La agencia de viajes Aviatur ya comercializa vuelos suborbitales, a 110 kilómetros de altura, en una nave de Virgin Galactic, del multimillonario británico Richard Branson.
Viajar al espacio a tres veces la velocidad del sonido y flotar sin gravedad son experiencias que los colombianos podrán vivir a partir del 2011, si tienen 200.000 dólares. Ese es el precio de cada tiquete que la agencia de viajes Aviatur, acreditada por Virgin Galactic, ya comercializa en el país.
El plan turístico, que comenzará a funcionar entre finales del 2009 y comienzos del 2010, incluirá tres días de entrenamiento, probablemente en Spaceport America, un moderno terminal aéreo que será construido, desde comienzos del año entrante, en el estado de Nuevo México, en Estados Unidos.
Según Carolyn Wincer, responsable de las ventas de Virgin Galactic, la duración del viaje será de dos horas, entre las que se cuentan cuatro minutos durante los cuales los seis pasajeros de la nave 'Space Ship II' y sus dos pilotos sentirán la ingravidez.
"Ya tenemos 270 pasajeros de 35 países, cuyas edades oscilan entre 22 y 83 años", señaló Wincer, para referirse al cálculo que ha hecho Virgin Galactic, en el sentido de que el 90 por ciento de las personas con buena salud son aptas para llevar a cabo estos vuelos. El objetivo es realizar frecuencias diarias, pero primero se deben estar afinadas todas las medidas de seguridad.
La idea de poner a disposición del público los viajes espaciales la ha materializado el multimillonario británico Richard Branson, quien en su imperio comercial cuenta con un sello discográfico, una compañía de trenes y una aerolínea, entre otras empresas.
Lo que Virgin Galactic hará es acondicionar una nave madre en la que estará enganchada una más pequeña ('Space Ship II'), y en la que viajarán los pasajeros. El despegue se realiza como el de cualquier avión, y ambos aparatos se elevan hasta una altura de 16 kilómetros.
Entonces, 'Space Ship II', fabricada en un ciento por ciento de compuestos de carbono, se desprenderá y sus motores la llevarán hasta 110 kilómetros de altura, donde los motores se apagarán, el silencio reinará y los pasajeros experimentarán la ingravidez.
Desde esa distancia - explica la responsable de ventas de Virgin Galactic- será posible ver a 1.500 kilómetros a la redonda, hasta el Golfo de México por un lado y la costa de California, por el otro. Esta altura es suborbital, lo que quiere decir que la nave no viajará alrededor de la Tierra.
Luego de esta experiencia, 'Space Ship II' regresará y aterrizará en la misma misma pista desde la que despegó. Los avances de Virgin Galactic han permitido que ya se hayan llevado a cabo tres vuelos de este tipo.
Mientras esta tecnología se pone a punto para masificar el turismo espacial, algunos ya sueñan con abaratar los costos de los viajes internacionales. Por eso Wincer explica que no es descabellado pensar en que una nave llegue a utilizar la órbita de la Tierra para, dentro de unas décadas, hacer que sea posible volar de Sydney (Australia) a Nueva York (E.U.) en una hora y media.
La carrera por el turismo espacial se ha puesto interesante recientemente, pues no solo existe la iniciativa de Branson. La firma Space Adventures anunció a mediados de este año que un acuerdo con la agencia espacial rusa para organizar el primer vuelo comercial de Soyuz, que ya transportó varios turistas a la Estación Espacial Internacional.
Allí, el último de ellos permaneció 14 días con los astronautas del complejo orbital, luego de haber pagado 25 millones de dólares.
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