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Sin visa para enfermarse

Para no echar a perder un viaje de placer, así sea corto, y así usted vaya a estar hospedado en un hotel cinco estrellas y aparentemente en las mejores condiciones climáticas, debe tener ciertas precauciones y no olvidar seguir todas las advertencias viales y de seguridad en piscinas y playas, que lo mantendrán alejado de contratiempos y lo salvarán de que un agradable descanso se convierta en una incómoda visita al hospital.

Los primero que debe tener en cuenta es inmunizarse contra distintas enfermedades. Por eso hay diferentes tipos de vacunas: unas  que se exigen a todos los viajeros, cuando se repite con frecuencia el destino, los viajes son prolongados o el turista viene de o se dirige a zonas endémicas. C le sugiere que revise su esquema de vacunación y tenga en cuenta que estas enfermedades lo pueden atacar si usted da papaya.

- Contra la fiebre tifoidea: la transmite la salmonella, un parásito presente en el agua. Exige una sola dosis, se puede aplicar después de los tres años de edad, protege durante tres años también e inmuniza contra tres tipos de salmonella. Se recomienda si viaja a cualquier destino del mundo y más si no hay alcantarillado en óptimas condiciones, pero también cuando salga de excursión a zonas como los Llanos Orientales, donde se consume agua de río y se usa la de pozos profundos. Se debe aplicar un mes antes, por lo menos.

- Contra la fiebre amarilla: obligatoria en países de Centro y Suramérica (El Salvador, Guatemala, Ecuador y Brasil, etc), África, India y China, entre otros. Debe aplicarse por lo menos 10 días antes de ingresar a cualquier zona tropical de Colombia como Llanos Orientales, Costa Pacífica y Atlántica. Se puede recibir a partir del año de vida y solo en casos extremos de brotes, en menores de 6 meses. La vacuna dura 10 años y no la pueden recibir enfermos de sida, lupus, cáncer, que estén tomando corticoides o se les haya retirado el timo (porque tienen disminución de defensas). No es recomendable aplicarla durante el embarazo, a menos que haya alguna autorización médica.

- Contra el tétano: se transmite por tierra contaminada con heces de animales, pero hay más riesgo en caso de raspaduras o heridas como con alambre de púas. Desencadena contracciones musculares (convulsiones) que puede ocasionar la muerte. Existen tres tipos de vacunas, pero la más aconsejable es la DPT para adultos, se aplica desde los 4 años de edad, refuerzo de la de bebé, e inmuniza contra la difteria, tos ferina y tétano. Es una sola dosis y dura 10 años.

- Contra la rabia: es un virus muy agresivo y sus síntomas pueden aparecer un mes después del contagio y, entre más cerca esté la mordedura del cerebro, hay riesgo de más rápida contaminación, porque es al lugar a donde trata de llegar. No hay límite de edad para recibir la vacuna para protegerse y consta de tres dosis (la segunda a los 7 días y la tercera a los 28), por eso se recomienda 30 días antes de un viaje, especialmente si visita zonas con riesgo de exposición a murciélagos como en África, Costa Rica y Colombia en la Amazonía, Costa Pacífica y Llanos Orientales. 

- Contra el cólera: se recomienda como protección de la diarrea del viajero, que es causada por la Enterotóxina E.Coli (ETEC) y especialmente en estadías cortas. Aunque en Colombia no se aplica, en países como Perú, Ecuador y algunos de Asia, la recomiendan especialmente en áreas endémicas. 

- Contra la hepatitis A: el contagio puede ser vía oro fecal a través de agua y alimentos contaminados. No la subestime porque puede ocasionar hepatitis fulminante, daño hepático severo y la muerte y hay más riesgo en niños, ancianos y pacientes con enfermedades de base (cáncer, hipertensión, diabetes, etc). La vacuna consta de dos

- Contra la hepatitis B: se transmite a través de fluidos corporales (leche materna, líquido amniótico, saliva, sangre, etc), en transfusiones y relaciones sexuales sin protección. Por eso la Organización Mundial de la Salud (OMS) la recomienda para todos los viajeros, sin distingo de destino; se aplica en cualquier edad, incluidos niños, y exige dos dosis con intervalos de un mes y la tercera a los seis meses. 

- Contra el neumococo y la influenza: indicada para niños, personas con enfermedades de riesgo (en el caso del neumococo personas con diabetes, hipertensión, que les hayan quitado el bazo o consuman corticoides) y adultos jóvenes o mayores especialmente si van a viajar a países en invierno. 

Asesoría: Faysule Ulloa, jefe del servicio de vacunación de la Cruz Roja Colombiana. Tel. 428 1111, en la línea 195 de la Secretaria de Salud y en las páginas www.cdc.gov.travel y www.WHO.int/ith  o a vacunación@cruzrojabogota.org.co.

Los 'achaques' por los viajes 
 
1. Jet - lag: es la desincronización fisiológica que se sufre cuando se viaja a lugares con otro uso horario y se refleja en fatiga, cansancio y alteraciones del sueño. En algunas mujeres se presentan alteraciones menstruales.
 
¿Cómo sincronizarse? simplemente espere y descanse, porque por cada hora de diferencia respecto al punto de origen de viaje, y si se desplaza de occidente a oriente, por ejemplo de Bogotá a Londres, el cuerpo necesita un día de adaptación y  la recuperación es más lenta. Cuando el desplazamiento es de oriente a occidente, de Londres a Bogotá, la adaptación será más rápida (se necesitaría medio día por hora de diferencia, en promedio), porque los síntomas son menos severos.
 
2. El soroche: es el mal de las alturas. Dolor de cabeza, náuseas, vomito, cansancio y fatiga inexplicable, son los síntomas presentados con los cambios de altura en los viajes.
 
¿Cómo se trata? Si sabe que va a pasar a una altura mayor del punto de origen de viaje por tierra, haga paradas de climatización de 20 minutos a una altura intermedia. Por ejemplo cuando viaja desde Girardot a Bogotá, descanse en Funza. Y en vuelos hidrátese, consuma un vaso de agua o jugos sin azúcar cada hora y siga las indicaciones del especialista formuladas en la consulta prevuelo.
 
3. Cinetosis: náuseas y vómito son los síntomas más frecuentes cuando se viaja en barco o lancha y, ocasionalmente, en avión. Se medica cuando es una situación intolerable, pero el remedio infalible es bajarse de la embarcación.  
 
Asesoría: Sandra C. Díaz C. médica especialista en medicina aeroespacial y salud ocupacional. Contacto en el celular: 313 2860926
 
Lo imprescindible para viajar tranquilo

1. Planear muy bien el viaje: averigüe las vacunas que le se exigen a la zona donde va y más si viaja con niños, embarazadas o adultos mayores; pregunte por su tiempo de protección, sobre las enfermedades que estén circulando en el destino y cómo está el clima. La familia debe asistir a una consulta médica previa con especialista, así se transporten por vía terrestre. Los médicos aeroespaciales les indicarán desde cómo manejar el aire acondicionado, no exponerse a enfermedades por los cambios de altura, hasta cómo tomar sus medicamentos para enfermedades de base (desde gripas hasta diabetes o hipertensión) según los cambios de horario.

2. Ante la duda, absténgase. Por eso no consuma agua que no esté embotellada ni alimentos en sitios que no le brinden confianza. Así también los alérgicos a ciertos alimentos (mariscos, maní) y a picaduras de insectos (zancudos, abejas, etc) deben  llevar el kit sugerido por su especialista para actuar en casos de emergencia.

3. Quienes tienen enfermedades de base o alergias, pueden portar una manilla en la que se informe de qué sufren y qué tipo de sustancias no tolera su organismo. De la misma manera exija el carné que certifica la vacuna que ha recibido y no olvide el carné de la EPS y de la ARS. Pero si va al exterior, no olvide el seguro de asistencia médica y determinar con la agencia de viajes los sitios (farmacias, hospitales) donde lo puedan atender.  

4. Deje la pereza. No olvide llevar un botiquín básico con protector solar (así vaya a clima frío), repelente, soluciones rehidratantes, esparadrapo, vendajes, gasa, guantes desechables, vendajes elásticos, cartones para tablillas de inmovilización, tijeras, un libro pequeño de primeros auxilios, toldillo si va a clima cálido y pastillas con hipoclorito para purificar el agua.
 
Para embarazadas...

* Se recomienda volar para mujeres con ausencia de complicaciones y con embarazo de feto único en viajes nacionales (de máximo 2 horas) hasta la semana 36. Sin embargo, las aerolíneas tienen la autonomía de decidir. Los internacionales, hasta 35 semanas.

* Recuerde que ya cuando el útero está más grande, desde la semana 13 o 14, que empieza a comprimir el retorno venoso, hay más riesgo de hacer trombosis. Por eso acuda a consulta médica prevuelo con un médico aeroespacial, que le recomendará los cuidados que debe seguir en viajes por avión o terrestres, de acuerdo a sus antecedentes de salud.

* Ocho horas antes no consuma alimentos que produzcan gases (brócoli, lechuga, habichuelas, fríjoles, garbanzo, leche con lactosa y gaseosas), porque por la altura hay una distensión de los gases y el útero que está comprimiendo por el bebé puede causar más dolor abdominal.

 * Tres horas antes del vuelo hidrátese. Antes y durante el viaje la mujer tiene pérdida de líquido en los tejidos (por eso se ven hinchados los pies y las manos) y más porque el avión el ambiente es seco y provoca deshidratación y esta aumenta la posibilidad de formación de trombos. Consuma un vaso de agua o jugos sin azúcar cada hora, pero evite las bebidas diuréticas (café, té, gaseosas negras, alcohol).

* Siempre lleve su cinturón abrochado en la parte pélvica más baja, para evitar complicaciones durante las turbulencias y cada 15 minutos debe pararse a caminar.

* No lleve maletas en las piernas y use medias de compresión venosa (se consiguen en tiendas ortopédicas), para que le ayuden al retorno de la sangre y minimice la posibilidad de trombos.

Asesoría: Sandra Díaz, médica aeroespacial.
Contacto en el celular: 313 2860926.

Si  viaja con niños...

* Si viajan en avión, ellos evitan el dolor de oído si mascan chicle, sobre todo en los aterrizajes.  A los bebés se les debe dar tetero o seno, para que la succión les evite esa molestia.

* No olvide incluir en el kit, protector solar, repelentes y soluciones de calamina en
en caso de presentarse reacciones alérgicas en la piel por picaduras de mosquitos o zancudos.

* Jamás los deje solos en el bus, automóvil, tinas de baño, piscina o mar. Recuerde que para ahogarse solo se necesitan cinco centímetros de agua.

* En caso de insolación, si el niño tiene ampollas, nunca las rompa, esta es una quemadura de segundo grado. Solamente póngales agua fría en la regadera o con una vasija. Cuando hay solo enrojecimiento hay quemadura de primer grado, refresque también con agua.

* Adviértales que no jueguen con animales extraños (desde perros, serpientes, alacranes, etc) y menos si son de colores llamativos.

 Asesoría: Olga Lucía Baquero, médico pediatra, miembro de la Sociedad Colombiana de Pediatría, y experta en seguridad infantil y prevención de accidentes y Álvaro Jácome Orozco, médico pediatra.

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