Foto: Archivo / EL TIEMPO
Guillermo Zuluaga, 'Montecristo', hizo reír por décadas a miles de colombianos, con un estilo de humor que hoy muchos cuestionan.
Debaten si Medellín se ríe de los demás y no con los demás, o si ese es un mal de todo el país.
Un zaperoco que armó el secretario de Cultura de Medellín, Jorge Melguizo, por despotricar, en radio, del fallecido Guillermo Zuluaga, 'Montecristo' tiene a la ciudad dividida. Unos creen que el humor paisa es vulgar, machista e irrespetuoso con discapacitados y minorías. Otros piensan que no es así.
Todo empezó cuando el humorista español Ricky López fue abucheado en una presentación gratuita ante 10 mil personas, en la pasada Feria de las Flores, y por la silbatina que recibió en el mismo espectáculo el escritor costeño David Sánchez Juliao, cuando leía su relato 'El Flecha'.
Luego, en una entrevista, Melguizo dijo que "nos hizo mucho daño el humor de 'Montecristo' porque nos educó, si eso se puede decir así, maleducó, en un humor fácil de doble sentido que se burla de las mujeres, de los homosexuales, que se burla de todas las discapacidades posibles".
El periodista antioqueño Héctor Rincón piensa que el humor con que crecieron los paisas es de exageración y palabras soeces: "No tiene que ver con lo sutil y es ramplón. Ha tenido éxito, no se discute, pero a otros creen que es construido sobre obscenidades".
Sánchez Juliao analizó la rechifla: "Me resultó imposible que la gente no hubiera disfrutado la lectura de 'El Flecha'", dice. Él prefiere ver el lado bueno de la polémica: "Abre una discusión sobre lo que podría llamarse la geografía del humor en Colombia y cómo su buen manejo podría ayudar a construir país y a derribar barreras regionales".
"Pero ante todo, para combatir los estereotipos regionales, sexuales, políticos y raciales, sobre los que descansa el mal entendido humor colombiano. Caemos en la trampa al considerar que solo burlándonos de los demás es posible hacer humor. No todo bogotano es hipócrita, no todo pastuso es tonto, no todo costeño es perezoso, no todo paisa es tumbador, no todo santandereano es macho ni todo negro del Pacífico es bruto", sentencia.
Sergio Valencia, uno de los creadores de Tola y Maruja, sostiene que el humor puede burlarse de lo que quiera y que los chistes sexuales se cuentan en todo el mundo.
"Es algo humano -dice-. Además, en Antioquia hay de todo: Fernando Vallejo tiene un humor fino en sus novelas. El escritor Andrés Burgos tiene un sello de humor. Hay libretistas que hacen cosas con buen humor en canales y emisoras de Bogotá. También hay caricaturistas. ¿Que es más popular y fácil de comprender? Sí, pero eso es un problema del arte en general. Lo que pasó no habla mal del humor de la región sino de la forma de ser de los paisas que creemos que lo único que debemos conocer es lo nuestro".
El que está furioso es Félix Zuluaga, hijo de 'Montecristo' y también humorista. Opina que el humor de su padre y el suyo son universales y vigentes. "Uno no se burla de la gente. Yo hago un personaje homosexual, pero no lo ridiculizo. A mí me contratan en sitios gay para representarlo.
Es claro que es una ficción y no se hace para ofender. Ese es el humor. Melguizo le apuesta al stand-up comedy e insiste en que el nuestro es un humor escatológico, es decir: lo que hago es m... Y lo que él trae es fino humor estrato 12. Uno merece respeto".
Melguizo, dijo a EL TIEMPO que su intención no fue ofender a la familia de 'Montecristo', "pero terminé haciéndolo. Las palabras sirven para herir y, también, para disculparse. Pero me sirven, igualmente, para preguntar: ¿De qué nos reímos los paisas?".
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