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¿Por qué se va en pleno paro y con portazo a Uribe? Ceballos responde

Alto Comisionado de Paz le explicó a María Isabel Rueda las razones de su salida. 

El Alto comisionado de paz, Miguel Ceballos, confirma que se va del Gobierno. Revela que ex Presidente Uribe no respetó su función como Comisionado de Paz. Eso sí, Ceballos insiste en que seguirá apoyando al gobierno desde afuera en el diálogo social.

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Bueno, doctor Miguel Ceballos, Alto Comisionado de Paz del gobierno Duque. ¿Es cierto que usted renunció?



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Comienzo por decirle que tengo una historia de vida muy particular. Cuando terminé de estudiar después de graduarme como abogado, decidí irme al seminario a buscar la vida religiosa, y para hacer eso tuve un discernimiento muy grande. Después tuve otro más grande, para dejar la vida religiosa, luego de cinco años de estudiante. Y ahora siento que debo hacer un nuevo discernimiento, un nuevo análisis de mi vida, porque quiero seriamente mirar todas las mejores posibilidades para seguir sirviéndole al país, pero de una manera diferente a la que vengo haciéndolo.



¿Cómo en qué cargo ha pensado?





Será uno en que me permita complementar todos mis esfuerzos que como Comisionado para la Paz he venido haciendo; y que ya el país conoce en parte y seguirá conociendo, a medida que se vaya pudiendo revelar todo lo que hemos podido hacer con el presidente Duque por la paz.



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Ceballos, a la izquierda de la foto, ha venido siendo vocero del Gobierno en la negociación con el Comité Nacional del Paro.

¿Pero, es decir, la respuesta es, sí, se va?



Sí, María Isabel. Yo le comenté al Presidente de la República que iba a dejar el Gobierno desde diciembre del año pasado, concretamente el 22 de diciembre, y le reiteré esa voluntad el día 3 de mayo de este año, fecha en la cual formalicé esa decisión de irme a partir del 26 de mayo, mencionándole al Presidente oficialmente que mi último día en Palacio sería el 25 de mayo.



O sea renuncia a partir del próximo martes….Pero a ver, doctor Ceballos, cualquier persona que lee esto se preguntará varias cosas. La primera: ¿Por qué si usted estaba renunciado desde el año pasado le acepta al presidente manejarle este potro del paro nacional?





Pienso que es una responsabilidad de todo funcionario público trabajar hasta el último de sus días en el Gobierno, y por eso mi responsabilidad era apoyar al Presidente y responder a lo que él me encargaba, hasta el último día. Sabía él que yo había renunciado a permanecer en el Gobierno, pero no renuncié, ni renunciaré, (con voz entrecortada dice: ¡me emocione!) a servirle a los colombianos siempre.



Pero doctor Ceballos, no entiendo el motivo de la renuncia. ¿Qué pasó?





Yo tengo como función constitucional y legal verificar la voluntad real de paz de los actores armados, y eso he venido haciendo, como el país lo sabe, durante 17 meses, con el gran apoyo del santo Padre, el Papa Francisco, y del Secretario General de las Naciones Unidas. La Onu y el Vaticano estuvieron haciendo una exploración indirecta con el ELN, que arrojó como resultado que ese grupo aún no tiene esa voluntad, porque no ha liberado a todos los secuestrados y sigue cometiendo actos criminales. Eso es muy claro, y ya consideraba yo que mi labor de verificar esa voluntad se había cumplido. Por otro lado, he sido encargado de muchas responsabilidades muy altas en el Gobierno, entre ellas el plan social para el Cauca, y ya ese plan social tiene una apropiación presupuestal sin precedentes en la historia de Colombia. Pasamos en el 2019 de 900 mil millones de pesos, a casi 2 billones de pesos este año. Además, he podido concertar con las comunidades negras, afrodescendientes y campesinas, para avanzar en ayudarles a superar sus más delicadas dificultades. Y, también he estado coordinando la Zona Futuro del Bajo Cauca antioqueño y sur de Córdoba. Si usted repasa la geografía colombiana, son los lugares donde más necesidad hay de superar los conflictos locales, y yo he empeñado toda mi voluntad, todo mi esfuerzo y el de mi equipo, por avanzar en esos lugares.



(A continuación, el texto de la carta de renuncia del Alto Comisionado, con fecha del 3 de mayo).  



¿Y puede decirse que se va con la satisfacción de haber cumplido con los encargos que le ha hecho el Presidente?





Así es. Y no solo eso. También he enfrentado temas que corresponden a distintas carteras. A veces me ha tocado actuar en circunstancias que tienen que ver con la cartera de Exteriores, otras con la cartera de la justicia, y otras con las carteras del Interior y de Defensa. No estoy diciendo con vanidad, ni mucho menos, que habría podido ser ministro de alguna de esas carteras, porque no lo fui, pero sí pude colaborar, con entrega y con espíritu de equipo, con esos ministerios, en los momentos en que el Presidente me lo solicitó.



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¿Pero, doctor Ceballos, en la mitad de una negociación con el comité del paro que no se ha concretado, no se interpretará que usted se va porque no pudo?





De ninguna manera yo lo interpretaría así.



Pero la gente…





Pues la gente sabrá valorar el esfuerzo que ha hecho el Comisionado de Paz. Primero, por instalar una mesa que no tenía esperanza alguna de ser instalada. Segundo, por escuchar y entender a la contraparte y valorar sus posiciones. Y tercero, habiéndolas valorado, no haber sacrificado los aspectos esenciales de la institucionalidad. Aquí no se ha dejado nada a medias. Hay que recordar que los trabajos tienen etapas, y la primera etapa fundamental era lograr lo que el Presidente me solicitó. Primero que todo, crear una agenda de conversaciones para llegar a acuerdos sobre lo fundamental; esa agenda se estructuró. Y segundo, interlocutar con el Comité Nacional del Paro para llegar a un acuerdo sobre las garantías para la protesta social pacífica, que permita la instalación de una mesa de negociación. Ya la negociación que sigue no le corresponderá al Alto Comisionado para la Paz, porque no tengo facultades; al no ser ministro de ninguna cartera no podría negociar, por lo que esa negociación ya no corresponderá a mi oficina. Por lo tanto, considero mi labor cumplida.





En Bogotá las manifestaciones han convocado a diferentes sectores.

Pero a ver. ¿Por qué la considera cumplida si no está cumplida? ¿Qué hubo adentro del Gobierno que lo llevó a tomar esta decisión, a estas alturas del paseo, cuando usted estaba en la mitad de su labor, o empezando su labor?



No, como le digo, María Isabel, yo había manifestado mi voluntad de dejar el Gobierno desde diciembre del año pasado, y fui aplazando…



¿Pero por qué, por qué, por qué?





Pues mire, hay una circunstancia que yo le tengo que explicar con toda claridad. Desafortunadamente, lo que se presenta en este país es la disputa que tiene una moneda, y le explico por qué: una moneda se tira al aire, cae por un lado o cae por el otro, y la cara por la cual no cae es la que menos peso tiene. Es decir, cuando una moneda tiene que caer por una de sus caras es porque esa cara pesa más que la otra en un momento dado. Y, desafortunadamente, en este país a veces se juega con esa moneda el futuro del país, en una cara con la de Uribe y en la otra cara con la de Petro, y eso no puede seguir así. Yo tengo un discernimiento muy claro, de que esa moneda no puede seguir dando vueltas para ser más pesada del lado de Petro, o del lado de Uribe; creo que el país merece más equilibrio. Yo siento que ambos han sido irresponsables en presionar a este Gobierno y al Congreso para que la moneda se incline más hacia su lado. Tengo muchas distancias, que conoce el país con Petro, y tengo otras muchas también con Uribe. Que si quiere le cuento en qué consisten.



Sí, claro, ¿como no voy a querer que me cuente..?





Quiero explicarlo de manera clara. Pero también reconociéndole al Presidente Uribe que ha sido una persona que transformó este país en un momento en que se necesitaba.



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Lo que me acaba de explicar de manera un poco confusa, es que usted se va en parte por una incomodidad con el ex Presidente Alvaro Uribe?



Sí. Siento una incomodidad con el ex Presidente Uribe, y se refiere a algo esencial que tiene que ver con mi trabajo como Comisionado. En dos ocasiones, desafortunadamente, no fui consultado por el ex presidente Uribe en un par contactos que tuvieron él y representantes suyos con el ELN. Un primer contacto se produjo en un viaje a Cuba a través de uno de sus representantes, sin que yo fuese consultado; y hubo un segundo momento en el cual él se reunió en su casa, como él mismo lo ha expresado en la revista Semana, con el señor Juan Carlos Cuellar, quien es un ex combatiente del ELN que acaba de ser nombrado por nuestro Gobierno como gestor de paz, y ya le explicaré por qué. En esas dos ocasiones no fui consultado por el presidente Uribe. Siento que él tenía la confianza, pero, además, el deber de consultar al Alto Comisionado para la Paz sobre contactos con el ELN, y no lo hizo. Y eso, por supuesto, creó en mí una incomodidad, que aún permanece, no porque no solamente no haya sido consultado, sino porque hay el respeto a la dignidad de un cargo tan complejo como el mío, en el cual el contacto que pueda derivar en un resultado que ayude a la paz o que aleje a la paz, hace parte esencial de mis funciones.



¿Alguna vez el Presidente Uribe fue grosero, desobligante, le dio ordenes indebidas?





No. Él ha sido respetuoso con la institucionalidad. Esta vez no lo fue con la función que yo encarno como Comisionado de Paz.



¿Quiere decir que el ex presidente Uribe se lo “bypaseó”?





Pues ese es un término médico que podría utilizarse. Pero, el presidente Uribe, más que “bypasearme”, me desconoció.



¿Y esa es la causa por la cual usted resuelve irse del Gobierno? ¿No recibió apoyo del presidente Duque?





No María Isabel, todo lo contrario, recibí el apoyo, no solamente de un excelente Presidente, sino de un gran amigo. En el momento en que, y el país lo puede recordar, se supo del viaje de enviados del ex presidente Uribe a Cuba para hablar con el ELN, el presidente Duque, con toda claridad y contundencia, me dijo que le contara al país que el Comisionado para la Paz no tenía conocimiento de eso, y ahí está la declaración oficial. Y en el caso de Juan Carlos Cuellar, el Presidente de la República, tras una solicitud mía, para nombrarlo como gestor de paz en este momento, me dio todo su respaldo. El presidente Duque no solamente es un hombre que respeta la amistad, sino la institucionalidad, y he sentido todo su respaldo. Él es el que evita que la moneda se caiga para un lado o para otro.



El expresidente y jefe máximo del Centro Democrático, Álvaro Uribe.

Pero me queda la sensación de que usted se sale del Gobierno con una gran frustración…



Afortunadamente no. Y por eso le conté al país, a través de las páginas de este periódico en el cual se publica esta entrevista, que había hecho un gran esfuerzo, y en eso quiero absolutamente desmentir a algunos voceros del ELN que dicen que la iniciativa de los contactos con el Vaticano y con Naciones Unidas fueron iniciativa de esas instituciones. Podrán confirmarlo tanto el Nuncio Apostólico Luis Mariano Montemayor, como el enviado del Secretario de las Naciones Unidas, Carlos Ruíz Massieu. Ambos, con el liderazgo y acompañamiento del presidente Duque, son testigos de que quien tuvo la iniciativa de buscar la aproximación con el ELN fui yo, para hacer mi trabajo, que era verificar si el ELN tenía o no voluntad de paz, y hasta ahora no la ha mostrado. Por eso es que es tan importante el nombramiento de Juan Carlos Cuellar como gestor de paz, porque es una forma de responder a uno de los resultados de la exploración de la ONU y de la iglesia, que produjo precisamente la sugerencia de que él se nombrara como gestor de paz.



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¿Pero al fin Cuellar es nombramiento suyo, o de Uribe?





A Cuellar, en su momento, lo quiso hacer nombrar Uribe, pero, como todos sabemos, Uribe no nombra a nadie, el que nombra a los funcionarios públicos y define quién es gestor de paz, es el Presidente de la República. Y el Presidente de la República es Iván Duque Márquez, y así lo demuestra esta decisión tan clara y tan oportuna.



¿Lo que usted me está diciendo es que el ex presidente Uribe cogobierna?





No, yo no estoy diciendo eso. Pero muchas personas lo quisieran, y eso no es correcto.



Pero usted se siente que trataron de cogobernarle en el tema del ELN…





Yo siento que he tenido la suficiente claridad y decisión en mi vida, para saber quién es mi jefe. Y mi jefe siempre ha sido, desde el primer día, el presidente Duque, y lo seguirá siendo hasta el último día.



¿Y entonces por qué se va, si su jefe es Duque y no Uribe?





Ah, es que yo no me voy por Uribe, me voy por una decisión personal. Porque tengo la claridad de que puedo seguirle sirviendo al país, en otros ámbitos de la vida política. Y le quiero decir algo muy importante, nunca he pertenecido al Centro Democrático, y por tanto yo no tengo ningún tipo de relación política con el ex presidente Uribe. Tal vez el país no lo sabía, pero nunca he pertenecido al Centro Democrático, como no pertenezco hoy a ningún partido político.





Y eso de aunque se va del Gobierno, tiene pensado servirle en otros ámbitos al país, coincide con que su renuncia se produce antes del 29 de mayo, cuando comienzan las inhabilidades para las candidaturas presidenciales. Tiene algo pensado por esos lares?



(Rie). Está muy buena esa pregunta….. Yo no soy ministro del despacho, y al no serlo, no tengo inhabilidad para tener que renunciar un año antes. Renuncio por razones absolutamente personales. Perfectamente podría seguir en el gobierno si decidiese tener algún tipo de aspiración. Lo más importante acá es que es una decisión que mi alma eligió, no seguir en el gobierno. Pero seguiré en mi discernimiento de cuál es la mejor manera de continuar sirviéndole al país.



Pero, no lo descarta…





El discernimiento lo dirá…



Umm… ¿Qué puede sentir el presidente Duque, cuando en la mitad de semejante caos nacional usted, su mano derecha, al que le entregó la confianza para manejar estos diálogos en esta encrucijada, se vaya precisamente en este momento?





Yo creo que él va a sentir un gran agradecimiento. Los presidentes tienen muchas manos derechas, le fui leal y le serví hasta el último momento en el cual él sabía que yo estaría en su gobierno. Deslealtad y falta de responsabilidad habría sido decirle que como yo ya estaba renunciado no iba a asumir el reto de apoyarlo, aun cuando no fuera exitosa una labor tan difícil como la que he enfrentado estos días.



Y última pregunta. Me da pena ser repetitiva, pero si me lo puede decir en un renglón, se lo agradecería: ¿Por qué se va?





(Ríe) Lo voy a pensar muy bien……..(pasan unos segundos). Porque mi alma ha elegido trabajar hasta el último día de mi vida por transformar y unir a Colombia…



¿Y eso no es lo que está haciendo ahí con los del paro?





No aún, como lo quisiera…



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MARÍA ISABEL RUEDA