se abrió y crujió como nunca antes.

20 de enero 1995 , 12:00 a.m.

Desde los escombros de la casa se observan las enormes grietas en el cerro y los árboles semicubiertos por las rocas y la arena.

Cendales, un pequeño ganadero, dice que las pocas casas de El Cinio quedaron destruidas, no hubo muertos porque el estruendo nos avisó y todos echamos a correr .

Hasta ayer en la tarde ningún organismo de socorro se había presentado allí, ni en la vecina población de La Piñalera.

La situación sería grave en la vereda El Palmichal, donde existe una falla geológica y además es bordeada por el oleoducto que va a Barrancabermeja.

A una hora, en el casco urbano de Sabanalarga, el alcalde Héctor Roa desconocía las dimensiones del temblor. Solo atinaba a decir que necesitaba un helicóptero para establecer los daños en 21 veredas.

El reporte era: doce heridos, ninguno de gravedad; trece edificaciones averiadas, incluida la antigua iglesia, y el acueducto destruido.

Entre los heridos figuran Rosalbina Huertas, de 80 años; Rosa Cendales, de 40 y Ludy Bautista, de 18. El médico Norbey Alfonso dijo que no se descartaba que otras personas hubieran salido heridas en la zona rural, donde hubo deslizamientos.

A los cerca de 2.800 habitantes de Sabanalarga les extrañó que el día amaneciera triste cuando por estos días el verano ha sido intenso. Pensamos que se iba a acabar el mundo... .

La fuerza del sismo registrado ayer en once departamentos del país, se reflejó en las averías de las iglesias de 21 municipios de Boyacá y Casanare. También hubo daños en otras 36 edificaciones.

Balance preliminar El movimiento se sintió con mayor intensidad en el piedemonte llanero y, en total, afectó 27 localidades. Se reportaron 31 personas heridas, mientras que se desconocía el paradero de seis mineros.

A pesar de que el epicentro se ubicó muy cerca de donde están localizadas las Instalaciones Centrales de Producción y la mayoría de los pozos de extracción de petróleo del proyecto Cusiana, ni el complejo de almacenamiento ni la infraestructura de perforación sufrió daños.

La industria petrolera trabaja con materiales que soportan tensiones fuertes.

En Tauramena, uno de los municipios más ricos en ese recurso, cinco casas y la Fundación Niño de los Andes quedaron averiadas.

En el sur casanareño se registraron apagones eléctricos e infarto telefónico, dijo el gobernador encargado, Jairo Bousset Pérez.

Mientras que en Monterrey (Casanare), la secretaria del alcalde, Elizabeth Romero, dijo que los techos de tres viviendas se destruyeron y cayó un derrumbe en la vía a Tauramena, pero ayer mismo se había restablecido el tránsito.

De otra parte, las poblaciones de El Secreto, San Carlos y Barranca de Upía, corren riesgo por un posible represamiento del río Upía en el sitio Guaicaramo, a una hora del casco urbano.

El Comité Regional de Prevención y Atención de Desastres de Boyacá (Crepad) informó que los casos más graves se registraron en el municipio de San Luis de Gaceno, donde 18 personas resultaron lesionadas.

Los heridos fueron identificados como Juan Gutiérrez, Julia Medina, Carmen Avila, Ana Bertilda de Roa, Baudilio Avila, Marcos Ramírez, Juan Zamora, Gidania Díaz, Juan Torres, Patrocinio Mendoza, Pablo Perilla, Marcos Piñeros, Cecilia Valero, Juan López Calderón, Melco Ramos, Hipólito Bohórquez, Manuel Díaz y Desiderio Toloza.

Entre tanto, según Ecocarbón, seis mineros de Gámeza y Corrales habrían quedado atrapados.

También, se represó la quebrada Parariseña, en Páez, que obligaría a la evacuación de algunos campesinos.

En los barrios San Andresito y Rosario de Sogamoso se vinieron al suelo algunas paredes, y en Tunja se cayó la cruz del portal central de la Catedral.

También hubo daños en las iglesias y viviendas de las poblaciones boyacenses de Firavitoba, Jenésano, Miraflores, Pajarito, San Luis de Gaceno, Tibaná, Berbeo, Tópaga, Gámeza, Garagoa, Guateque, Aquitania, Iza y San Eduardo.

En municipios como Bucaramanga, Cúcuta, Arauca, Medellín, Pereira y Neiva, no hubo daños pero se registraron momentos de pánico y congestión telefónica. En Sonsón (Antioquia) se reportó la caída de tres casas.

Por prevención, los aeropuertos de las capitales de Santander y Norte de Santander suspendieron las actividades aéreas durante dos horas.

En Girardot el remezón se sintió con gran fuerza en las edificaciones, especialmente el hospital San Rafael, y la parte alta de la ciudad. Los empleados de la Alcaldía evacuaron el edificio municipal hacia el parque Bolívar, La Oficina de Atención y Prevención de Desastres del Huila recomendó a los pobladores de la zona rural mantener la alerta, pues en caso extremo podrían presentarse deslizamientos de tierra, que provocarían represamientos en las cabeceras de las montañas.

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.