Alfonso López Caballero, Alfonso III

Alfonso López Caballero, Alfonso III

Debe demostrar que ser intelectual sofisticado y de familia privilegiada y liberal todavía son puntos a favor.

15 de julio 2009 , 12:00 a.m.

Hijo y nieto de presidentes de la República, Alfonso López Caballero creció con el legado de haber nacido destinado para gobernar. Sobre sus hombros carga el peso de ser descendiente de Alfonso López Pumarejo y de Alfonso López Michelsen, dos de los principales protagonistas de la política, y del Partido Liberal, del siglo pasado.

Consciente como nadie de lo que significan sus apellidos, López Caballero acepta que desde niño se está preparando para ser presidente, pero aclara que hoy, a sus 64 años de edad, "el apellido López ya prescribió". Capacitado académicamente como nadie para ser el inquilino de la Casa de Nariño, Alfonso López Caballero ha combinado sus estudios con la práctica política desde diferentes cargos: tres veces embajador, dos veces ministro, concejal, diputado, representante, senador...

 Y a pesar de que asegura que lo único que heredó de su padre y de su abuelo es "un espíritu liberal de tiempo completo y no tragar entero", no ha tenido inconvenientes para ser funcionario de gobiernos con talante y estilos muy diferentes, como los de César Gaviria, Ernesto Samper, Andrés Pastrana y Álvaro Uribe. Aclara que su forma reflexiva de ser le ayuda a no ser apasionado y mucho menos pugnaz e insiste en que como liberal respeta el libre examen, la tolerancia y el respeto por las ideas ajenas.

Heredero natural de la casa López, el precandidato advierte que en esta campaña presidencial su apellido tiene un doble efecto: "Por un lado le sirve a uno para romper la barrera del conocimiento. Hereda uno algunos amigos pero también algunos enemigos, y mucha gente que no me conoce piensa que uno vive del apellido. Nunca fui el delfín de mi papá, ni mi papá fue delfín de mi abuelo".

A pesar de que no registra muy bien en las encuestas, sostiene que su campaña va en ascenso. Pragmático y meticuloso, se cuida de no criticar al presidente Álvaro Uribe aunque le cuestiona su intención de buscar un tercer período. "El Presidente colmó el vacío de seguridad y orden que tenía Colombia, pero perpetuarse en el gobierno es algo que no le conviene ni al país ni a él", dice. Y se aventura a asegurar que por los problemas que tiene el referendo, se va a tener que barajar de nuevo porque reelección no va a haber.

Cuando se le pregunta quién va a ser el candidato del uribismo, sin titubeos afirma que el panorama electoral está muy confuso, y aprovecha para clavarles un dardo a sus competidores de campaña, sobre todo a Rafael Pardo, quien encabeza las preferencias en el partido rojo. "Y es tan confusa esta campaña que hoy los defensores del uribismo eran antiuribistas en 2002, como Noemí Sanín y Rodrigo Rivera, y el antiuribista más vehemente, Rafael Pardo, fue uribista en 2002 y reeleccionista en 2006".

Aunque por su personalidad tímida no transmite mucho entusiasmo, asegura que ganará la consulta liberal y que luego se convertirá en el tercer Alfonso López en llegar a la Presidencia de la República, así él mismo reconozca que "lopismo ya no hay". 

Alfonso López Caballero

Nacimiento: Bogota, 1944
Estudios: Relaciones Internacionales, Universidad de Georgetown, Washington; máster en Administración de Empresas de Insead en Fontainebleau, Francia; estudios de Doctorado en Economía en la Universidad de Columbia, Nueva York.
Cargos: concejal de Bogotá, representante a la Cámara, senador, embajador en Francia, Canadá y el Reino Unido, ministro de Agricultura y del Interior, negociador del gobierno Pastrana en el proceso de Paz del Caguán con la guerrilla de las Farc.
Estado civil: casado, una hija.
Personajes nacionales a los que admira: Porfirio Barba Jacob, Manuel Murillo Toro.
Pasatiempos: lectura y recorrer el país.

Fortalezas
Preparación académica y experiencia pública por sus cargos gubernamentales y en el Congreso.

Debilidades
Bajo conocimiento nacional, no cuenta con apoyo parlamentario, tiene la presión de ser comparado con su padre y con su abuelo, discurso y estilo elitistas.

Propuestas
Defensa del empleo de los efectos de la crisis económica. Fortalecer la Policía para devolver la tranquilidad a las ciudades. Preparar a Colombia para aprovechar los TLC.

Lema de campaña
Para devolver la tranquilidad a las ciudades.

Asesores y equipo
Camilo Enciso y Danny Ramírez, asesores de nuevas tecnologías electorales; Martha Díaz, jefe de prensa.

Financiación
Aportes de amigos y recursos propios.

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