En 25 años de ardua labor, esta relacionista pública se ha convertido en el rey Midas de los actores pues, según ellos, luego de ser firmados por
Marisela se convierten en oro puro.
Marisela Marulanda llegó al país hace 16 años, en busca de trabajo. Era la primera vez que pisaba tierra colombiana y fue gracias al actor Adolfo Cubas. En ese entonces contactó a Jorge Barón, quien le dio la mano; tocó mil puertas y llamó cientos de veces a las programadoras para que los presidentes de los canales conocieran a sus actores y de paso a ella: una comunicadora veneca, especialista en relaciones públicas, hija de padres colombianos que huyeron de la violencia del 48, llena de sueños y de ganas de convertirse en la artífice de las carreras de cientos de estrellas.
Los años han pasado y la historia es otra. Hoy es dueña de unos de los portafolios más importantes y ellos, los actores, son los que la contactan para pertenecer a su equipo, pues saben de su talento, de su olfato y de su habilidad para negociar. Manolo Cardona, Diego Cadavid, Sonya Smith, Zharick León, Rafael Novoa, Sebastián Martínez y Lincoln Palomeque, entre otros, son sus hijos y quienes han conformado una dupla infalible al lado de esta mujer con carácter, amante de los libros, del cine y que a veces pasa por antipática, pues sin gafas no ve nada...
Aunque se ha rumorado que regresó a Colombia porque anda sin plata, lo cierto es que aterrizó en Bogotá para que la operaran de cálculos en la vesícula y desea estar de nuevo en el país que la quiere y tener a sus actores cerquita.
¿Cómo fue su llegada a Colombia? Complicada, me moví como nadie para que los directores de casting y los presidentes de las programadoras me conocieran. En ese entonces no me pasaban al teléfono, solo hablaba con las secretarias, pero de a poco fui creciendo. Primero vine con Adolfo Cubas, quien terminó haciendo una participación especial en Lucerito y después con Sonia Smith, quien protagonizó 'Guajira'.
¿Cuál fue su primer talento nacional? Rafael Novoa, un hombre al que admiro y adoro con toda mi alma. En otra vida fui su mamá, pues siento un amor de madre muy fuerte por él. Después llegó Manolo, un actor que va a llegar muy lejos, no solo por su talento, sino por su calidad humana. Todos mis actores son como mis hijos, sólo extraño a uno que se me fue y no he vuelto a ver...
¿Quién es? Julián Román, sin duda, el mejor actor que tiene este país. Un personaje maravilloso, increíble, al que llevo en mi alma. Hubo un malentendido entre nosotros, yo hablé del prototipo de galán que les gusta a los productores: musculoso, rayado y dije que así no era Julián, que era diferente. Malentendieron la cosa y se me fue, pero lo sigo queriendo y admirando.
¿Los actores se le van o usted también los deja ir? He dejado que otros se vayan por irresponsables y faltos de seriedad, porque yo soy muy estricta.
¿Por eso será su fama de malgeniada? Creo que la seriedad y la disciplina son lo mío y si ser jodida es ser disciplinada, pues soy la más jodida de todas. En esta carrera o vas por un camino recto o no; esta es una profesión y todos los días tienes que mejorar.
¿También es amiga de ellos? Eso es algo clave, antes que mánager, soy amiga. Si no hay empatía con la persona, no la quiero, trabajar por dinero me parece de lo último. La plata viene después, pero la amistad y la relación personal son primordiales en mi vida.
¿Es verdad que los mánagers arman romances ficticios por buscar publicidad? Sí, algunos lo hacen, pero no estoy de acuerdo con eso. No les digo qué pueden decir, pero lo que sí está claro es que a mí no me gustan las revistas para farandulear, prefiero las que sí cuentan una historia de verdad.
¿Cómo es su vida? Vivo las 24 horas del día con el celular prendido. Soy maniática del teléfono, suena 80 mil veces y siempre contesto. En mis tiempos libres leo, voy a cine y oigo jazz.
¿Existe amistad entre los mánagers? No soy amiga de ellos porque no los conozco, hay muchos que me han llamado a pedirme consejos y yo se los doy. Pero la gente cree que esta es una profesión fácil, que mañana se levantan y dicen: quiero manejar actores. Pero esos son los que nos desacreditan, porque está su labor de día y de noche, se les entrega el alma a ellos.
¿Enamorada? Sí, de alguien muy especial, es un amor muy lindo, el más grande que he experimentado en mi vida, pero no puedo profundizar mucho. Está ahí y me alimenta todos los días.
¿Qué viene para Marisela? Vienen cosas interesantes con Manolito, que ya está en otra latitud, y nuevos proyectos. Tengo una producción que voy a hacer con parte de mis actores, formamos una sociedad entre Manolo, Rafa, Diego, Lincoln y Sonya... ¡Ya oirán del megaproyecto y la primicia será para ALÓ! ]
Por Sandra Paola Real