Representantes de 80 países se reunieron presionados por la disyuntiva de extender o no la moratoria a la caza de ballenas y la ampliación de los santuarios.
En el acto inaugural de la sexagésima asamblea de la Comisión Ballenera Internacional (CBI), el canciller chileno, Alejandro Foxley, llamó a cazadores y conservacionistas a llegar a consensos y reiteró el apoyo de su país a la moratoria.
Paralelo a la reunión, la presidenta chilena, Michelle Bachelet, firmó en la localidad costera de Quintay, a unos 120 kilómetros al oeste de Santiago, un proyecto de ley que declara Santuario de Ballenas las aguas jurisdiccionales.
La mandataria también firmó el decreto que declara Monumento Natural a estos mamíferos marinos y un tercero que extiende la moratoria de caza de forma indefinida en el país.
El proyecto, dijo Bachelet durante el acto, tipifica el delito de caza de cetáceos, prohíbe dar muerte, cazar, tener, poseer, transportar, desembarcar, elaborar, comercializar o efectuar cualquier proceso de transformación de cualquier especie viva o muerta de cetáceo.
También, dijeron fuentes de la reunión, el interés de los cinco días de debates se centrará en la modernización de la Comisión, creada hace 62 años, en 1944.
En tanto, el canciller Foxley también apoyó el proceso de reforma de la CBI, y se comprometió "a contribuir en forma responsable y realista" al debate sobre el futuro de la organización.
"Al entrar en un proceso de negociación como el presente, es necesario que las partes busquen soluciones que sean aceptables para todos y que salvaguarden los intereses fundamentales", dijo Foxley que pidió no defraudar las expectativas en relación a la protección de las ballenas.
"Es un desafío no fácil de lograr", recalcó el canciller, que también solicitó a la CBI integrar a sus debates a las ONGs conservacionistas, que hasta ahora participan como observadores, lo que fue acogido favorablemente por el presidente de la Comisión, William Hogarth.
Hogarth anunció que los representantes de cerca de 50 organismos ambientalistas podrán, por primera vez, intervenir en el plenario, pero sólo en relación con el futuro de la organización.
La extensión o no de la moratoria a la caza de ballenas y de ampliar los santuarios que las protegen divide a los delegados. Mientras la Unión Europea y 13 países de Latinoamérica están por prolongar indefinidamente la moratoria impuesta en 1986, otro grupo de países encabezados por Japón, Islandia y Noruega busca poner fin a este medida.
En este contexto, Foxley abogó por la búsqueda de soluciones y decisiones por consenso, que definió como "el primer paso a un mayor entendimiento" y agregó que "solo a través del diálogo se puede encontrar un terreno común entre quienes piensan distinto", dijo.
También instó a los delegados a "agotar todas las instancias antes de someter una decisión a votación, ya que ésta, por su naturaleza, divide".
En el plenario se debatió una moción para que durante la reunión no se adopten resoluciones por votaciones, con el fin de evitar situaciones de tensión, dijo Hogarth.
En la oportunidad, el comité científico de la CBI entregó un informe que señala que los análisis demostraron reducciones importantes de ballenas a partir de los años setenta y, además, se constató que muchas especies se encuentran "en un precario estado de conservación".
Agrega que hay que ser cautelosos para interpretar las estimaciones de este año, ya que no hay una respuesta precisa sobre a cuánto asciende la población de ballenas.
Sin embargo, el delegado japonés, Joji Morishita, anunció que su país pretende reanudar, "bajo control internacional", la caza sostenible de especies abundantes de cetáceos. "Japón está comprometido a la conservación y protección de las especies amenazadas", aseguró.
En tanto, el delegado noruego Karsten Klepsuik dijo a 'Efe' que su país está contra la moratoria. "Noruega es uno de los pocos países en el mundo que comercializa ballena, pero lo hacemos de forma responsable y sostenible, basada en métodos científicos", aseguró.
Por su parte,, el representante de Greenpeace, Milko Schvartzmann, dijo a 'Efe', que éste es un momento crucial de la CBI, para que ésta se transforme en un organismo de conservación de cetáceos.
La reunión de la CBI se inició en medio de una protesta de grupos conservacionistas locales, que se reunieron para manifestarse en favor de las ballenas en las afueras del hotel donde se realiza el encuentro, en el oriente de Santiago, pero fueron reprimidos por carabineros, que detuvieron a 15 personas.
EFE
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