TEMAS DEL DÍA

EN VIVO: MOVILIDAD EN BOGOTá SALVATORE MANCUSO ESTá EN COLOMBIA CONSTRUCTORA PUENTE DE CALLE 100 CON SUBA NEQUI DEJA DE FUNCIONAR FEP 2024 RENTA CIUDADANA LINK DEL SISBÉN WINGO DESCUENTOS SíNDROME DE DOWN TAYLOR SWIFT LOTERíA DE CUNDINAMARCA Y TOLIMA JUEGOS MENTALES EXCLUSIVO SUSCRIPTORES
Archivo
04 de enero 2011, 12:00 a. m.

La mirada mordaz de Rayma Suprani

Jean Palou Egoaguirre El Mercurio (Chile) Santiago. Cuando le han preguntado por qué se le ve siempre tan seria, Rayma Suprani, la caricaturista de la viñeta diaria del periódico venezolano El Universal, no duda en responder: "El humor es una cosa seria".

Lo dice con la acidez habitual que esta periodista de formación e ilustradora por vocación estampa con tinta en las páginas editoriales del diario desde 1999. El mismo año en que Hugo Chávez -blanco favorito de sus dibujos- llegó al poder en Venezuela.

"Digamos que toda dictadura es bastante fecunda para la crítica y para la denuncia -señala Rayma, explicando el "paraíso" que viven los caricaturistas locales, henchidos con una actualidad que les da material de sobra para la ironía y el sarcasmo-. Esto no es ninguna alegría tampoco, porque, en el caso nuestro, hacer humor de un país en ruinas a veces es bastante duro".

Esta ilustradora fue la ganadora del Premio a Mejor Caricaturista de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) en el 2005.

Rayma -que no es seudónimo- se ha hecho un nombre en Venezuela por sus críticas mordaces y cada vez más abiertas contra el gobierno de Chávez, y ha sido destacada como una de las herederas más aventajadas del veterano "maestro" del humor gráfico en el país, Pedro León Zapata, quien a sus 81 años aún dibuja en el diario de la competencia, El Nacional.

En medio del creciente acoso a los medios, ella asume orgullosa su rol: "Siento que la opinión se ha vuelto una amenaza, sobre todo cuando es diferente a lo que se plantea desde el poder. Y los humoristas gráficos hemos pasado a ser como una especie de valientes de la sociedad, cuando en realidad no queremos serlo. Simplemente hacemos nuestro trabajo, con el compromiso interno de que tenemos una página en blanco y nos queremos expresar", afirma.

Según Rayma, a este respecto en su país "hay mucho miedo".

"La gente se nos acerca como si uno fuera una persona valiente. Expresar la opinión públicamente se ha vuelto un acto de valentía, y eso no ocurre en las democracias", dice Suprani, quien no es muy optimista acerca de que pueda disfrutar esa libertad de expresión por mucho tiempo más.

"El Gobierno debe estar dejando la prensa escrita para el postre, para devorársela al último. Hasta ahora, puede que este diario no haya sido tan golpeado como otros medios, pero está en la lista", se atreve a predecir.

Suprani, quien recibe constantemente amenazas en su correo electrónico, ha sido cuestionada por su "antichavismo extremo". Pero ella lo ve como parte del oficio: "Yo siento que el trabajo del caricaturista es siempre ser un ojo crítico ante el poder, sea cual fuere el poder de turno. Cuando uno pasa a hacer un humor complaciente, pierde toda la credibilidad. El caricaturista no puede hacer concesiones con el poder, ni de izquierda ni de derecha".

Aun así, admite que en los últimos tiempos sus caricaturas se han puesto mucho más explícitas que sugestivas, al punto que ha hablado directamente de "dictadura" o ha evocado signos del comunismo soviético. "A veces, en Venezuela tenemos un problema para llamar las cosas por su nombre. Es como una pequeña vergüenza de decir las cosas claras. Pero, yo siento que ahora nos toca llamar las cosas por su nombre específico. Y una cosa es democracia, otra es dictadura", arguye.

A Chávez, sin embargo, dejó de retratarlo. "Yo no dibujo al Presidente porque me parece que tenemos suficiente personalismo en todo lo que lo rodea -explica- . Prefiero representarlo con otras iconografías, que no sea el rostro de una persona específica. De todas maneras, todo el mundo sabe quién es el que abusa del poder".

En Venezuela, no son muchos, pero hay caricaturistas que simpatizan con el proyecto de Hugo Chávez. Uno destacado es Rubén Hernández, del diario Vea, quien ganó el Premio Nacional de Periodismo de este año por su trabajo contra "el imperialismo, la oligarquía y los medios de oposición".

"Hacen odas a una especie de faraón o una persona con poderes especiales.

Retratan a una especie de milagrero -afirma Suprani-. Me parece muy terrible cuando el humor se vuelve complaciente. Mi trabajo es de mucho humor negro, y para mí la crítica es fundamental".

¿Quién es Rayma? Nació el 22 de abril de 1969. A los 20 ingresó a la escuela de Comunicación Social de la Universidad Central de Venezuela. Paralelamente, trabajó en los diarios 'Economía Hoy' y en el antiguo 'Diario de Caracas'

¡Notamos que te gusta estar bien informado!

¡Notamos que te gusta

estar bien informado!

Para continuar leyendo, si ya eres suscriptor: