Cerrar

ElTIEMPO.COM

Patrocinado por:

Robinson, el personaje más verde del año

Clic para ampliar

"En mi presupuesto personal está el blindaje de que todo lo que hago no le gusta a toda la gente. No le puedo pegar a todo, también he fracasado. Robinson Díaz"

Por su papel en el exitoso 'El cartel' (de los sapos) Robinson Díaz es el hombre más verde del año. Aquí un actor que aún tiene mucho para mostrar, aunque ya lo haya demostrado todo.

Un capuchino le calienta el aliento a Robinson Díaz y el entusiasmo para hablar de sí mismo y de eso de "vivir vidas prestadas", como él llama a su oficio de actor.

Ese día, un domingo en la tarde, apareció en el Parque de la 93 tranquilo, sin aspavientos y allí empezaron a agolparse los curiosos en aras de lograr una foto suya, de un autógrafo de 'Rey-tingson', como bautizó un técnico de televisión a este paisa que tiene un brillo especial en todo lo que hace.

"Péguele como venga", esa es su receta para ser feliz en la vida y para trabajar un domingo que podría dedicarles a su esposa, la también actriz Adriana Arango y a su hijo, Juan José, de 11 años.

Pero ellos lo entienden. Eso sí, terminada la sesión fotográfica en la que se delata su timidez en esos menesteres, dice que saldrá directo para su casa, donde su familia lo espera junto con una montaña de libretos a los que se entregará con devoción de buen estudiante hasta pasadas las 10 de la noche. Al fin y al cabo son los diálogos de Óscar Leal, su personaje en 'Vecinos', la telenovela en la que se mete en la piel de un taxista rumbero, honesto y coqueto.

Sencillo, sin ínfulas de estrella, Robinson, que en 'El cartel' encarna al tenebroso 'Cabo'; en 'Te amo Ana Elisa', la ópera prima de su esposa, es un esquizofrénico y en la obra 'Escuela de mujeres' un 'cornudo' adinerado, deja clara su versatilidad con cuatro personajes de la cosecha 2008.

La tarde comienza a enfriarse y trae a colación a su papá, quien después de aceptar a fuerza de los aciertos actorales de su hijo que, definitivamente, sería un artista, le dijo: "Que no se le olvide al obispo que fue monaguillo". Robinson sigue su consejo al pie de la letra.

Ama la costa y su Medellín, en especial Envigado y Jardín, además de la literatura, por lo que se devora un mamotreto de libros que descansa en su mesita de noche. Pero también disfruta de sus clases de esgrima, de sus sesiones de cocina y de bañarse. No malinterpreten, Robinson que sorprende con su piel de porcelana, tan bien cuidada, ama de manera entrañable el agua. Le gusta disfrutarla pero sin derroches. Esa, dice, es una de sus cuotas ecológicas, aunque confiesa que en tiempos de calentamiento global, le gustaría que su fibra conservacionista estuviera más acentuada, como nos dejó ver.

¿Con qué pequeños actos cotidianos procura ayudar al cuidado del planeta?

Ahorrando agua, apagando luces que no se están usando y reciclando la basura.

¿Una maravilla natural que lo conmueva?

La solidaridad y la compasión son maravillas en peligro de extinción. Sin ellas no hay ecología que valga.

¿Y una que recomiende para disfrutarla?

El bosque de niebla.

¿Esta onda ecológica es puro oportunismo?

Es evidente que el planeta está mal, imagino que más de uno aprovechará para volver todo esto un negocio.

Y dejando su lado verde a un lado, ¿si no hubiera sido actor, a qué se dedicaría?

Habría sido futbolista o militar porque hay algo muy guerrero dentro de mí; curiosamente no presté el servicio militar y hoy puedo decir que me 'salvé' de eso, porque mi papá y mi mamá, habrían sufrido mucho. Un hermano mío estuvo en el Ejército y mi madre sufrió ya que le tocó en una época muy difícil en Urabá.

La versatilidad es uno de sus mayores atributos. ¿Con cuál de las facetas que ha desempeñado (actor y director) se queda?

Con las buenas historias y si reclaman una buena participación como actor yo le hago y también si exigen que las dirija.

¿Qué significa trabajar en 'Te amo Ana Elisa' con su esposa?

Es mi hija especial, le tengo mucho cariño porque trabajé muchísimo detrás de cámaras ayudándole a Adriana. Ella es la berraca, a quien se le deben todos los créditos porque es la guionista, productora, protagonista y distribuidora. Estoy casado con una mujer orquesta.

¿Qué es lo que más admira de Adriana?

Ella es como una violeta. Una flor que se demora en crecer, pero cuando sale a la luz lo hace con toda su belleza y exotismo. Adriana ha sido muy persistente; trabaja despacio, con mucha filigrana y dará que hablar por sus buenas historias.

¿Cuál es su secreto para esa dupla laboral exitosa que ha conformado con Adriana?

Que yo no me meto en sus cuentos y ella tampoco en los míos. Pensé que cuando íbamos a hacer 'Te amo Ana Elisa' tendríamos líos, pero resultamos siendo una pareja muy efectiva. Fui su guardaespaldas, vestuarista y 'coach' y yo, que he tenido muchos maestros, la considero a ella mi maestra de vida.

¿Por qué no lo vemos en más películas?

Porque hay un problema de guiones. Son muy regulares...

¿Con qué se queda: drama o comedia?

La comedia porque el drama lo vivimos a diario. A veces me siento muy ridículo haciendo estas cosas tan 'light' mientras en Colombia existe el drama de los desplazados, los paramilitares o la guerrilla. Intento que la gente se divierta, pero procuro que en trabajos como el de 'El cartel', la gente reflexione sobre lo que significa el crimen y pasar la línea del delito y en 'Vecinos' hablo de la intolerancia en los distintos círculos sociales.

¿Dónde quedó su faceta de escritor (es autor de Manual de ayuda para suicidas) y de caricaturista ?

Mira, en mi bolso cargo lápices de colores todos los días, pero no tengo tiempo de volver a escribir o dibujar. Hace como siete años que no lo hago, me entristece, pero eso no se olvida.

¿Qué tan rumbero es Robinson?

Le huyo a la rumba con furia porque es envolvente, rica cuando te libera, pero si es algo de cada fin de semana me asusta. La rumba es adictiva, un 'importaculismo' profesional.

En la obra 'Escuela de mujeres', ¿qué aprendió de este género?

Que la soberbia es un pecado y todos lo cometemos. No puedo decirte que como actor no he pasado por eso, uno vive muchos procesos. Como me decía un amigo, usted tiene más procesos que el 8.000. Mucha gente dice que soy picado, que me creo el divo, que soy un hp, pero la tengo muy clara, en este negocio: si uno es bueno lo llaman y, si tienes éxito, más te llaman, y para conseguirlo hay que trabajar mucho. No me voy a poner con bisuterías.

¿Ya ha identificado cuál es el público que consiente a 'Rey tingson'?

El pueblo en Colombia. La dirigencia nacional no ve televisión nacional y si la ven no lo quieren reconocer. La gente que ve televisión es normal, los que tienen plata, que son muy pocos, ven cable.

Por: Flor Nadyne Millán

Anuncios Google

Publicidad

Zona Comercial

¿Encontró un error?

Para eltiempo.com las observaciones sobre su contenido son importantes, permítanos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de la Casa Editorial El Tiempo (CEET). Por favor, incluya su nombre y correo electrónico para informarle del seguimiento que le hemos dado a su observación.

Los campos marcados con * son obligatorios.

*
*
*

COPYRIGHT © 2009 CEET Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. Ver Términos y Condiciones.

GDA Miembro de GDA. Grupo de Diarios América

Recordar clave

Por favor, escriba la dirección de correo electrónico con la cual se registró.