Foto: El Mercurio, Chile - GDA
Modernidad, gastronomía, teatro, compras y hasta poesía se mezclan en la capital chilena.
Modernidad, gastronomía, teatro, compras y hasta poesía se mezclan en la capital chilena.
Muchos turistas solo rozan a Santiago por uno o dos días. La mayoría va rumbo a alguno de los espectaculares centros de esquí que están a menos de una hora de la ciudad; a sumergirse en el éxtasis para los sentidos que suponen los hermosos paisajes del sur; a recorrer las cada vez más sofisticadas rutas del vino; al norte, para hacer turismo astronómico en los cielos más despejados del mundo, o detrás de la pesca, la navegación a vela o algún otro de los muchos deportes para los que Chile tiene escenarios deslumbrantes.
La oferta de planes fuera de Santiago hace que muchos piensen que en la capital chilena hay poco que ver. Pero nada más alejado de la realidad.
La siguiente es una guía para que 'si vas para Chile' -como dice la canción-himno del país austral- usted pueda descubrir y gozar una ciudad que de cenicienta y aburrida, poco.
Unas machitas a la parmesana...
El Mercado Central es un ícono de cultura santiaguina, como La Boquería para Barcelona.
Inaugurado en 1870, esta es una visita clave para quienes quieran disfrutar de una de las mayores riquezas de Chile: su comida de mar. Pero también para meterse un poco en el Chile popular. 'Sacarse la caña' (desenguayabar) los primeros de enero en el Mercado Central, es una tradición.
El mejor sitio para comer se llama 'Donde Augusto', un lugar donde se han sentado a manteles varios presidentes.
Un consejo: empiece con unas machas a la parmesana, y luego siga con otras entradas: un pastel de jaibas o unos 'locos mayo', para que pueda probar varias cosas. (Ojo: no es un sitio barato.Piense en unos 60 mil pesos colombianos por persona).
Ir de compras al Parque Arauco
El parque Arauco es 'el' centro comercial de Santiago. Allí podrá satisfacer cualquier antojo que tenga en sus más de 370 locales. Su oferta de entretenimiento es muy completa: restaurantes, cafés, pubs, cines, bolos, juegos infantiles, etc. Cuenta con casas de cambio, oficina de LAN Chile y oficina de turismo. Cierra a las 9 p.m.
Caminar por la cuadra más cara
La Avenida Alonso de Córdova es la calle de la exclusividad en Santiago de Chile. De la exclusividad en moda (hay tiendas de Armani, Zegna, etc); en restaurantes y en cafés.
Un buen lugar para pasear y para comprar, si su bolsillo se lo permite.
Ver Santiago desde el aire
En un día despejado, el teleférico del cerro San Cristóbal es la mejor opción para hacerse a las mejores vistas de Santiago.
Lo ideal es tomar el funicular en la Estación Pio Nono (muy cerca de la casa de Neruda), que lo llevará hasta una cumbre donde está una enorme imagen de la virgen de La Inmaculada Concepción. Y allí iniciar el trayecto en el teleférico, que recorre más de 4 kilómetros. Un buen plan, si va en familia o en pareja. Toda la información está en: www.funicular.cl
Las 'boutiques' de vinos
Si hay algo que ha hecho a Chile famoso en el mundo es su vino. Lo que poca gente sabe, salvo que sea experta en el tema, es que desde hace una década Chile vive una explosión de viñas boutique que producen vinos de altísima calidad y que han recuperado y desarrollado una increíble variedad de cepajes.
No puede dejar de ir a sitios como La Vinoteca (www.lavinoteca.cl) o el Mundo del Vino, sofisticadas boutiques del vino donde expertos lo guiarán por un mundo fascinante.
El Carménère es la cepa insigne de Chile en este momento, pero déjese tentar también por los Chardonnay del costero valle de Casablanca, la resurrección del Pinot Noir o el singular Syrah.
Desde 15 dólares encontrará vinos realmente memorables.
Un poco de jazz a la santiaguina
Un poco de jazz nunca cae mal y en Santiago hay un club de jazz que funciona desde 1943 y en el que se puede disfrutar de todos los estilos y tendencias, desde las expresiones más tradicionales hasta las contemporáneas, incluyendo la fusión del jazz con la música latinoamericana. Y todo al calor de una buena botella de vino chileno o de un buen coctel. El Club de Jazz de Santiago no es un lugar pretencioso, pero sí un lugar de buena música.
Funciona solo los jueves, viernes y sábados, a partir de las 10:30 de la noche.
Toda la programación e información necesaria para llegar la encuentra en: www.clubdejazz.cl
Una capital de mucho teatro
Si va en enero (verano), podrá gozarse 'Santiago a Mil': una explosión de teatro, danza y música, en espacios cerrados y abiertos, que a lo largo de un mes colma la ciudad de arte. (www.stgoamil.cl).
Pero si enero no es el mes de su visita, tranquilo, porque en todo caso encontrará una ciudad llena de puestas en escena, pues en Santiago hay decenas de compañías.
La guía más completa para entrar en contacto con este rico mundo santiaguino la encontrará en la revista Wiken del diario El Mercurio, que aparece los días viernes o que puede consultar vía: www.mercurio.cl.
Visitar la casa de Pablo Neruda
Visitar 'La Chascona', la casa en Santiago del poeta Pablo Neruda, es una buena oportunidad para entrar en contacto con la intimidad y buen gusto de este Premio Nobel de Literatura que no necesita presentación. Toda la información que necesita para organizar su visita la encuentra en: www.fundacionneruda.org.
Al conocer 'La Chascona' tendrá la oportunidad de pasear por el barrio de Bellavista, el más bohemio de Santiago: un lugar lleno de restaurantes, bares, salas de arte y artesanos maestros en el lapislázuli, la piedra de Chile. En Bellavista, por las noches, hay mucha movida. Un lugar: el Patio Bellavista (www.patiobellavista.cl).
Una copa obligada
Probar el Pisco Sour es un placer obligado.
Y aunque en principio no tendrá que esforzarse mucho, porque se lo ofrecerán en todos lados, aproveche que 'hay que hacer esta tarea' para conocer alguno de los siguientes sitios: los bares Liguria (en Providencia, un ícono de la movida santiaguina) y/o el Opera Catedral (detrás del cerro Santa Lucía y con una terraza muy agradable).
O alguna de las siguientes zonas de movida nocturna: Lastarria, Bellavista, Plaza Nuñoa y Plaza Brasil, en la línea más bien bohemia-alternativa. O Borde Río y la Plaza San Enrique, en la línea más exclusiva o 'play'. Usted elige.
Un 'sanguchito' a la chilena
En Chile se rinde culto a su majestad el sandwich. Probar un 'ave palta', un 'barros luco' o un 'lomito mayo' es una tentación en la que vale la pena caer.
El templo de esta religión nacional es la Fuente Alemana (metro Plaza Italia), en el corazón de la ciudad.
Pero también hay 'templos alternativos', y muy respetados, en la zona del 'barrio alto' (hacia la cordillera), donde usted puede descubrir los placeres de esta forma de comer y que en Chile ha desarrollado características campeonas. Uno de esos templos alternativos del 'sanguchito chileno' es el restaurante Tip y Tap: Isidora Goyenechea 2922 o en el Parque Arauco.
VÍCTOR MANUEL VARGAS
EDITOR DE EL TIEMPO
SANTIAGO DE CHILE
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