A las personas que le tienen fobia al odontólogo, el ruido de la inclemente fresa y los característicos olores a cemento y guantes desechables pueden causarles una desazón sin igual, y no es raro que ya sentadas en el sillón reclinable la rigidez se apodere de su cuerpo, como si se hubieran tragado una sombrilla, y un frío sudor recorra su agobiada humanidad. Todo eso incluso antes de abrirle la boca al experto. Si la escena le suena muy familiar, reciba buenas noticias: ahora resulta hasta placentero ir al odontólogo. La razón es sencilla, desde que está en la sala de espera se hace todo lo posible para disminuirle sus niveles de ansiedad a través de sesiones de aromaterapia, bebidas naturales desintoxicantes y relajantes como jugo de patilla, papaya o avena con banano, pañitos húmedos y tibios y hasta masajes corporales. En otras palabras, el paciente se siente como en un spa. Y digamos que no son solo pañitos de agua tibia para amortiguar el dolor de la visita, porque los tratamientos también van en procura de producirle cero estrés y tortura psicológica y física. Desde anestesias dosificadas con ayuda computarizada, para que esta sea menos dolorosa al ingresarla en los tejidos orales, hasta la posibilidad de que un robot talle el diente que perdió en 20 minutos y así su estadía en ese lugar sea lo menos demorada posible. Estos y otros adelantos revolucionarios existen en salud oral.
1. Relájese en consulta
Para el odontólogo estético Marlon Becerra no solo los adelantos tecnológicos son claves para tratar la fobia. Lo primero es sacar mentalmente a los pacientes de los espacios que les generaron trauma. Por eso a los suyos los recibe en una clínica spa donde se escucha música lounge y chill out, hay un bar, zona de masajes y de arreglo de uñas de manos y pies y, lo más importante, insiste que los consultorios son libres de ese olor a eugenolato (parecido al clavo), que tan malos recuerdos les traen.
2. A dormir el dolor sin miedo
A través de máquinas portátiles se suministra la anestesia, que produce distintos tipos y grados de sedación, explica el odontólogo Christian Salazar. Son indicadas para niños mayores de 5 años y de complicado manejo, adultos nerviosos o pacientes que no controlan sus movimientos corporales (Síndrome de Down o Parkinson). Las únicas recomendaciones son que asistan con un acompañante y no conducir después de la consulta.
2. Coronas dentales en 20 minutos
Con el sistema de Cadcam Cerec, se utilizan computadores para mejorar la fabricación y el diseño de los dientes. No hay necesidad de tomar la impresión y de enviarla a un laboratorio, sino a través de un escáner se obtiene la muestra directamente. Es más preciso, no duele y la corona, que antes se tardaba en tenerla en el consultorio ocho días en promedio, ahora se obtiene en menos de una hora. Sirve para reemplazar uno o varios dientes y carillas en porcelana.
3. 'Fotografías' dentales indoloras
Las tomografías digitales, que son como radiografías pero tridimensionales de todas las estructuras internas (huesos, forma de los dientes y distancia entre estos, etc.), permiten implantes con tornillos de titanio para fijar nuevas piezas dentales sin mayores riesgos.
La toma de esta muestra dura 20 minutos y brinda una visión detallada de las estructuras anatómicas. El paciente sale en una hora con un diente provisional mientras se le pone el definitivo, por el que debe esperar 72 horas, para que haya mejor integración entre el hueso y el tornillo. Antes se esperaba de tres a seis meses para una corona definitiva.
4. Dientes duros como el acero
El circonio, un material tan fuerte como el acero y del mismo color del diente, ofrece los mismos resultados de las coronas de porcelana. Con este se pueden hacer puentes fijos que remplazan una o varias piezas dentales y se utiliza también para implantes que no delatan su presencia al sonreír en pacientes con encías delgadas, explica el odontólogo Juan Camilo Achury.
5. El robot, el otro odontólogo
Que un robot le meta la mano a su boca para arreglarla ya no es ficción. En el país se cuenta con tecnología CAD CAM, que es diseño y maquinación a través de un computador.
Mediante un escáner se hace una lectura pormenorizada de los desgastes y las reparaciones que necesitan los dientes y, con un software especializado, se realiza el diseño del que reemplazará a esa estructura parcialmente perdida.
El robot , dice el odontólogo César Tovar, es una máquina con un sistema de fresas que se mueven a 360 grados, talla sobre un bloque cerámico y fabrica el diente en 20 minutos. Sirve para reemplazar carillas, una corona completa sobre un diente natural o en caso de implantes y prótesis fijas.
El odontólogo hace las lecturas de los dientes sobre el molde o sobre las piezas dentales del paciente y supervisa el diseño que traza el computador.
C les prohíben estos pecados dentales...
Si quiere evitarse dolores de cabeza y de muelas, sea más cuidadoso con su higiene oral y cumpla con las siguientes recomendaciones:
* Debe cepillarse los dientes cuando se está en el lugar de trabajo.
* Si no tiene crema, se puede limpiar los dientes. Con el cepillo se logra remover una cantidad importante de residuos.
* Mascar chicle no basta para limpiarlos.
* Las madres gestantes deben ir por lo menos una vez al odontólogo para que les hagan limpiezas bucales. En este período se inflaman las encías por los cambios hormonales.
* No descuide los dientes de leche de los niños con el pretexto de que son 'provisionales'. Estos les guardarán el espacio a los permanentes e influyen en el habla. Por eso evite que se duerman con el tetero, esto les generan caries.
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