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25 de febrero 2014, 11:02 p.m.

Falta de combustible no permite que circulen las rutas

El operador del sistema tiene una deuda de 73.000 millones de pesos.

Al insistir en que no cuentan con el dinero para comprar el combustible que mueva sus buses, Metrolínea (principal operador) mantuvo su orden de paralizar su flota, hecho que afecta al 60 por ciento del sistema integrado de transporte masivo en Bucaramanga.

Los 152.000 usuarios sufrieron ayer, por segundo día, demoras en las estaciones por el prolongado tiempo que transcurrió entre los buses del segundo operador que se quedaron cortos para tanta demanda.

Freddy Cubides, gerente de Metrocinco Plus, el operador en crisis, indicó que se vieron obligados a parar los 19 articulados, 61 padrones y 97 busetas alimentadoras que a diario consumen 35 millones de pesos en combustible para cubrir rutas de Piedecuesta, Bucaramanga y Floridablanca.

Precisó que la parálisis de su flota se debe a que el operador se “reventó” por las deudas con la banca, que se acercan a los 73.000 millones de pesos.

“Hemos hecho hasta lo imposible por mantener la operación, pero Metrolínea nos debe por tres quincenas 4.000 millones de pesos. Nos pagan por kilómetro recorrido y de la bolsa de transporte el recaudo es del 13,5 por ciento”, aseguró Cubides, tras advertir que, en todo caso, los buses para el sistema se moverán solo cuando reciban el dinero.

REDACCIÓN BUCARAMANGA