Sus escamas están constituidas por varios estratos que permiten atenuar mordeduras, evitar cualquier penetración en los tejidos más sensibles y limitar posibles daños en la zona alrededor del impacto.
Los minúsculos escudos de este depredador de 40 cm que están formados por cuatro capas diferentes, fueron sometidos a simulaciones de mordeduras por un grupo de investigadores que examinaron durante mucho tiempo el Polypterus senegalus, llamado "anguila dinosaurio", por tener escamas similares a las de los peces de hace millones de años. Los ingenieros del Massachusetts Institute of Technology (MIT), financiados por el Pentágono, analizaron varias escamas extraídas de peces vivos. Según los investigadores, la geometría "fascinante" de cada una de estas cuatro capas, y la forma en la que se articulan entre ellas, contribuyen a explicar la extraordinaria resistencia de las mismas. Las aplicaciones concretas que se pueden sacar de ellas son muy prometedoras. "Numerosos mecanismos que describimos podrían ser transpuestos a sistemas de protección para humanos", señaló Christine Ortiz, profesor asociado al MIT, en el estudio publicado el domingo en la revista 'Nature Materials'. AFP
<< Anterior Artículo 3 de 7 Siguiente >>
Publicidad
COPYRIGHT © 2009 CEET Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. Ver Términos y Condiciones.