Viajar

Una noche inolvidable en Glamping del lago Calima

Esta es una nueva opción de hospedaje de Comfandi, en el Valle del Cauca.

De los ocho ‘glampings’ que tiene Comfandi, cuatro quedan a pocos metros del lago.

Foto:

Daniela Pinto

A las 6 a. m. los rayos de sol entran por las ventanas, solo hay árboles y se escuchan los pájaros cantar. Despertar en una cómoda cama, como si se estuviera en una habitación de hotel no es lo usual cuando se acampa. Esta es la experiencia que se vive ahora en Glamping, el nuevo hospedaje en el lago Calima inaugurado el viernes pasado en el centro vacacional de Comfandi, la caja de compensación del Valle del Cauca.

Luego de dos horas en carro desde Cali, el paisaje que nos recibe es una postal. De inmediato se logra una conexión con la naturaleza inalcanzable en las grandes ciudades. La temperatura es baja, el sol se esconde entre las montañas y la neblina cae sobre el lago.



Temas relacionados

Hay gran expectativa sobre la vivencia que nos espera. Jacobo Tovar, director general de Comfandi, asegura que este glamping impactará el turismo ecológico porque es una idea inmersa en la naturaleza.



Después de una hora disfrutando de los vientos del lago, la espera termina. La tela blanca que proyectaba figuras de la naturaleza cae y deja ver los glampings. Un camino de antorchas artificiales conduce a los domos blancos, fuertes y resistentes al clima. Están sobre una base de madera e inmersos en los árboles.



En total son ocho y llevan nombre de asentamientos indígenas de la región como Sonso, Embera, Alcarraza e Ilama. Cada uno se encuentra equipado con camas para cuatro o seis personas, mesitas de noche, televisor, cómoda, sofá, lámpara, hamaca y mesa con sillas y un puff.





La noche apenas empieza. Nos dirigimos a las fogatas de gas del centro recreacional, que prenden con solo oprimir un botón. No hay que preocuparse por la comida sino disfrutar de una charla entre amigos con una copa de vino o cerveza.



En mesas a los costados está la guarnición y minutos después el chef lleva distintos cortes de carne. Para el postre, lo que no puede faltar: una canasta de masmelos, listos para derretir en el fuego.



Me entregan la llave del glamping. Adentro, la temperatura es cálida. Algunos grillos y mariquitas lograron colarse por las ranuras de las ventanas. Pienso que se pueden meter en la cama, pero enseguida los pierdo de vista.



Una lámpara es suficiente para iluminar el lugar y comer algunos pasabocas. Prender el televisor y utilizar el celular es realmente innecesario. El espacio es ideal para familias, parejas o amigos.



Quito los cojines de la cama y me encuentro con un colchón y almohadas muy cómodas, más que las de muchos hoteles convencionales. No hace frío y la cobija es suficiente para dormir plácidamente. Apago la lámpara. Y escucho que empieza a llover.



Están bien decorados y cuentan con todas las comodidades para los viajeros.

Me despierto con la alarma, no quiero dejar la cama, pero el paisaje que me espera afuera lo vale. El clima es fresco, puedo ver el lago y el sol salir. Saco la hamaca del cajón y la cuelgo entre los árboles. A las 8:30 llega un mesero con una canasta de pícnic. El menú: calentado, huevos revueltos, pan, fruta, café, leche y jugo de naranja; todo a temperatura perfecta.



Para ir al baño es necesario caminar unos metros. Tienen ducha, están equipados con agua caliente y solo tienen acceso los huéspedes de los glampings. En la noche, una luz permanece prendida iluminando el camino.



Faltan pocas horas para dejar el lugar así que voy al lago. La postal que me imaginé en la tarde es diferente en la mañana. El sol está en todo su esplendor y el lago se ve más azul, como el cielo.



Según Óscar Guzmán, presidente ejecutivo de Cotelco capítulo Valle, esa es una de las grandes ventajas que tiene el departamento. El lago es un embalse construido en los años 60 para producir energía en la región. Es un atractivo turístico y tiene vientos apropiados para practicar kitesurf y el windsurf. Aunque no me le medí a hacerlo, quizás en otra oportunidad.



Los glampings contaron con una inversión de 500 millones de pesos y están abiertos para todo el público (no solo afiliados).



* Invitación de Comfandi al Lago Calima. Más información en el teléfono (2) 684 1000, opción dos



DANIELA PINTO MOLINARES



@Daniela_Paola_P