Foto: Martín García
Peter Manjarrés está en pleno boom y acaba de lanzar un dsco que recopila lo mejor de la historia del vallenato.
El cambio generacional es usual en todos los ritmos musicales, en nuestro caso, el vallenato se ha encargado de traspasar fronteras y animarse a la fusión.
Silvestre Dangond, Peter Manjarrés, Carlos Olivella, Daniel Calderón, Adriana Lucía o Felipe "Pipe" Peláez, son algunos de los nombres de cantantes que han puesto a bailar el vallenato de una nueva manera y, ellos mismos, en unos años serán los padres de artistas como Luis Fernando Cuello o Michel Torres. Pero antes de que los hijos de esta nueva ola triunfaran estuvieron los papás.
"Para mí el éxito internacional no comenzó con Carlos Vives, sino con el fenómeno de la música de El binomio de oro de Rafael Orozco, ellos fue ron los primeros en tocar en Nueva York o Miami. Lo que sucede es que Carlos Vives terminó de consolidar ese proceso", comenta Álvaro Picón, promotor de vallenato de Codiscos.
Una apreciación acertada teniendo en cuenta que en la época en la que Carlos Vives grabó los Clásicos de la provincia generó un cambió en la manera de tocar el vallenato, "el vallenato clásico se mantendrá, la nueva ola perdió un poco de representación con la muerte de Kaleth Morales, pero el vallenato nunca parará", comenta Peter Manjarrés, que hace poco comprobó su afirmación lanzando un disco de solo clásicos.
Pero el verdadero auge del vallenato tuvo su primera escala a mediados de los años sesenta, con compositores como Alejo Durán o Calixto Ochoa, una generación gestora de otros nombres como Diomedes Díaz, Jorge Oñate, Los hermanos López y el mismo Rafael Orozco con El binomio, agrupaciones que aún hoy suenan en otros países como Japón, Estados Unidos o México.
Incluso artistas como el mexicano Celso Piña, han hecho homenaje a este género con su disco Mundo Colombia, en el que interpreta éxitos como Caballo viejo o La piragua, una clara muestra de que el vallenato ha sido heredado por nosotros para el resto del mundo.
Apartando la historia, la realidad es que las aguas del río Guatapurí están más revueltas que nunca, y creciendo con estos jóvenes artistas.
"No podría asegurar hacia dónde va el vallenato, pero sí puedo decir que se está moviendo y mientras sea así, yo estoy dispuesto a llevarlo a donde sea", asegura Jorge Celedón, una de las figuras más representativas del vallenato actual.
Lo cierto es que esta nueva ola está compuesta de artistas que llevan bastante en la escena musical y que en sus inicios no tuvieron tanto éxito como ahora.
"Lo que hicieron estos jóvenes cantantes fue utilizar la fórmula de El binomio de oro y añadirle guitarras, sintetizadores y acelerar los ritmos para que se acomoden a las exigencias de la juventud", concluye Picón.
Una estrategia que les está dando buenos resultados a grupos como Ciclón, que se formaron lejos de Colombia (Miami), pero que con sus vallenatos han recorrido el mundo. Los tiempos cambian, el vallenato también lo ha hecho, aún los padres prefi eren las clásicas y sentidas tonadas de 'La creciente' o 'El cóndor herido', mientras los más jóvenes se han apropiado del vallenato con ritmos más rumberos.
En Colombia el boom del vallenato se vivió en los ochentas, en este momento estamos viviendo un big bang internacional único y como en la relación padre a hijo más real, el hijo debe agradecerle al padre por la educación y el papá debe estar orgulloso de ver cómo su hijo ha trascendido fronteras.
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